Por Jorge Yarce. Presidente ILL
Colombia sigue necesitando y reclamando un papel más influyente de las universidades en la vida del país. Llama la atención que otros campos de la actividad, la empresa, por ejemplo, ha sido mucho más protagonista de los grandes problemas y sucesos. Y sus gremios mucho más presentes en las controversias y a la hora de proponer soluciones.
La Asociación Colombiana de Universidades, privadas y públicas, ha cumplido una satisfactoria labor en sus 50 años de vida, celebrados muy recientemente con todos los honores del caso. Ha estado presente en el acontecer de la educación superior a lo largo de todas estas décadas. Y notamos que ahora su papel se actualiza, se moderniza y avanza por nuevos campos y actividades. Enhorabuena para la universidad colombiana. Pero necesitamos que no sea una tarea en cabeza sólo de ADCUN liderado desde el año pasado por el Ex Rector Bernardo Rivera.
Hablamos de las universidades mismas, grandes y pequeñas. Un liderazgo compartido y participativo. Que no haya que pensar que es problema de las 6 grandes, a las que tradicionalmente se les atribuye el predominio, las realizaciones, pero también una cierta repartición prioritaria de algunas ventajas. No es la hora de las señalaciones o de las recriminaciones.
Necesitamos universidades menos individualistas, menos encerradas en sí mismas, menos guetos académicos, menos prepotencia de algunas, y más transparencia, más colegaje, más apertura para que se conozca cómo es cada universidad por dentro, con cifras y datos reales, con fortalezas y debilidades para, entre todos y gremialmente, impulsarse a metas más ambiciosas, más constructoras de país, más competitivas a nivel latinoamericano.
¿De qué vale decir que hay 120 universidades en Colombia y casi 200 instituciones más de educación superior aprobadas, si entre todas no tienen la presencia y la injerencia real que deberían tener en la vida del país?
Deberíamos apretar el paso y urgir a todas las universidades e instituciones a que se renueven profundamente en su actitud frente a la gestión social del desarrollo y frente a la urgencia de una sociedad más solidaria y con más escenarios de convivencia, de diálogo de creatividad, para pensar entre todos el país que soñamos para el año 2050, no sólo para dentro de una decena de años.

Jorge Yarce – universidad@universidad.edu.co
![]()
