El Observatorio de la Universidad Colombiana




Beneficio de los préstamos contingentes: José Montalbán – abril/21

El español José Montalbán Castilla presenta un panorama de la situación de la universidad pública española (similar a la colombiana) y presenta cómo el sistema de préstamos contingentes al ingreso o renta futuro podría ayudar a ello. Tomado de Universidadsi.es

En las últimas décadas, se ha producido una expansión considerable de la educación superior. El número de estudiantes que acceden a la educación terciaria se ha incrementado en todos los países desarrollados. En consecuencia, se ha incrementado también el gasto público en educación universitaria a principios del siglo XXI. La presión en el presu­puesto educativo ocasionada por el mayor número de alumnos universitarios, unido a la crisis económica mundial de 2008, han obligado a los países a implementar numerosas refor­mas (tasas, becas, prestamos, etc.). La necesidad de aumentar la financiación educativa en Europa ha coincidido con la obligación de los gobiernos de establecer recortes de gastos y/o inversiones con el objetivo de equilibrar el presupuesto. Esto ha llevado a que la financiación de la educación superior se haya convertido en uno de los debates centrales de política pública.

Principales desafíos del sistema universitario del siglo XXI

Financiación

El sistema de financiación universitaria vigente en la mayoría de los países de la OCDE (incluido España) se basa en subsidios a los organismos universitarios, que se financian a través de los impuestos generales. Este sistema tiene tres problemas fundamentales:

  • La mayoría de los países que usan este diseño tienen sistemas de financiación regresivos. Esto genera una redistribución perversa: contribuyentes sin educación universitaria (con menos ingresos) subsidian a los hijos de los contribuyentes con educación universitaria (mayores ingresos).
  • La calidad universitaria depende del ciclo económico. El hecho de que la mayor parte de los recursos universitarios dependan enteramente de fondos públicos, implica que los recortes en el presupuesto público pueden afectar de manera dramática a la sostenibilidad y calidad de las instituciones de educación superior.
  • Puesto que los recortes en el presupuesto dependen enteramente de las decisiones políticas, las universidades quedan expuestas a la incertidumbre y arbitrariedad política.

Eficiencia

El rendimiento de las instituciones universitarias europeas es modesto en términos relativos, y aun más en el caso de España.

  • Universidades: la escasez de incentivos al rendimiento (sistema de selección, burocracia, investigación, etc.), y la baja dotación de fondos públicos pueden ser factores clave que expliquen el modesto rendimiento de las instituciones de educación superior.
  • Escasa financiación a la educación terciaria: en España invertimos poco en educación superior. El porcentaje del gasto público que se destina a educación superior es del 2%, mientras en Europa la media se sitúa en el 3%.
  • Estudiantes: el excesivo tiempo que los estudiantes invierten en la graduación y su alto abandono universitario, son elementos clave que afectan a los sistemas universitarios de países desarrollados y en vías de desarrollo. En España, el 50% de los estudiantes requieren de dos o más años adicionales para finalizar sus estudios universitarios. Según el Ministerio de Educación, el 19% de los estudiantes abandonan los estudios en el primer año de universidad.

Equidad

El número de estudiantes universitarios pertenecientes a familias de bajos ingresos es muy inferior a los de familias de ingresos medios o medio-altos. Este hecho refleja diferencias notables en los niveles de acceso y graduación universitaria entre diferentes grupos socioeconómicos. Mientras que el 67% de alumnos con padres universitarios logró un título universitario, solo el 23% de los estudiantes con padres sin formación universitaria lo alcanzó (OECD, 2016). La investigación académica señala que estas diferencias se producen debido a las barreras financieras a las que se enfrentan los estudiantes de familias con menores ingresos, además de las diferencias significativas en el rendimiento académico (asociados a factores como la mayor incidencia del fracaso escolar temprano, menores notas medias, etc.).

Préstamos contingentes a la renta: Un sistema de financiación para mejorarlos (al menos parcialmente) a todos

Existen numerosas políticas públicas que pueden ayudar a aliviar aspectos concretos de los tres problemas principales aquí mencionados. Sin embargo, este artículo se centra en una medida que puede contribuir a solucionar (al menos parcialmente) la creciente presión presupuestaria, el bajo rendimiento de estudiantes e instituciones universitarias, y las desigualdades en el acceso a la educación superior: modificar el diseño del sistema de financiación a uno basado en préstamos contingentes a la renta.

¿En qué consiste este diseño? Los estudiantes piden un préstamo antes de empezar sus estudios universitarios para poder acceder a ellos y financiar su coste. Una vez han terminado de estudiar e incorporados al mercado laboral, deberán devolver el préstamo en función de sus ingresos. Si obtienen una mayor renta, devolverán una mayor cantidad de préstamo. Suele existir un nivel mínimo de renta que está exenta, y los pagos se establecen hasta un número máximo de años.

La idea se basa en que los graduados universitarios pagan su educación solo si pueden hacerlo en función de sus ingresos futuros, no en el momento presente al entrar en la universidad.

¿Es este sistema viable en España?

Este sistema de financiación no se basa en una idea exótica del autor de este artículo. Se trata de un modelo que se utiliza actualmente en varios países desarrollados como Reino Unido, Australia, Países Bajos, Hungría o Nueva Zelanda. La investigación indica que reformas que aumentan las tasas universitarias, compensado simultáneamente con un incremento de programas de préstamos asociadas al ingreso futuro, son coste-efectivas. Sin embargo, aún están por conocer los efectos de largo plazo de estos modelos y, sobre todo, ¿Cómo podemos saber su viabilidad en España?

Como siempre, la respuesta está en la investigación de calidad. En un excelente trabajo, Antonio Cabrales, Maia Güell, Rocío Madera, y Analía Viola, crean un “laboratorio virtual” para simular los efectos que tendría cambiar el sistema de financiación universitario español por uno de prestamos contingentes a la renta. Dos conclusiones principales se extraen del estudio:

  • La estructura es altamente progresiva (los que están en el 25% de la parte superior de la renta pagan casi la totalidad de las tasas universitarias mientras que los que están en el 10% de la parte inferior apenas pagan).
  • La cantidad del coste universitario pagado por el Estado es entre 16 y 56 puntos porcentuales menor que en el sistema actual. Esto cual aumenta considerablemente el presupuesto universitario.

Mejoras de los préstamos contingentes a la renta sobre el sistema actual

A pesar de las dificultades que presenta el mercado de trabajo español, su implementación sería factible, e incluiría elementos que ayudarían a enfrentarse a los nuevos retos de la educación universitaria.

  • Financiación: sistema más progresivo, menos dependiente del ciclo económico y la incertidumbre política.
  • Financiación y eficiencia (universidad): mejoraría la posición fiscal del Estado. El excedente (entre 1.424-5.000M euros al año) se podría destinar a mejorar la calidad universitaria.
  • Eficiencia (estudiantes): sistema de incentivos de estudiantes quedaría reforzado (en especial, el riesgo moral durante los estudios).
  • Equidad (acceso): concesión universal (incluso potencialmente superior al actual). La evidencia empírica muestra que no se observa un impacto negativo en la matriculación universitaria de los estudiantes con familias de bajo nivel socioeconómico, además de disminuir las diferencias en el acceso entre estos estudiantes y sus compañeros de la población general.
  • Becas: liberación de fondos en el sistema de becas (330M euros). Destinados potencialmente a cubrir los costes reales de vida de los estudiantes con menos recursos.

Si se quiere preservar la sostenibilidad del sistema universitario y aumentar su calidad sin dañar su equi­dad, resulta urgente reformar su modelo de financia­ción.

Pese a su relativamente reciente introducción en algunos países, los préstamos contingentes a la renta podrían ser un instrumento cla­ve para hacer frente a los desafíos universitarios del siglo XXI. Seguramente algún lector se esté preguntando: Si este sistema mejora tantos aspectos relevantes, ¿Por qué no se ha implementado ya? Pregúntenle a la economía política…

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