Re-pensando el futuro de la educación, en la naciente sociedad del conocimiento:  Magda Yolanda Wilson Silva

Re-pensando el futuro de la educación, en la naciente sociedad del conocimiento: Magda Yolanda Wilson Silva

Mayo/25 Wilson Silva (*), rectora del colegio de la UIS, analiza las causas de la crisis actual de la educación, vista desde los métodos de enseñanza, los planes de estudio y la formación de los docentes, entre otros.

Hace algunos años he venido reflexionando acerca del futuro de la educación en el mundo, a partir del cierre de varios colegios, en el país, muchos de ellos  de gran prestigio, como también la situación financiera de varias universidades, originada a partir de la disminución en la matrícula, que las ha obligado a reducir su planta de personal, cerrar programas, fortalecer sus unidades de extensión, ofreciendo un amplio portafolio de cursos cortos, al sector empresarial e incluso ampliando los niveles de formación a Educación Técnica, Tecnológica, todo ello para no cerrar sus puertas. Pero, ¿Cuáles son las causas de esta crisis?

– La carencia de nuevos métodos de enseñanza, que resulten innovadores, para las nuevas generaciones de estudiantes que hoy están en las aulas de clase. La educación ha permanecido por muchos años arraigada en tradiciones y prácticas convencionales, que hoy no resultan atractivas para los jóvenes que están en la Educación Media o Superior. Sistemas de Evaluación y aprendizaje basados más en la memorización de contenidos, que en la interpretación de los mismos, profesores que utilizan los mismos diseños metodológicos en sus clases, que los empleados hace veinte o más años, por su puesto, sirvieron para esa época, pero en la realidad actual son didácticas que ya prescribieron en el tiempo.

El estudiante de hoy es muy diferente al del pasado, tanto en sus circunstancias como en la forma de relacionarse con los demás, y su vínculo con el conocimiento, muchos de ellos   son producto de la era tecnológica, donde la información es extremadamente amplia, y la capacidad de respuesta inmediata, con preferencia por  el aprendizaje rápido, corto, y colaborativo. En tanto que su raciocinio es diferente a generaciones del pasado, en la forma de pensar, recordar, concentrarse, reflexionar, y relacionarse con sus pares y superiores. Por lo que se deduce que la Educación Tradicional, no responde a  las expectativas de las generaciones que hoy forman parte de la nueva sociedad del conocimiento.

– Los planes de estudio ameritan una profunda revisión y actualización pedagógica, tanto en la Educación Básica, como en la Educación Superior, en cuanto a contenidos se refiere, el mundo moderno ha evolucionado, y con ello las necesidades que demanda la sociedad, en las nuevas realidades laborales, la globalización, el aprendizaje de varias lenguas, la multiculturalidad, hace que las nuevas generaciones de jóvenes, se formen en competencias para ser ciudadanos del mundo, porque educar es preparar a los estudiantes para el futuro, y la realidad actual, no se asemeja al universo  para el que se diseñaron los planes de estudio en décadas anteriores, La clave para transformar el aprendizaje reside en la actualización de los contenidos, y a su vez que estos lleguen al aula.

– La formación de los docentes, desde las facultades de educación, como otro pilar esencial en la transformación educativa, la preparación de los educadores debe ser asumida con un gran compromiso social, moral, y ético, toda vez que el educador   tiene un inmenso poder de moldear mentes, cambiar trayectorias de vida, e incluso influir en decisiones trascendentales en la vida de sus educandos, por lo que se hace necesario incluir en los planes de estudio, asignaturas que desarrollen prácticas experienciales de aprendizaje, con el apoyo de las tecnologías de la información. Como también, asignaturas que ayuden al docente, a construir herramientas para el  manejo efectivo de las conductas disruptivas que se encuentran en el aula de clase, donde el profesor trata de mantener a los estudiantes sentados y en silencio, mirando al frente, y cualquier actitud que salga de esa lógica, es sancionada, o por lo menos mal vista, herencias de la educación tradicional. Se educaba en el control, más no en la libertad, hoy el paradigma ha cambiado.

– Y por último, vale la pena enseñar y evaluar a los estudiantes, en función de sus capacidades para que la aplicación de lo aprendido se pueda relacionar directamente con situaciones cotidianas de la vida, preparando a los estudiantes para que puedan enfrentar desafíos de manera práctica en su cotidianidad y sean aprendices para toda la vida.

(*) Abogada y Educadora, experta en gerencia educativa, Actualmente, Rectora, Directora Ejecutiva, y Representante Legal de la Fundación Colegio Universidad Industrial de Santander. e-mail: profemagda1@hotmail.com  

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