Luis Fernando Páramo Jiménez, uno de nuestros Observadores, analiza la necesidad de que las políticas de educación superior sean un producto concertado con la comunidad en respuesta a requerimientos del país.
La Calidad de la Educación Superior además de un tema apasionante, realmente es una gran necesidad de los Colombianos y no cabe duda que el Presidente y su Ministra de Educación están empeñados en desarrollar estrategias para lograrla.
En los últimos años el sistema de Calidad de la Educación Superior en Colombia tiene a muchos convencidos de que se ha avanzado, algunos entre otros yo, creemos que hay estancamiento. Esto no significa de ninguna manera que estemos o hayamos estado políticamente en la oposición, por el contrario sería muy grato poder exponer las razones por las cuales pensamos así, y contribuir con algunas propuestas producto de la experiencia y la investigación.
Los principales atributos de la calidad de cualquier bien o servicio son la eficiencia y la eficacia, la Educación Superior por lo tanto, debe ser ante todo eficiente y eficaz. La eficiencia definida técnicamente es la razón porcentual de la operación real, frente a la operación teórica. La eficacia es la razón porcentual de los logros alcanzados frente a los logros proyectados. Cómo y dónde se atiende a estos conceptos en el sistema de calidad de la educación superior?
La calidad tiene muchos aspectos desde los cuales se diseña, sin embargo cuando se trata de servicios, el mundo actual prefiere enfocar los atributos de la calidad, en función de la satisfacción de los usuarios, de igual manera debe suceder con la Educación Superior pues es un servicio, cabe entonces preguntarse ¿Quién o quienes diseñaron su Calidad en Colombia y qué enfoques utilizaron en ese diseño? Durante mucho tiempo hemos venido indagando y nadie se atreve a contestar con seriedad, solo algunos se limitan a decirme que son buenas mis inquietudes y que ojalá las oigan.
Ya una vez insinuamos que era necesario saber si se estábamos ante estándares de calidad o ante estándares sin calidad, porque los resultados de las evaluaciones de la Calidad de la Educación Superior eran muy polémicos y poco técnicos, es decir poco confiables.
El impulso que tiene el Gobierno del Presidente Santos y la Sra. Ministra es un hecho muy importante y esperamos que haya la oportunidad de un diálogo cordial en especial con la Sra. Ministra.
La política sobre Calidad de la Educación Superior exige del concierto de técnicos e investigadores que le ayuden al gobierno a diseñar soluciones y en especial a elaborar Proyectos de Ley, Normas, Decretos, etc., para que las Instituciones de Educación Superior puedan enrumbar sus acciones creativas en el logro de su implantación, sin afectar su autonomía. La Calidad de la Educación Superior es un propósito nacional que interesa a toda la sociedad, por lo tanto reiteramos nuestro deseo de ayudar.
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