Abril 23/26 Carlos Eduardo Rodríguez Pulido (foto) reemplaza en la rectoría de la Fundación San José a Romelia Ñuste Castro. Su formación como abogado y haber sido rector en otras cinco IES le podrían ayudarle a apagar el incendio que enfrenta la institución que “se hizo famosa” por la polémica Juliana Guerrero.
| Ñuste Castro (foto), pareja del fundador Francisco Pareja, terminó su rectoría después de cinco años, en medio del escándalo aparecido en el segundo semestre del año pasado, por la titulación irregular e ilegal que dio esa IES (graduarla sin haber presentado el examen Saber Pro) a Juliana Guerrero, funcionaria pública muy cercana al presidente Petro, y que llevó a la renuncia del secretario general de la San José, Luis Carlos Gutiérrez, aparentemente el principal y supuestamente único responsable de la situación, y quien también enfrenta una denuncia penal de parte de la misma IES. | ![]() |
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Sobre el nuevo rector
Carlos Eduardo Rodriguez Pulido llevas más de tres décadas en el sector. Es profesional en Relaciones Internacionales (Universidad Jorge Tadeo Lozano), especialista en Gerencia de Negocios Internacionales (EAN) y magíster en Docencia (Universidad de La Salle).
Ha laborado como directivo y académico en decenas de IES, además de algunas incursiones en medios de comunicación, asociaciones universitarias como OUI, Fodesep, AUIP, y miembro del consejo superior de IES como la Universidad EAN.
Viene de ser vicerrector administrativo y financiero de la Corporación de Educación Superior Suramérica y vicerrector académico de la Universidad Católica de Colombia.
Asimismo, ha sido rector de la Fundación Universitaria UniHorizonte, de la Corporación Universitaria UNITEC, de la Corporación Instituto de Administración y Finanzas CIAF, de la Corporación Unificada Nacional de Educación Superior CUN y de UNINPAHU. Igualmente fue director ejecutivo de INCAP.
La San José inicia una nueva etapa
Así, por lo menos, lo asegura Rodríguez Pulido en su primer mensaje a la comunidad de la San José de forma optimista para superar el difícil momento de confianza y credibilidad de la institución dentro de la opinión pública.
Reiteró, ante medios de comunicación, que “la institución se declaró víctima. Es un caso aislado, la institución no participó, no tuvo participación consciente en el otorgamiento del título a Juliana Guerrero”. No confirmó si existen más implicados en casos como los de Juliana Guerrero, argumentando que el caso permanece bajo reserva procesal.
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