En caso San Martín, ¿dónde estaba el MEN durante estos años?

En su escrito, denominado “Due diligence en la educación superior”, el académico y exdirectivo universitario, Francisco Núñez Lapeira, cuestiona la falta de rigor y procedimiento para evitar situaciones como la ocurrida con la Fundación Universitaria San Martín. Para él, las normas ya están, lo que hay que hacer es cumplirlas.

‘Due dilligence’ en la educación superior

Cuando una organización adquiere una institución de educación superior IES,  realiza antes una investigación  para conocer los riesgos y oportunidades, identificar los pasivos y contingencias, revestir la operación de una mayor seguridad jurídica y, en una palabra, saber lo que está tomando, para no padecer después traumas con asuntos de personal, deudas y el normal desarrollo de las actividades, que en el caso de la educación superior se enmarcan en las  funciones de docencia, investigación y proyección social.

Se presentan en estas operaciones todo tipo de casos, desde las instituciones que se limitan a enunciar cuantas carreras tienen,  número de estudiantes, propiedades (que en ocasiones son de particulares) pasivos en general y cifras irreales…hasta las que muestran con documentos verificables los registros calificados vigentes, estudiantes por semestres en cada programa o cohortes, deserción, propiedades que si pertenecen a la institución y activos reales, ausencia de pasivos o  estado razonable de las deudas dentro de la operación, y, lo más importante, como se desarrollan los procesos de investigación con grupos en Colciencias, resultados, desempeño en las aulas y servicios a la comunidad.

Las IES pretenden en ocasiones recibir alguna contribución importante de acuerdo con el número de registros y número de estudiantes, sin más,  y por ello se desinflan sus directivos que al pedir valores considerables, no clasifican si se  les aplica la fórmula de usanza en estos trámites.

En el caso de la Fund. Universitaria San Martín, en la que por estos días fueron destituidos los miembros del plenum, es posible que muchos puntos no estén claros y deba quizás el Ministerio de Educación Nacional, velar por unas cargas fuera de su ámbito, máxime en aspectos relacionados con lo financiero. Dicen los expertos que en estas diligencias hay que mirar también estatutos, escritura de constitución, libros contables, pactos parasociales, etc.

Sin embargo lo nuevos miembros del plenum han pedido paciencia y solidaridad para solucionar cuanto antes los problemas y normalizar las funciones de investigación docencia y extensión, para beneficio de estudiantes y maestros, de acuerdo con el ejercicio de su derecho al matricularse o al vincularse con contrato a la institución.

La medida que en un exceso verbal, para mi gusto,  ha sido  calificada de “histórica” a lo mejor no es más que el desenlace  de lo que recientemente se oyó en un foro de educación en Paipa: “Está todo inventado en educación superior, lo que hay que hacer es  hacer cumplir la norma y lograr que las IES funcionen con parámetros de acreditación del Consejo Nacional de Acreditación, C.N.A”

Se sigue uno preguntando dónde estaba el MEN, durante estos largos años para llegar a la situación que se vive en la IES en la que hubo que destituir al plenum.

Y hay muchas otras en parecidas o peores circunstancias, como parece desprenderse de los comentarios sobre investigaciones en curso.

Lástima que una política de educación superior que se reclama, y en referencia a la cual se dice por estos días, también en exageración verbal, que se está desarrollando una REVOLUCION EDUCATIVA, no sea otra cosa que una acción  tardía  que menoscaba la credibilidad de las IES.

Se pregunta la academia si tal revolución, por otra parte, se consolida con l0.000 mil becas para que los más pilos y pobres estudien en universidades privadas de alto costo de matrícula.

La revolución es otra cosa: Financiamiento real de la pública, sistema coherente de educación superior, calidad que no se diluya en la inspección, equidad, cobertura con control de la deserción, mejora en la situación de los maestros, oportunidad para las IES en altos rangos mundiales de calidad…

No confundamos revolución con bulla. Ni historia con intervención.

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