Feb 19/20 Denuncia de un estudiante transgénero porque su IES lo reconoce públicamente como hombre y no como mujer, abre el debate sobre si aceptar la realidad o el mandato legal.
La última situación conocida (y que ya ha pasado en otras IES) es la de Meilyn, estudiante de la Institución Universitaria de Colombia -en Bogotá.
Ella figura en su documento de identidad como Andrés David, y su género registrado es masculino.
Meilyn exige que sea reconocida, para todos los efectos legales y académicos con este nombre y no con la identidad masculina, pero la Secretaría General de la IES argumenta que no basta la expresión de voluntad de la persona de quererse llamar o identificar con determinado nombre y sexo, sino que esto debe estar soportado en un documento legal, como la cédula de ciudadanía, pues la institución debe ser “garante de los derechos constitucionales y la ley”. Mientras esto no se dé, argumenta la Universitaria de Colombia, Meilyn seguirá siendo tratada y reconocida como Andrés David.
Para cumplir el trámite de cambio de sexo y nombre en el documento de identidad, el Ministerio de Justicia y del Derecho expidió el Decreto 1227 del 4 de junio de 2.015.
… Pero
No obstante la norma, Meilyn y personas que consideran que el tratamiento de la IES es discriminatorio, al rechazarle el uso del nombre identitario (por el que esta persona se reconoce: Meilyn) y demandarle el uso del nombre que aparece en su documento de identidad y que consideran errónea (llamado “dead name”), tienen otro argumento.
Se basan en la sentencia T143/18 en la que la Corte Constitucional que señala que es el autorreconocimiento, o el preguntarle a la persona con qué sexo se identifica, la mejor manera de identificar el sexo. Según la sentencia T-363 de 2016, “la identidad de género no guarda una relación necesaria con el nombre legal, ni con los documentos que reflejan dicho nombre, sino que son las personas quienes establecen su identidad a través de los elementos y acciones que estimen pertinentes y suficientes para ese propósito. En consecuencia, un trato digno debe atender al auto-reconocimiento de los sujetos”.
Con este último argumento, la activista trans Juli Salamanca, logró que la Universidad Javeriana le reconociera su nombre en su carnet académico.
Ya se había conocido una situación, con la misma IES, en la que Juana Vélez cuestionó la conducta del vicerrector de la Universitaria de Colombia, Isaac Moreno de Caro, por haber intimidado, haber impuesto su condición de directivo (jefe) y sugerir que la IES no gradúa maricas.
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