Mineducación le aprueba nuevo pregrado a Unincca, que no tiene cómo pagar docentes

Abril 2/19 En polémica decisión, viceministro de Ed. Superior le dio registro calificado a un pregrado de estadística, al tiempo que decía a estudiantes que investiga serias irregularidades de esa IES.

Mediante la Resolución 2283, del pasado 8 de marzo, el viceministro de Educación Superior, Luis Fernando Pérez, aprobó el registro calificado para el nuevo pregrado de Estadística en la Universidad Incca de Colombia, con 144 créditos académicos, en metodología presencial, y con una duración de 9 cuatrimestres, y cuya puesta en marcha aumentará el déficit de la IES.

Mientras que la Universidad Incca de Colombia sigue sumida en una profunda crisis institucional financiera, pues no cuenta con los recursos para pagar las nóminas de docentes y administrativos, desde hace más de seis meses, enfrenta una considerable reducción en sus matriculados (menos de dos mil, cuando hace pocos años tenía cerca de cinco mil), sigue pendiente que el Ministerio del Trabajo le autorice el despido de 123 empleados, está endeudada con proveedores y tiene líos con algunas de sus propiedades y la banca, intenta crecer en número de programas para ver si así aumenta recursos de caja.

No obstante, resulta contradictorio que mientras los estudiantes y profesores hacen plantones por el no pago de nóminas y problemas financieros que, efectivamente, afectan la calidad académica, y el viceministro de Educación Superior le dijo a los propios afectados que vienen haciendo las investigaciones del caso, se apruebe un nuevo pregrado que, necesariamente, demandará más recursos que no se sabe de dónde provendrán.

Resulta sorprendente que en la propia resolución que otorga el registro calificado, el Ministerio de Educación justifica la misma en “que la Ley 30 de 1992 señala como objetivo de la educación superior y de sus instituciones, prestar a la comunidad un servicio con calidad referido a los resultados académicos, a los medios y procesos empleados, a la infraestructura institucional, a las dimensiones cualitativas y cuantitativas del mismo y a las condiciones en que se desarrolla cada institución”.

También se justifica en las condiciones de calidad de la Ley 1188 de 2008 y el Decreto 1075 de 2015, que son explícitas en que para obtener el registro calificado la IES y el programa deben certificar el cumplimiento de todos los requisitos, entre los que se encuentra “La consecución de recursos suficientes para garantizar el cumplimiento de las metas con calidad, bienestar y capacidad de proyectarse hacia el futuro, de acuerdo con las necesidades de la región y del país”.

Está probado, por todos los medios, que la Universidad Incca no tiene las condiciones para ofertar un servicio con calidad.

También llama la atención que el registro se hubiera dado pese a serias advertencias sobre las condiciones de calidad advertidas por uno de los pares académicos que visitó el programa en septiembre de 2018, cuando la situación era menos crítica de lo que es hoy.

Uno de los pares señaló en su informe que: “La Institución  no muestra  suficiente solidez financiera  para mantener el programa, piensa hacerlo a través de matriíulas con la base de 120 estudiantes año. Esto se ve que es casi imposible si se tiene en cuenta que por ejemplo las recientes universidades que abrieron el programa como el ECCI  en el 2015  se matricularon 8 estudiantes, 2016 14 estudiantes y 2017, 16 estudiantes, en tanto que la Universidad El Bosque  en el 2015 tenía matriculados al programa 5 estudiantes, en el 2016, 9 estudiantes y en el 2017, 14 estudiantes, lo que demuestra claramente que es imposible mantenerse y proyectar financieramente un programa pensando en un número de potenciales matriculados tan alto”.

Incluso, otro de los pares, que vio bien la parte curricular, describió lo siguiente con respecto a la situación de la Universidad en septiembre pasado:

“La Directora Financiera explica la estructura del presupuesto… mencionan que la Universidad ha disminuido sus ingresos por la disminución en las matrículas, sin embargo, la planta operativa sigue igual, por ello, presenta problemas de liquidez, pero cuenta con un patrimonio en sus instalaciones física que en la actualidad ascienden a total de 75.221.158.

La Directora hace un recuento general, comenta que aproximadamente desde hace 5 años viene decreciendo en el número de estudiantes, actualmente tiene 2.400 estudiantes aproximadamente y la capacidad instalada, relacionada con la nómina, la planta física, costos fijos, entre otros, sigue igual para atender a aproximadamente 10.000 estudiantes, lo que ha desbalanceado el presupuesto.

Presenta el estado financiero a junio de 2018, con unos ingresos que corresponde a $9.700.888.000 (matriculas, arrendamientos de cafetería, una parte del colegio, ingresos financieros del dinero en los bancos). Los egresos donde el principal es la nómina – 75% de los ingresos, 2 créditos, aseo y vigilancia, honorarios de la administración, asesoría Jurica y para la académica, salidas de campos, insumos de laboratorio, presentando una pérdida acumulada de 1.800.000 aproximadamente.

Para afrontar esta situación, comenta que la Universidad tiene el proyecto de sostenibilidad direccionado por la Vicerrectoría académica y la reducción de nómina, por ello, pidió al Ministerio un despido colectivo (aproximadamente 108 empleados en su mayoría administrativos), esto debido a que todo el personal, tanto el sindicalizado como el que no lo está, tienen los beneficios adquiridos por convención, que son aproximadamente un 23% adicional entre primas, quinquenios, semana de receso a mitad de año, entre otras.

Dicha liquidación del despido masivo le cuesta a la IES, aproximadamente 5.000.0000 y para ello, tiene proyectado la venta de algunos bienes (bodega, un edificio y el Colegio), para lo cual tiene dos propuestas del Banco Popular, la primera la venta por medio del martillo de la bodega ubicada en la zona industrial (se adjunta contrato) y la otra por medio de la conformación de un patrimonio autónoma de las tres propiedades y hacer un prestamos con la garantía de dicho patrimonio.

Además, la IES, está en una campaña de reducción de costos: cero papelería, deducción de contrataciones, entre otras.

También se hacen varias campañas de mercadeo evitar deserciones y recaudar ingresos por matriculas, tales como pronto pago, becas académicas, descuentos a monitores, descuentos a familiares de egresados, entre otras.

A continuación, se procedió con la presentación de la proyección presupuestal del programa de Estadística: se presenta para una cohorte de 9 cuatrimestres, iniciando con 60 y aplicando en los próximos cuatrimestres, el % de deserción. Los ingresos corresponden a las matrículas, inscripciones, certificados, seminarios, entre otros. Los egresos corresponden a nómina de director, profesores de tiempo completo, de cátedra (estos van aumentando por cuatrimestre) y otros costos, tales como: servicios públicos, aseo, vigilancia, extensión, investigación, bienestar, entre otros. Las inversiones que corresponde a bibliografía, inversiones de software, equipos de cómputo.

Según lo anterior, el programa por las fuertes inversiones iniciales, en el primer periodo, se tendría un déficit de $167.000.000 (esto tiene que ser subsidiado por la administración), lo mismo en el segundo cuatrimestre, pasando a partir del tercer cuatrimestre un programa rentable”.

¿Qué pasó señor viceministro?