Más vivo que sus estudiantes

Tres estudiantes llegaron a la universidad el martes, después del lunes festivo, para presentar un parcial de matemáticas.

El examen era a las siete de la mañana y ellos aparecieron a las diez.  

Hablaron con el profesor y le explicaron que habían llegado tarde porque a pesar de la madrugada, de regreso de la finca se les estalló una llanta y el repuesto estaba malo y casi no logran conseguir otra llanta.  

El profesor aceptó hacerles el examen al día siguiente.  

Cuando llegaron a presentarlo, el profesor ubicó a cada uno en un salón diferente y les dio el examen que constaba de dos puntos, cada uno con un valor de 50%.  

La primera pregunta era un problema. La segunda pregunta decía: “¿Cuál llanta?”