En Colombia, los jóvenes confían más en la academia que en el Estado

Feb 9/20 Así lo evidencian los datos preliminares del estudio ‘Qué piensan los jóvenes’, que realizó la Universidad del Rosario en alianza con El Tiempo, Cifras y Conceptos y la fundación alemana Hanns Seidel.

Es decir, los jóvenes en Colombia confían más en las universidades públicas que en el Congreso, los jueces y el Presidente.

En pocas palabras, no creen en la institucionalidad.

El estudio se hizo en enero de este año, en 10 ciudades del país: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cúcuta, Riohacha, Pasto, Tumaco, Yopal y San Andrés.

Ante la pregunta de los investigadores sobre su nivel de confianza en las instituciones en general, de los 2.513 encuestados, que representan a 4 millones de jóvenes entre los 18 y los 32 años, el 73 por ciento dice fiarse de las instituciones de las universidades públicas, mientras que solo el 13 por ciento confía en el presidente Iván Duque. También confían más en la Iglesia católica, las FF. MM. y la Policía Nacional que en el Congreso y los jueces.

El estudio no ha finalizado, pero estos datos preliminares arrojan información relevante para entender el malestar de los jóvenes, que se reflejó el año pasado con manifestaciones multitudinarias en todo el país.

“Los jóvenes están buscando un medio para expresar sus sueños o sentimientos de inconformismo y lo están haciendo de formas diferentes. Sin embargo, otros actores de la sociedad no han tenido la capacidad para comprender esos mensajes. Algunos consideran que lo que dicen los jóvenes es frágil y desordenado. Y es todo lo contrario. Los jóvenes están dando un mensaje claro y concreto sobre unos desafíos que ellos consideran pertinentes para Colombia”, reflexiona José Alejandro Cheyne, rector de la U. del Rosario.

Según los resultados, el 30 por ciento dice que la corrupción; el 20 por ciento, el desempleo y la estabilidad laboral, y el 14 por ciento dice que la situación económica del país.

Según Cheyne, el estudio evidenció que los jóvenes sienten miedo ante la inseguridad, el conflicto armado y los grupos armados. Sienten tristeza ante la desigualdad, la pobreza, la violencia y el maltrato. Les genera ira y desagrado el gobierno actual y el partido que lo representa, es decir, el Centro Democrático. Además, también incluyeron en esta respuesta la contaminación ambiental como un asunto que les produce ira. Y, por último, dicen que sienten alegría por sus amigos, familia y por los deportistas colombianos.

Para conocer las expectativas de los jóvenes, un buen porcentaje expresó que está dispuesto a denunciar y a hacer donaciones a personas o fundaciones. Sin embargo, no quieren participar en la política y no están dispuestos a pagar impuestos. Es decir, dice Cheyne, que la actividad política ya no es atractiva para ellos. “Y aunque están dispuestos a sacar de su bolsillo el dinero para ayudar a otros, no lo harían para pagar impuestos”, analiza el rector.

Por último, sorprende que el 60 por ciento de los encuestados dijeron que no han participado en manifestaciones en el último año. Esto quizá pueda explicarse más adelante al conocer el porcentaje de encuestados en zonas rurales. De quienes respondieron afirmativamente, el 69 por ciento dijeron que protestaron en las calles; el 60 por ciento, en redes sociales, y el 56 por ciento, en un cacerolazo, la primera protesta social de esta índole que se había presentado en el país.

Estos datos, aunque preliminares, ya tienen preocupado al rector Cheyne. “El 5 de marzo vamos a entregar los resultados finales de esta investigación. Pero desde ya puedo afirmar que el país tiene que comprender a los jóvenes si quiere salvarse como sociedad”, dice.

Adaptación de El Tiempo

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