Febrero/24 Prieto Mejía (*), experto investigador en el tema, señala que las universidades deben convertirse en “open university” y mejor en “engaged university”.
Las universidades están replanteando su papel en las regiones y más que instituciones que se dedican a educar estudiantes o realizar investigación están empezando a ser reconocidas como instituciones ancla en el desarrollo de ciudades y regiones debido a su impacto significativo en la comunidad local y la economía. Así las universidades actúan como instituciones ancla al aprovechar sus recursos, experiencia e influencia para promover el bienestar social, económico y cultural de las ciudades y regiones en las que se encuentran. Su compromiso con el compromiso comunitario y la construcción de
asociaciones los convierte en activos valiosos para impulsar un desarrollo inclusivo y sostenible (Birch y Taylor, 2013).
Varios conceptos de universidad que se enfocan en el involucramiento en el desarrollo local han sido expuestos, como las llamadas universidades involucradas o engaged university (Breznitz y Feldman, 2012), las universidades de cuarta generación (Pawłowski, 2009), o modelos donde se muestra la participación de la misma con otros actores regionales tales como gobierno, empresas y sociedad civil en el marco de un entorno sostenible y son el modelo de triple hélice con sus extensiones como la cuarta o quíntuple hélice (Carayannis y Campbell, 2010).
Así mismo es muy importante tener en cuenta el papel de la universidad latinoamericana en el desarrollo económico local, ya que puede desempeñar diversas funciones clave para impulsar la competitividad y la innovación en un territorio específico, al promover la investigación aplicada, la transferencia de tecnología, la formación de recursos humanos capacitados y la colaboración con el sector productivo para impulsar la competitividad y la innovación en un territorio determinado. (Alburquerque Llorens, 2004).
En el ámbito latinoamericano, las universidades desempeñan un papel crucial en la promoción y apoyo para la creación de regiones inteligentes, a pesar de los desafíos inherentes tales como: la escasa inversión en investigación y desarrollo, la brecha tecnológica, la inestabilidad política y económica, así como la necesidad de fortalecer la educación y la capacitación de personal especializado.
No obstante, estas regiones cuentan con la posibilidad de capitalizar sus recursos naturales, diversidad cultural y talento humano para promover la innovación y el crecimiento económico. La colaboración entre diversos actores, respaldada por políticas públicas propicias para la innovación y una inversión sólida en educación y capacitación, constituye un componente esencial para el éxito de las regiones inteligentes en América Latina (Boisier, 2002).
Por otra parte, en África han surgido desde hace una década los denominados hub de innovación que iniciaron como espacios de innovación patrocinado por grandes empresas tecnológicas para promover sus productos y emprendimientos tecnológicos pero que han evolucionado para convertirse en facilitadores de la creación de valor empresarial interactivo, colaborativo y colectivo, centrándose en la creación de comunidades de emprendedores.
Algunas de las principales características de los Innovation Hubs en África incluyen la creación de comunidades de emprendedores, la participación de sus miembros, tanto emprendedores como personal de apoyo, el impacto en la comunidad local y como facilitadores para que los emprendedores puedan colaborar y crear valor de manera conjunta (Friederici, 2017).
Así partiendo la necesidad de un modelo de innovación para universidades latinoamericanas que tenga un involucramiento con las comunidades locales y que incorpore mecanismos que han tenido éxito de forma práctica como los hub de innovación, se propone un modelo de innovación universitaria basado en hubs, que se centra en la creación de unidades llamadas “hubs de innovación” y en la incorporación de la innovación social.
Este modelo permite que la universidad se integre en los ecosistemas de innovación regionales al aglutinar conocimientos y recursos para abordar desafíos locales. Se destaca la importancia de la flexibilidad de estos hubs, que facilita la participación de agentes internos y externos, como empresas, gobiernos, comunidades y otros actores, en la creación conjunta de conocimiento a través de la innovación abierta.
El modelo propuesto se basa en la creación de MicroRegionalHubs, que se definen como unidades que reúnen conocimientos sobre un problema social específico en la región y buscan soluciones a través de proyectos interdisciplinarios que involucran a estudiantes, profesores y personal administrativo de la universidad, así como a agentes externos interesados en el tema. Estos hubs son flexibles y pueden activarse o desactivarse fácilmente según el interés de los agentes y la evolución del entorno, lo que les permite adaptarse a los cambios y a la presencia o ausencia de interés de los actores tanto dentro como fuera de la universidad. (Prieto Mejia, Montes Hincapie y Taborda Giraldo, 2019).
Aunque los modelos universitarios son variados y extensos, lo que se debe destacar de esta propuesta es que se hizo un esfuerzo por enmarcar el mismo en un modelo de desarrollo regional inspirado en autores latinoamericanos y en una forma práctica de un tipo de organización denominado hub de innovación que ha tenido éxito en Africa durante más de una década para contribuir al desarrollo regional, además de promover la actualización tecnológica.
En la universidad del Magdalena, Santa Marta, Colombia se ha tratado de difundir el concepto en la institución e inclusive se han realizados eventos con un hub de tipo cultural denominado el festival la universidad de la felicidad.
Un modelo de innovación para universidades como el expuesto fue desarrollado en la tesis doctoral adelantada en la universidad de Medellín denominado: “Un modelo de innovación para la universidad del Magdalena para comprender su contribución al desarrollo regional”, entre los años 2017 al 2021.
Referencias:
– Alburquerque Llorens, F. (2004). Desarrollo económico local y descentralización en América Latina. Revista de la CEPAL.
– Birch, E., Perry, D. C., & Taylor Jr, H. L. (2013). Universities as anchor institutions. Journal of Higher Education Outreach and Engagement, 17(3), 7-16.
– Boisier, S. (2002). Sociedad del conocimiento, conocimiento social y gestión territorial. Revista del CESLA. International Latin American Studies Review, (4), 60-94.
– Breznitz, S.M. y Feldman, M.P (2012). The engaged university. J Technol Transf 37, 139 157. https://doi.org/10.1007/s10961-010-9183-6
– Carayannis, E. G., y Campbell, D. F. (2010). Triple Helix, Quadruple Helix and Quintuple Helix and how do knowledge, ¿innovation and the environment relate to each other?: a proposed framework for a trans-disciplinary analysis of sustainable development and social ecology. International Journal of Social Ecology and Sustainable Development (IJSESD), 1(1), 41-69.
– Friederici, N. (2017). Innovation hubs in Africa: An entrepreneurial perspective. Available at SSRN 3123840 Pawłowski, K. (2009). The ‘fourth generation university’as a creator of the local and regional development. Higher Education in Europe, 34(1), 51-64.
– Prieto Mejia, S., Montes Hincapie, J. M., y Taborda Giraldo, J. A. (2019). A Hub-based university innovation model. Journal of technology management & innovation, 14(1), 1117.
(*) Doctor en Administración y magister en ciencias administrativas de la universidad de Medellín, Ingeniero de sistemas y magister en informática de la Universidad industrial de Santander, Master en dirección de universidades industriales y tecnológicas de la escuela de negocios formato educativo de España. Docente de planta Universidad del Magdalena.
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