Graduados Etica


Estamos en la olla: los egresados se rajan en ética

Por Jorge Yarce. Presidente ILL

La noticia es de varios meses atrás. Como no existe una encuesta posterior a la que se cita aquí, y no creo que en unos meses haya cambiado la situación, vale la pena comentar las cifras que la Ministra de Educación dio a conocer en el Observatorio Laboral del MEN el 29 de abril de 2008 por la enorme actualidad de esos datos, disculpándome con los lectores de nuestra página por no haberlo hecho antes.

Graduados Etica

Nada más oportuno cuando en el mundo se discuten las posibles causas de la crisis económica global que azota a todos los países, y cuando salen a relucir los estragos producidos por los financistas y especuladores del dinero a gran escala, junto con las desmedidas ambiciones de muchos ahorradores que se le apuntaron al enriquecimiento a costa de cualquier principio moral y cayeron víctimas de los juegos peligrosos juegos financieros y de las pirámides de todos los tamaños

Se dice que la clave de la educación superior es formar personas capaces de servir profesionalmente a su sociedad, pero que primero que todo deben ser personas íntegras. Pero la encuesta entre el millón y pico de egresados colombianos entre el 2001 y el 2007 trae la aterradora confesión de parte de que la mayor debilidad de su formación es precisamente en el campo de los principios éticos. Y lo dice el 63 por ciento de los encuestados.

O sea, para no andarnos con eufemismos: de la universidad colombiana sale la gente más peligrosa de este país, quienes teniendo una preparación profesional, son potenciales clientes de la corrupción, del chanchullo, de las indelicadezas, de las violaciones a la ética en diferentes campos (política, negocios, salud, transporte…). Estamos educando no para lo superior, sino para lo peor.

En la columna anterior decíamos que las universidades no estaban en nada. En esta habría que decir que las universidades están peligrosamente amenazadas por el tipo de egresado que están sacando de sus aulas: gente que sale a engrosar las filas de quienes sólo quieren plata, poder y placer, así estén llenos de conocimientos y habilidades como lo refleja la encuesta citada, pero que fracasan en lo más vital para la sociedad. Ante esos resultados lo mínimo que pueden sentir las universidades es una tremenda vergüenza de su monumental fracaso ante la sociedad colombiana.

JY

 

 

 

Jorge Yarce – universidad@universidad.edu.co