Ni siquiera el Ministerio sabe quiénes están detrás de los consejos directivos y superiores de las IES privadas

Ni siquiera el Ministerio sabe quiénes están detrás de los consejos directivos y superiores de las IES privadas

Agosto 20/25 Muy seguramente Usted, al igual que el Ministerio de Educación Nacional, desconoce los nombres, agenda, intereses y hojas de vida de todos los miembros de los máximos órganos de gobierno de su universidad privada.

Son escasas las universidades e IES privadas que, en un ejercicio de transparencia con su propia comunidad, informan quiénes son esas personas que esporádicamente aparecen en las reuniones de los consejos superiores, directivos, asambleas, salas generales, consiliaturas y claustros universitarios, que son órganos legalmente constituidos y aprobados en los estatutos que aprueba el Ministerio de Educación Nacional, pero cuyos nombres generalmente son anónimos o mínimamente conocidos para el sector y para los propios directivos de la misma IES.

La mayoría de IES no lo informa, ni internamente ni en sus páginas web. Esto lo hacen especialmente las universidades tradicionales de corte empresarial, dada la visibilidad que les representa tener al presidente de un gran corporativo o un gremio, un exministro o una figura pública integrada al cuerpo colegiado como invitada o como miembro activo.

En el caso de las IES públicas esto casi no se presenta, pues por su propia naturaleza, es común que todos los integrantes del Consejo Superior sean ampliamente conocidos por la comunidad, y porque no cuentan con escenarios distintos para las máximas decisiones estratégicas, como sí pasa en las privadas.

Es, precisamente, en las IES privadas, en donde reinan grupos de familiares, de comunidades religiosas, de profesionales y de cada vez más inversores externos de muy bajo perfil, y es un misterio saber si quienes toman las decisiones estratégicas de esa universidad son personas realmente conocedoras del sector e, incluso, con la debida solvencia académica y hasta ética, para actuar.

En muchos casos hay hijos, nietos y sobrinos de fundadores, que poco o nada saben del día a día de la IES, así como muchos delegados (a veces rotativos) de empresas, corporaciones, asociaciones, gremios y hasta capitales extranjeros que con muy diversas figuras jurídicas se protegen en su condición de miembros fundadores, honorarios, benefactores, adherentes, de número, incorporados, socios contribuyentes, invitados y cualquier otra figura jurídica, que terminan validando las decisiones de quien, en últimas (personas naturales o jurídicas -empresas, cooperativas…), tiene el mayor interés económico en la IES. Hay casos de personas naturales que actúan al mismo tiempo en los máximos órganos de gobierno de varias IES.

Muchos de ellos son amigos de vieja data o abogados del “dueño”, que actúan como si testaferros, y poco saben más de dirección universitaria. Conocen más el tema muchos administrativos y académicos con amplia trayectoria en la IES, pero que no tienen la cercanía, comunicación, confianza ni contacto con la cabeza de la institución.

Mineducación no sabe quiénes son

El Observatorio de la Universidad Colombiana preguntó al Ministerio de Educación Nacional qué información pide y tiene esa cartera, de los integrantes y hojas de vida de miembros de consejos directivos y superiores, así como de los cambios de “dueños” de las IES, y su respuesta se limita a informar que en la Subdirección de Inspección y Vigilancia sólo se registran los nombres de quienes son designados rectores y/o representantes legales de las IES de carácter privado.

Para ello las IES solo deben enviar la solicitud del Secretario General de la IES en la que certifique que la designación (del rector y/o representante legal) se realizó de acuerdo con las normas internas aplicables, señalándolas en cada caso, y el cumplimiento del quórum deliberatorio y decisorio exigido para realizar la designación, así como las actas de posesión y el documento de identificación del rector y/o representante legal a inscribir.

Ni en los estatutos, ni en las normas (actas, acuerdos, resoluciones….) que definan estos órganos colegiados se acostumbra a decir los nombres de los asistentes. La mayor información disponible es la del presidente del Consejo Superior, que no siempre es quien representa toda la autoridad que su nombre indica.

Si bien las reformas estatutarias deben notificarse al Ministerio, en estas casi nunca se devela el nombre de las personas que están detrás de las IES. Al crearse la IES se mandan las hojas de vida de los fundadores, pero una vez aprobada la institución empiezan a hacerse cambios en las representaciones, que no se notifican. Se amparan en que son personas jurídicas de derecho privado, sin obligación de hacer públicos los nombres de quienes están detrás.

Las IES cuentan con el aval de la autonomía universitaria (Constitución Política y Ley 30) para definir su organización interna y gobierno.

Tampoco hay una norma que permita a la ciudadanía o la comunidad universitaria a tener acceso fácil y transparente a la lista de consejeros superiores.

Curiosamente muchas de estas IES tienen acreditación institucional que, según los acuerdos del CESU, piden la transparencia en la gestión y la información como norma base para la calidad.

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