¡La Usco que no nos duele!


El comunicador social Francisco Argüello rechaza, en el diario La Nación, de Neiva, la situación de abandono de la planta física de la Universidad Surcolombiana y la proliferación de la venta de estupefacientes en su interior.

No me trago el cuento que la Universidad Surcolombiana sea de todos. Lo dicen con con orgullo adentro, afuera, en carteles cuando protestan por las calles de Neiva. Pero en su ‘corazón’ la historia parece otra, es otro cuento alejado de los gritos y las arengas. Los baños- para empezar- están teñidos de mensajes obscenos, pornográficos, con números de teléfonos y otros contactos para quien interese una cita a ciegas. Y ni qué decir de los inodoros: algunos quebrados, otros inservibles. No hay puertas en algunos salones. Tampoco ventanas. Nadie dice nada. Ese tema- adentro- parece que no es de nadie. ‘Como es del Estado que pague el Gobierno’, me respondió un estudiante a quien recientemente pregunté. Y otro más me dijo que Reyes, el Rector, no invertía porque más tardaba en arreglar que los estudiantes- no todos- en destruir.

Hay marihuana. No es misterio, tampoco es la gran noticia. Se sabe, pero lo que a muchos les preocupa es el descaro del menudeo, el mercadeo interno como si no les importara lo que piensen o sientan los no consumidores. Pedro Reyes intentó conciliar con los expendedores de droga- casi todos de afuera de la Usco-,  lo prometió en campaña, pero dificilmente lo logrará, aunque él es pacífico y goza de paz al interior del Alma Máter. Pero sin duda puede más la adicción que la negociación.

En uno de los extremos, al lado del  Inem reposa un ‘cementerio’ de pupitres inservibles, dañados, desajustados. También hay computadores, teclados, material de oficina en total abandono, mientras en colegios públicos de Neiva, al sur oriente, donde la Alcaldía habla de calidad educativa, conocí a chicos estudiando en el suelo. No es justo, así la Usco tenga plata para lanzar a las ágoras porque el presupuesto es mayor que el de la Alcaldía de Neiva.

¿Lo público necesariamente es lo feo, lo dañado, lo arruinado? No me parece. Cada quien tiene derecho a pensar lo que le parezca,  pertenecer al movimiento que se le antoje, pero destruir con pintura las paredes de una universidad con grafitis y hasta pintarlas con imágenes de guerrilleros, es lo que no comparto. Debe haber un espacio para cada cosa.

Doctor Reyes: vigile el área nueva de televisión, es una estructura digna, decente, muy presentable, antes que quienes gritan que la universidad es de todos, la cambien de color. Al fin y al cabo hacen lo que se les da la gana.