Oct 16/18 Cuatro meses después de finalizada la Conferencia Regionl de Educación Superior CRES, no existe una versión oficial de su Declaración. Mientras IESALC – UNESCO ha tratado de hacerla más diplomática, los organizadores argentinos insisten que debe quedar tal y como se leyó en la clausura, con un componente ideológico crítico.
Además de algunos ajustes en la redacción (como pasar de hablar de universidades a instituciones de educación superior), la versión que difunde y promueve IESALC, que dice “en construcción”, eliminó de su texto importantes referencias de carácter histórico y político, que fueron presentadas en la clausura de la Conferencia (en un ambiente muy politizado por la influencia del Movimiento de Córdoba y la crítica política al actual modelo de financiamiento de la universidad pública de la Argentina).
El texto leído como primera versión, preparado por académicos muy cercanos a la Universidad de Córdoba -Argentina- y al Consejo Interuniversitario Nacional de Rectores de Argentina -CIN- tiene referencias críticas muy fuertes al rol actual de la Universidad, que fueron eliminadas en la que actualmente se presenta.
Así, la versión que promueve IESALC, a través de su director, Pedro Henríquez Guajardo, obvia textos como:
“La desigualdad regional y mundial es tan pronunciada, que en muchas situaciones y contextos existen comunidades que no tienen acceso a la educación superior, porque esta aún sigue siendo un privilegio y no un derecho, como anhelaron los jóvenes en 1918”.
No podemos callarnos frente a las carencias y los dolores del hombre y de la mujer, como sostuvo Mario Benedetti con vehemencia, “hay pocas cosas tan ensordecedoras como el silencio”.
Hace un siglo, los estudiantes Reformistas denunciaron con firmeza que en una Córdoba y en un mundo injusto y tiránico, las universidades se habían convertido en el “fiel reflejo de estas sociedades decadentes que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil”. Ha pasado el tiempo y ese mensaje cargado de futuro nos interpela y nos atraviesa como una flecha ética, para cuestionar nuestras prácticas. ¿Qué aportamos para la edificación de un orden justo, la igualdad social, la armonía entre las Naciones y la impostergable emancipación humana?; ¿cómo contribuimos a la superación del atraso científico y tecnológico de las estructuras productivas?; ¿cuál es nuestro aporte a la forja de la identidad de los pueblos, a la integridad humana, a la igualdad de género y al libre debate de las ideas para garantizar la fortaleza de nuestras culturas locales, nacionales y regionales?
Las diferencias, aparentemente sutiles, tienen para otros un fundamento determinante en el contexto histórico.
A continuación, para comparación de los lectores, se presentan ambos textos:
1) Declaración leída en la Clausura de la Cres 2018, en Córdoba
2) Declaracion_presentada por IESALC como “en construcción”
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