¿Han entendido nuestros congresistas sus obligaciones con la educación superior?

Opinión del Rector de la Fund. Univ. del Area Andina, en Pereira, Carlos Patricio Eastman Barona, en el diario La Tarde, de Pereira

Es curioso que ningún congresista o candidato a ser elegido para el Senado o la Cámara de Representante haya incluido en su agenda o en su catálogo de promesas el tema de la Educación Superior. Algunos, ciertamente, recogen peticiones de los alcaldes en cuanto al déficit de cupos escolares, que ellos prometen que contribuirán a disminuir con la construcción de más aulas y el nombramiento de más maestros. Pero ninguno, repito, se refiere al asunto educacional del país en su estado más alto.

Tampoco, por supuesto, el aspirante al Congreso por nuestro departamento, y eso es una falla que aún puede enmendarse.

El rector de la Universidad Nacional, doctor Moisés Wasserman, se refiere a este tema en su columna de opinión de EL TIEMPO.COM, y puntualiza que la invitación que se les formula a los parlamentarios ad-portas “no es para hablar de dinero”, sino para que se piense, con detenimiento, con juicio y con decisión de ayuda, “en el papel que la educación superior debe jugar en el desarrollo del país”.

Recuerda el doctor Wasserman que el siglo anterior se impuso el en mundo un modelo de universidad autónoma basada en la investigación. “Nuevas realidades”, dice, “se conformaron en el mundo” y la universidad investigativa ha tenido que responder a los desafíos que le lanza cada día una civilización cada vez mas perfeccionada y, por lo mismo, más caótica.

Como quiera que sea o pueda ser, la investigación es el principal fundamento de la educación superior en la época contemporánea, la base sobre la cual se asienta todo su aparato formidable. Es evidente, sin embargo, que la investigación misma también se ha modificado en los últimos años, y que, por consiguiente, la función universitaria no se limita hoy en día a la día a la preparación exclusivamente académica de las personas; la actividad universitaria debe mantener una articulación permanente con los otros estamentos de la sociedad para un desarrollo sostenible.

El congreso actual pese a sus innumerables cuestionamientos debido a los diversos casos de vinculación de un porcentaje muy representativo de sus integrantes con grupos ilegales, logro gracias al empeño de un grupo reducido de congresistas sacar adelante en la anterior legislación un proyecto de ley importantísimo para el desarrollo científico del país, la nueva ley de ciencia y tecnología, pero según parece son unas pocas golondrinas en verano, y una de ellas como la doctora Marta Lucía Ramírez no aspira a continuar en el congreso en el próximo cuatrienio .

¿Han entendido nuestros representantes en el Congreso de la República sus obligaciones con Colombia en este campo específico de la educación superior?

Al parecer, no. En ninguno de los programas u ofertas legislativas hemos encontrado puntos relacionados con la educación superior; si mucho, promesas de coadyuvar a solucionar necesidades económico-financieras de un determinado establecimiento, pero ninguna oferta en conjunto relativa a un examen en profundidad de lo que es la Educación Superior.

El doctor Moisés Wasserman ha tocado un punto que muchos teníamos en mente y que no habíamos expresado. Dirigiéndose a congresistas y candidatos, El Rector de la Universidad Nacional dice: “Hay que hablar de educación y de investigación, si queremos que de verdad el país entre al siglo XXI.