diciembre 12, 2018 8:08 pm

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  • Educación, Calidad, información - seguimiento diario al desempeño de nuestro sistema de educación superior

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¿Educación para los Colombianos 1.0 ó 4.0?: Enrique Batista – Dic/18

Por Enrique E. Batista J, PhD e investigador en educación superior, en Juanpaz.net.

No se puede tener hoy en Colombia una educación 1.0. Por los reclamos de amplios sectores de los estamentos universitarios el atraso de la educación superior se ha vuelto un asunto bastante claro, pero el problema de fondo (la formación con alta calidad y pertinencia desde preescolar hasta la universidad) no ha adquirido suficiente visibilidad. Se dice que se requieren al menos $18 billones para cubrir el déficit y las necesidades de las 32 universidades públicas, pero se dejan por fuera a las denominadas instituciones universitarias y a los institutos tecnológicos públicos que más que duplican ese número. O sea, que se requieren muchísimos más billones. Son conocidas las cifras de El Observatorio Fiscal de La Universidad Javeriana el cual estimó que se necesitan $80.7 billones anuales para alcanzar el mismo nivel de la OCDE. Adicionales así: $23.4 billones anuales para educación primaria, $36.6 billones para el bachillerato y $20.7 billones para la educación superior. En total son 20 veces más que el que se asignará a la educación en 2019. (https://goo.gl/G6eSDN).

Sin atender las necesidades educativas y déficits acumulados en los niveles previos K- 11 (de preescolar a grado 11), la educación de los colombianos no alcanzará los niveles deseados en el mundo actual. Reclaman los maestros con
precisión recursos para poder liderar proyectos que nos saquen de una educación 1.0.

Brianna Lee Welsh ha enfatizado que la educación actual no es apropiada para ningún propósito y que el mundo globalizado va hoy más allá de la estandarización en educación, de ese modelo basado en el pensamiento de La Ilustración de mediados del siglo XVIII y en los fundamentos ideológicos surgidos a raíz de la primera revolución industrial. (https://goo.gl/wPKsUJ).

De la educación 1.0 a la 4.0. Se ha caracterizado a la educación en cuatro categorías. La 1.0 (basada en memorización simple), la 2.0 (apoyada en uso limitado de Internet), la 3.0 (centrada no sólo en consumo de información sino en producción y diseminación de conocimientos) y la 4.0 (con énfasis en innovación y creatividad, habilidades que se consideran como los motores esenciales en la vida este siglo). Estas cuatro categorías de educación representan paradigmas distintos, acordes con las épocas y lugares en las que han tenido y tienen vigencia. El profesor Arthur M. Harkins, sin embargo, anota que casi todo el mundo se encuentra con prácticas del modelo educativo 1.0 y que con frecuencia han sido los estudiantes quienes, desde fuera de la escuela,
han dado saltos hacia alguno de los otros tres. Sabemos que, si a manera de ejemplo, no hay conectividad en la escuela o la universidad, no habrá manera fácil de salir de la educación 1.0. Por ello, los alumnos pueden estar en la 4.0 y la escuela con su “currículo” y prácticas educativas desuetas en el frío sótano de la 1.0. (https://goo.gl/NU3S2x). En la siguiente descripción seguimos la caracterización que hace el profesor Harkins.

En el paradigma de la educación 1.0 la información es dictada o resumida de textos guías, la tecnología es confiscada y vista como una amenaza, el progreso se mide por grados escolares, ciertos contenidos son algo que debe aprenderse “no hoy sino en el futuro” o en otro grado, la enseñanza es centrada en el maestro, los padres tienden a mirar a la escuela como una especie de guardería, se asume que el alumno puede aprender siendo un
sujeto pasivo y su creatividad no es ni impulsada ni valorada. Predominan valores como el control, la estandarización, el conformismo, la aceptación del estatus quo y la competición. El aula, en el paradigma 1.0 es el ambiente central y cuasi único para el aprendizaje, el examen reina; la examinación funciona como parte de una maquinaria donde se espera un solo producto en la salida. No hay aprendizaje personalizado, los alumnos no tiene control sobre su propio aprendizaje y la formación para toda la vida está ausente.

En la educación 2.0 hay una transición hacia un uso inicial y muy limitado de recursos de Internet con acceso costoso y restringido por la falta de conectividad o el limitado ancho de banda, se incorporan computadores y salas de informáticas a escuelas y universidades y se desarrolla el modelo de “aprendizaje apoyado por computador” (abreviado como CAL o CBL), surge la idea de nativos e inmigrantes digitales y adquiere visibilidad inicial el aprendizaje híbrido con incipiente uso de recursos digitales en los modos tradicionales de enseñanza.

La escuela en la educación 3.0 es un sitio de creación de conocimiento situado en contextos el cual se logra con la labor del conjunto de maestros, alumnos y otras personas o medios que concurran en cada red de aprendizaje. Hay maestros en diversos ambientes de aprendizaje, en muy distintos lugares y circunstancias, apoyados por recursos y medios digitales para generar conocimiento. Desde este enfoque se ha hecho evidente que prohibir el uso de dispositivos móviles en la escuela para desarrollar proyectos de aprendizaje (como lo pretende hacer por ley un congresista) es condenarnos a todos al modelo 1.0.

En el paradigma 4.0 la promoción del conocimiento tiene, como se anotó, foco en la creatividad y la innovación con estudiantes activos en la generación de contenidos de manera solidaria con productos circulados en distintas plataformas digitales en la Web u otros medios pertinentes. El aprendizaje adquiere un carácter más intensamente ubicuo, 24/7, con respecto a tiempo, lugar, modos, medios, recursos y circunstancias. La escuela y la universidad son apenas uno de los ambientes para aprender, crear e innovar. La formación se da alrededor de proyectos de aprendizaje y estrategias didácticas activas, con las áreas de ciencia, tecnologías, arte y cultura, matemáticas, humanidades y ética integradas. Adquiere preminencia el control directo del aprendizaje por el estudiante y también el uso de los entornos y redes personales de aprendizaje bajo ambientes colaborativos y solidarios. Hay una baja en la importancia y necesidad de los títulos universitarios.

En el paradigma 4.0 se ha dado cabida a los “hubs” de aprendizaje, los cuales han sido concebidos desde dos ángulos: 1. Como innovación de los espacios físicos en escuelas y universidades con miras a facilitar distintas estrategias de aprendizaje guiados hacia la creación e innovación. Las transformaciones físicas se refieren a construcciones únicas, muy diferentes a los campus actuales con sus aulas rectangulares, tipo celdas, donde el maestro expone y vigila. 2. Como concepción innovadora de la enseñanza y el aprendizaje donde éste puede lograrse en cualquier lugar, en espacios donde los profesores de distintas disciplinas concurren con los alumnos, usualmente en pequeños grupos, de distintas carreras universitarias o grados en interacción para crear ambientes dinámicos para la creación y la innovación. En los “hubs” se integran maestros y alumnos y se disipa la artificial separación entre ciencias y disciplinas. Así, hay cabida para nuevos desarrollos pedagógicos flexibles y colaborativos diseñados para acomodar cada tarea específica o cada fase del proyecto de aprendizaje. Puede verse el modelo de “hub de aprendizaje” de la Universidad Tecnológica de Manyan en Singapur (https://goo.gl/MbURB2) y en el “hub” de la Universidad de Boston (https://goo.gl/4L9TL4) .

Madhuvanti Krishnan resalta una consideración esencial en el momento en que conceptualizamos una educación 4.0: No perder de foco y mantener intacto los elementos valores, creencias, percepciones que nos hacen humanos. Asunto que estimamos clave en el camino acelerado hacia la gran singularidad a medida que se integran los proceso de las máquinas con los de los humanos. (https://goo.gl/S6qzmK).

Son bien reconocidos los esfuerzos de un número grande de maestros y de algunas instituciones educativas, que con conocimiento, interés y entusiasmo promueven, por encima de las burocratizadas normas educativas, aprendizajes de alto nivel, tanto en la creación de conocimientos como en innovación y creatividad. No pueden las instituciones educativas K-11 y de educación superior públicas seguir arrinconadas en el tradicionalismo pedagógico y en su inmensa capacidad para crear e innovar por la falta de adecuada, suficiente y oportuna financiación.