Chile y Colombia: Misma propuesta populista incumplida frente a los créditos estudiantiles

Chile y Colombia: Misma propuesta populista incumplida frente a los créditos estudiantiles

Oct 21/24 Tanto Gabriel Boric (Chile) como Gustavo Petro (Colombia) prometieron, a su llegada a la presidencia, eliminar los créditos educativos bajo la promesa de la plena gratuidad. Cuando ambos ya pasaron la mitad de su gobierno, es muy difícil que puedan cumplir su promesa.

En Colombia se llama ICETEX, la entidad financiera que el gobierno no solo no ha podido eliminar, en su intención de llevar educación superior pública gratuidad y de calidad a toda la población universitaria, si no que ni siquiera ha podido reformar la entidad para suavizar las condiciones de los créditos.

Chile ha transitado un camino similar, con el llamado Crédito con Aval del Estado (CAE), que ha tenido similar situación.

Tanto Chile como Colombia han recorrido caminos similares. Entre 2010 y 2012 experimentaron el auge del movimiento estudiantil que protestaba por la privatización de la educación superior y los créditos estudiantiles. De esas protestas fue un protagonista vital, como universitario, el hoy presidente Boric, al igual que quien hoy ocupa la secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo.

En esa misma época Colombia enfrentó la creación de la Mesa Ampliada Nacional Estudiantil MANE, en rechazo a la propuesta de reforma de la Ley 30 de 1992, fomentada entonces por la ministra de Educación, María Fernanda Campo, en el gobierno de Juan Manuel Santos

Ambos países ideológicamente giraron, en 2022, de gobiernos de derecha y de centro hacia la izquierda, y ambos presidentes (Boric y Petro) prometieron lo mismo, y hasta ahora no lo han logrado.

Boric no ha cesado en el esfuerzo y en la última semana anunció que radicará un proyecto de ley para intentar dar fin al Crédito con Aval del Estado (CAE), mientras que Petro nunca más volvió a hablar del tema desde que se posesionó, salvo que en el Plan Nacional de Desarrollo se terminó aprobando (en contra del discurso del Progresismo colombiano) el crédito contingente al ingreso (es decir, que los beneficiarios del Icetex paguen su crédito una vez se gradúen y empiecen a trabajar).

El siguiente análisis sobre los esfuerzos del gobierno de Chile para enfrentar el problema de la deuda de los universitarios, realizado por Patricia Garip, en Americas Quarterly, permite ver las similitudes, a tal punto que bastaría con reemplazar Boric por Petro y CAE por Icetex y la coincidencia sería casi plena.

Reforma para la deuda de los universitarios causa decepción

El plan presentado por el presidente chileno, Gabriel Boric, para solucionar el problema del Crédito con Aval del Estado (CAE), una forma de financiación universitaria que pesa como una lápida sobre miles de familias chilenas y que como candidato y líder estudiantil prometió abolir, pero como mandatario solo ha propuesto reformar, ha generado más decepción que aplausos. Decepción, sobre todo entre la mayoría de los que soportan la deuda, que creen que solo es un alivio para un lastre que permanecerá, pero también entre los que han pagado, ya que consideran que las compensaciones no son todo lo amplias que se podía esperar.
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Boric dejó claro que no habrá condonación total, que solo se perdonará “un porcentaje” y este se va a definir dependiendo de si la persona se graduó o no de su carrera, si tiene o no su deuda al día, y de acuerdo con el número de cuotas que haya pagado a la fecha.
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Según datos oficiales, más de un millón y medio de chilenos han contraído deudas para estudiar, el 90 % de ellos a través del CAE, sumando una morosidad total de unos 11.700 millones de dólares financiada al 58,3 % por el Fisco y un 41,7 % por la banca. Un 73 % de los morosos abandonaron los estudios mientras que la tasa entre los egresados es de 34 %. Además, el 69 % de los endeudados tiene ingresos mensuales inferiores a 750.000 pesos (825 dólares), de acuerdo con la subsecretaría de Educación.
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El plan de Boric establece que “Si tras la condonación inicial aún queda parte de la deuda por cubrir, el plan ofrecerá dos alternativas: quienes puedan pagar el 75 % de su saldo habrán puesto, de esta manera, fin a su crédito; y de no poder realizar este prepago, se reprogramará con cuotas proporcionales a sus ingresos, con un tramo exento de pago y cuotas que serán siempre más bajas que las que actualmente pagan”, explicó el mandatario chileno.
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“No es culpa de los estudiantes que en un Chile poco democrático impulsara una política en la que la educación no era un derecho”, le dijo a EFE el economista e investigador de la Fundación Sol Marco Kremerman. Sin embargo, el experto, duda de la viabilidad del plan presentado por Boric: “¿De dónde sacará el dinero el Estado (para pagar esto)?”.

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