Mineducación reconoce que se equivocó al limitar cupos de programas distintos a los de salud


Mayo 10/18 Directora de Calidad, Magda Josefa Méndez Cortés, reconoció que esto se va a eliminar, “mucho más en los programas de distancia y virtual”, por estar encima de la ley.

Esto, ante el cuestionamiento público de porqué en las resoluciones de registro calificado, y renovación del mismo, el Ministerio de Educación Nacional y las salas de CONACES, han definido un número de cupos máximo para pregrados y posgrados, en programas distintos de los de salud.

El hecho se dio durante la presentación del documento de “Referentes de calidad: Una propuesta para la evolución del Sistema de Aseguramiento de la Calidad”, cuando se cuestionó de la decisión al Ministerio.

Aunque el Ministerio ha subestimado el hecho y ha dado a entender que basta con que las IES pidan la modificación del registro para poder funcionar sin restricción en el número de cupos (como hasta ahora se ha venido dando), otros consideran que la situación es más compleja, pues un acto adminsitrativo, como lo es una resolución de registro calificado, no se modifica así de fácil.

La restricción de cupos para programas del área de la salud, sí se mantiene.

En abril pasado El Observatorio mostró cómo, desde hace varios meses están comenzando a aprobarse, por parte de las salas de Conaces y el Ministerio de Educación Nacional, registros calificados de programas de pregrado y posgrado, diferentes a los de salud, con cupos limitados definidos arbitrariamente en la resolución.

La asignación se hace con un criterio subjetivo según el programa, la modalidad y la IES, pues no a todas se los han aprobado con las mismas condiciones, y esto afecta claramente la posibilidad de mercadeo, crecimiento y planeación de recursos de parte de las IES.

Algunos ejemplos

– el pregrado de licenciatura en filosofía, de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia UPTC, en Tunja, (con acreditación institucional de alta calidad), aprobado con resolución número 16313, del 17 de agosto de 2017, fue aprobado con 45 estudiantes permitidos para primer periodo. Luego, en septiembre (resolución 19180) se le aprueba ingeniería de sistemas y computación con 45; y también con 45 la licenciatura en ciencias naturales y educación ambiental (resolución 19696).

– la maestría en ciencias – química, de la Universidad del Valle, fue aprobada con resolución 3673, del pasado 2 de marzo, con 15 estudiantes.

– el pregrado de administración pública de la ESAP fue renovado con 200 cupos (resolución 19650).

– la especialización en educación y gestión ambiental, de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (con acreditación institucional de alta calidad), aprobada con resolución número 16319, del 17 de agosto de 2017, fue aprobada con 24 estudiantes permitidos para primer periodo.

Lo curioso es que este criterio, el de asignar cupos, no aplica para todos los programas ni IES. Por ejemplo, la resolución 19155, de septiembre pasado, aprobó la extensión al municipio de Tuluá – Valle de la Maestría en Educación: Desarrollo Humano, de la Universidad de San Buenaventura, sin restricción alguna en el número de cupos o estudiantes a primer semestre.

Hasta ahora los únicos programas académicos a los que se les limitaba el número de cupos para admitir estudiantes era a los de salud, en el entendido de que debían responder a la capacidad instalada y demostrada por la IES y el programa para atender debidamente la formación práctica. Por ejemplo, la renovación de la especialización en urología de la Fundación Universitaria Sánitas (resolución 22101), se dio para un solo estudiante por semestre.

La restricción está llegando, inclusive, a programas en modalidades a distancia y virtual.

Según el Decreto 1075 de 2015, que compiló toda la normatividad del sector, para el registro calificado, oferta y desarrollo de programas académicos en educación superior solamente “para los programas en el área de la que salud impliquen formación en el campo asistencial, los cupos de matrícula deben estar sujetos a la capacidad autorizada a los escenarios de práctica”. Nada más. En ningún momento se hace esta exigencia para los demás programas.

Limitar el número de cupos a un programa virtual o a distancia (hay casos en que se aprueban 21 cupos y en otros 35, por ejemplo) va en contravía de la naturaleza y alcances de estas modalidades educativas. ¿Qué sentido tiene limitar el número de cupos a programas en los que un estudiante más o menos no incide en la calidad de prestación del servicio y, por el contrario, contribuiría a formar más profesionales y posgraduados para el país?; ¿cuál es la intencionalidad del Ministerio?.

Al parecer la situación pretende normalizarse a través del polémico decreto que reglamenta el Sistema de Aseguramiento de la Calidad SAC, en el que se da por hecho que los cupos aprobados en el registro calificado del programa (todos) constituye un motivo de modificación del programa que debe ser informado para aprobación por parte del Ministerio de Educación Nacional (artículo 2.5.3.2.3.3.3.2). En el Decreto 1075, en el apartado sobre aspectos que demandan modificaciones del programa, se señala los cupos en programas del área de la salud y no lo extiende a los demás.

Vale recordar lo que señala el artículo 28 de la Ley 30 de 1992, sobre autonomía universitaria:

“La autonomía universitaria consagrada en la Constitución Política de Colombia y de conformidad con la presente Ley, reconoce a las universidades el derecho a darse y modificar sus estatutos, designar sus autoridades académicas y administrativas, crear, organizar y desarrollar sus programas académicos, definir y organizar sus labores formativas, académicas, docentes, científicas y culturales, otorgar los títulos correspondientes, seleccionar a sus profesores, admitir a sus alumnos y adoptar sus correspondientes regímenes y establecer, arbitrar y aplicar sus recursos para el cumplimiento de su misión social y de su función institucional”.