El Observatorio de la Universidad Colombiana




Impactos, no medidos, de nuevas normas del SAC: Mauricio Sánchez y Jessie Strobel – Oct/20

Para los académicos de la U. de Antioquia, Mauricio Sánchez Puerta (foto) y Jessie Strobel, hoy las IES están sujetas a satisfacer nuevas disposiciones en materia de aseguramiento de la calidad, pero en muchas no se ha dimensionado lo que esto puede significar. Para ello presentan siete asuntos que deben quedar claros con los cambios de la normativa en aseguramiento de la calidad

Pocas veces los problemas colectivos se solucionan con la emisión de normas. Parte de ello ocurre porque las autoridades emisoras de normativa no conocen el impacto de dichos actos en la vida de los regulados. Dicho de otra manera, las costumbres, normas y leyes no siempre son aplicables o no son acogidas adecuadamente por los regulados.

Actualmente, las IES están sujetas a satisfacer nuevas disposiciones en materia de aseguramiento de la calidad y en muchas no se ha dimensionado lo que esto puede significar. Para acelerar la reflexión sobre las implicaciones de los ajustes a la normativa, se aporta este texto a lo que ya se ha divulgado en diferentes espacios nacionales.

Se trata de siete (7) observaciones para enfrentar las nuevas condiciones en materia de aseguramiento de la calidad y un llamado: conformar una estructura que soporte a todo ello, sin derivar en mayores costos.

1) La práctica actual debe migrar de la separación de trámites a la unificación en un solo proceso

Se deberá cumplir con el registro calificado (pre radicación o condiciones institucionales y radicación o condiciones de programa) y seguirá voluntaria la acreditación (de programas e instituciones). El proceso genérico es el de aseguramiento de la calidad y debe incluir ambos asuntos, que comparten elementos comunes en lo institucional.

Es tiempo de pensar en capitalizar la experiencia acumulada y alcanzar la masa crítica de interesados en temas de calidad educativa.

2) Un gran incentivo para acreditar los programas antes que a mantener solo el registro

Cuando las exigencias del registro calificado se acercan mucho a las de la acreditación, resulta más eficiente acreditarse. Es una decisión de costo-beneficio que cada IES deberá asumir, considerando sus capacidades y condiciones de ajuste a las nuevas exigencias.

Se debe reconocer la recurrencia de los requerimientos de información, la calidad y la velocidad en la respuesta a ellos y el sentido de esto como una tarea permanente que de quedarse en mínimos resulta costosa pues desaprovecha oportunidades accesibles con lo que se ha aprendido.

3) El discurso sobre el aseguramiento de la calidad se toma de referentes internacionales a los que hay que estar atento

La participación y seguimiento a experiencias internacionales entrega elementos para anticipar lo que se viene. Hay que consultar lo que publica el Centro interuniversitario de Desarrollo – CINDA, revisar las condiciones de certificación a la venta con entidades como Accreditation Board of Engineering and Technology (ABET), acercarse a los reconocimientos oficiales establecidos por acuerdos entre Estados como el suscrito entre Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Chile, denominado acreditación ARCU-SUL (Acreditación Regional de Carreras Universitarias) y, por último, reconocer las restricciones que traen los compromisos internacionales y las obligaciones de ley.

Se trata de apoyarse en lo que se conoce, para seguir el cambio en la mejor dirección posible, ya que no todas las IES están facultados para ser reconocidos por Estados ni poseen el dinero para acceder a certificaciones pagas.

Por ejemplo:

La CNA de Chile presenta 10 documentos disponibles para consulta pública entre el 9 y el 30 de octubre de 2020,

La OCDE dispone desde 2002 un glosario de los principales términos sobre evaluación y gestión basada en resultados y

La OEI y CONEAU han publicado, en agosto de 2020, un documento comparativo de los Sistemas Nacionales de Aseguramiento de la calidad en Iberoamérica.

4) Las claves de interpretación del cambio son: la generación de valor público, la gestión basada en resultados y la toma de decisiones soportada en evidencia

Muchas áreas y campos académicos disponen de experiencia en el asunto: en salud, la evidencia ocupa un lugar destacado; en políticas públicas, la lógica de operación por resultados y su evaluación es asunto central; en planeación, la toma de decisiones y el direccionamiento estratégico son parte fundamental.

Es hora de concertar maneras simples de mantener ventajas de este conocimiento en la gestión de las IES.

5) La administración de los sistemas de gestión es un compromiso ineludible

La definición clara de la misión, el alineamiento con la gestión, los procesos, las contribuciones esperadas y el seguimiento a los cumplimientos metas, de recursos o tareas, no pueden ser ubicados en lugares alejados del sitial que ocupan la satisfacción de los usuarios, el logro de los objetivos y la generación de resultados.

Las IES deben comprender sus restricciones y asumirlas. En particular, las públicas pueden capitalizar, si es que ya lo tienen en ejecución, el Modelo Integrado de Planeación y Gestión. (MIPG)

6) Los conocimientos necesarios para la mejora declarada en los términos de la norma suponen cambios importantes en el trabajo de las IES

Se trata de un conjunto de asuntos que cubre amplías áreas y dan lugar a nuevas obligaciones que se traducen en  actividades,  tareas, nuevos puestos de trabajo en el sector (como lo menciona el observatorio) y ámbitos de estudio permanente.

Sobre los ámbitos de estudio, resulta prudente familiarizarse con algunos de los noventa y cuatro (94) métodos y enfoques de innovación pública que presenta la organización del reino unido denominada Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología y Artes o NESTA por sus siglas en inglés.

Sin embargo, si requiere más elementos puede suscribirse al artículo “El atlas de innovación del gobierno: las mejores herramientas y recursos del mundo” publicado en la red global de servidores públicos (apolitical.co) en la que se comparten casos y soluciones a los problemas colectivos que enfrentan las naciones, ciudades o comunidades.

Hay que cazar eficiencias en el trabajo, en caso contrario el presupuesto nunca será suficiente.

7) Las maneras de evaluar demandan conocimiento y formación en la materia.

La evaluación es un campo de saber amplio y en construcción. Ya hace tiempo que se ha superado la idea de que es una tarea suelta, una obligación engorrosa o un mero ejercicio intrascendente. Con interés creciente, la evaluación se expande sobre muchos ámbitos y por ello corresponde conocer lo básico y lo específico.

Sobre lo básico, es necesario revisar las preguntas simples (qué funciona, por qué funciona, para quién funciona y bajo qué circunstancias lo hace) y las opciones de respuesta (cuantitativa y cualitativa) en un amplio grado de complejidad y siempre soportadas en evidencia.

Sobre lo particular, la normativa señala los elementos que han de ser evaluados de procesos a labores y para cada caso se tiene un amplio abanico de posibilidades. Por ejemplo, para investigación puede usarse lo que generó el anterior Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación- Colciencias, toda vez que la mayoría de la actividad investigativa de las naciones procede de sus universidades. Se recomienda repasar el de 2012 elaborado por Paola Marcela Roldán Vásquez.

La manera en que las IES se acerquen a estas observaciones dependerá de su historia, contexto y capacidad. Lo más beneficioso para el sistema sería hacerlo en conjunto, desde la pluralidad, con opciones y alternativas para aplicarlo y con suficientes claridades conceptuales, metodológicas e instrumentales.

Compartir en redes