Nuevos temas en la agenda internacional universitaria: Carlos Hernando Forero – dic/22

En su columna mensual, Carlos Hernando Forero presenta un inventario de los nuevos temas que las organizaciones universitarias están inlcuyendo en su agenda, con el reto de concretarlos.

En distintos espacios internacionales del conocimiento se viene insistiendo, especialmente por parte de los gobiernos y las universidades, en la necesidad de acordar unos temas estratégicos y trabajarlos conjuntamente entre los países que los conforman; sin dejar de contar con otros actores determinantes que impulsan la innovación tecnológica y la innovación social. Haremos referencia a tres espacios: el latinoamericano y del caribe; el iberoamericano; y el UELAC, Unión Europea y América Latina; mostrando algunos esfuerzos en cada uno de ellos.

Hace varias décadas bajo el impulso de la UNAM en México, se constituyó el grupo denominado de MACROUNIVERSIDADES, integrado por las universidades públicas emblemáticas de cada país latinoamericano, que tuvieran una fuerte comunidad científica con programas doctorales y hoy en día, con más de 50 mil estudiantes. Llegaron a definir y trabajar algunos temas que consideraron estratégicos para la región, pero sin la consistencia necesaria para mostrarlos como casos de éxito; inclusive frente a un desafío tan grande como fue la pandemia, no fueron capaces de ponerse de acuerdo en la producción de una vacuna para beneficio de toda la región. El grupo continúa reuniéndose y ojalá temas como el del Amazonas, logre una cooperación colectiva, desde luego con un buen alineamiento y apoyo de los gobiernos y otros actores clave.

La Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, ahora denominada UDUALC, integrada por universidades de esta región, tiene una muy larga tradición y ha hecho varios ejercicios para contar con una agenda estratégica de temas que involucren a toda la región de manera sinérgica. En su reciente asamblea general realizada en Bogotá, se comprometieron a trabajar en conjunto 3 puntos: El problema de la seguridad alimentaria; la falta de conciencia ambiental con lugares como la Amazonía; y la necesidad de combatir la corrupción.

El espacio iberoamericano es el más dinámico en cuanto a un trabajo conjunto de los 22 países en cabeza de sus jefes de Estado y de Gobierno, así como de los respectivos ministros que acuerdan temas y surten las bases para las determinaciones de los mandatarios de los países, que se reúnen periódicamente en Cumbres y expiden declaraciones que marcan las pautas de la cooperación y muestran un pensamiento colectivo de los gobiernos de este espacio. Cuentan con la Secretaría General Iberoamericana, SEGIB, que les ha permitido un trabajo continuado y eficaz, estableciendo un programa específico relacionado con la educación superior, como lo es el Espacio Iberoamericano del Conocimiento, EIC.

Hace unas semanas, en Santiago de Compostela, se reunieron los ministros de ciencia, tecnología e innovación de los países iberoamericanos, en una jornada preparatoria de la próxima Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno, bajo el lema “los grandes retos globales desde la ciencia y la innovación”, con la organización de la SEGIB y el EIC. Se produjo una declaración, que en uno de sus puntos acuerda 5 misiones de Innovación en los siguientes temas comunes: Alimentación; cambio climático y medio ambiente; digitalización e inteligencia artificial; salud; y transición energética.

Con ello se espera contribuir desde la C, T e I; a la recuperación socioeconómica y que Iberoamérica alcance las metas previstas en la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, consolidando un nuevo paradigma del desarrollo. Esperaremos los resultados de este trabajo colectivo en el campo internacional y la manera como será acogido por los lideres de cada país en su próximo camino a la XXVIII Cumbre Iberoamericana, convocada bajo el lema “Juntos por una Iberoamérica justa y sostenible”.

También en Santiago de Compostela, durante la reunión del Consejo Universitario Iberoamericano, CUIB, conformado por las Asociaciones de Universidades de Iberoamérica, se dieron a conocer los avances de la denominada “Cumbre académica del conocimiento” que se realizará en mayo del año entrante, como un lugar para que la educación superior, defina los temas que desde la perspectiva académica se presentarán en la reunión de Jefes de Estado y de Gobierno, de América Latina con la CELAC y la Unión Europea UE, conocida como Cumbre UELAC.

Los académicos trabajaran sobre tres temas: Transformación digital en la educación superior; sostenibilidad; y cooperación académica UE – ALC, nuevos instrumentos de cooperación. En cada tema se hará un análisis de la situación, las propuestas de futuro, y las medidas concretas para sugerir a los gobiernos. Ojalá sea escuchada la voz académica colectiva de Europa y ALC, producto de una preparación previa en cada país y luego de la puesta en común, con guías de trabajo que suministrarán los organizadores. Además, en el mes de mayo, UNIVERSIA, convocará en Valencia, España, a los rectores iberoamericanos, en una masiva reunión, cuyos temas se conocerán pronto.

A nivel nacional, el gran referente es el excelente trabajo realizado por los integrantes de la denominada “Misión de Sabios” que hace pocos años entregó su informe, con propuestas muy interesantes, que no se sabe si serán acogidas en serio por el gobierno e incorporadas por el sector académico, incluyendo el concepto de trabajar por “Misiones”, que ahora está tan en boga en los escritos de Mariana Mazuccato, junto con las propuestas sobre el Estado emprendedor. Es curioso, creo que ningún integrante de la Misión, ha sido designado por el presidente de la República en los consejos superiores de las universidades públicas.

El nuevo gobierno de Colombia acaba de presentar las bases para el Plan Nacional de Desarrollo 2023 – 2026, donde se enuncia que tendrán prioridad sectores asociados a: bioeconomía; energías renovables; turismo ecológico; producción de vacunas; servicios de salud con enfoque a una economía para la vida y con miras a las energías renovables; así como la agricultura y otros vinculados a la cultura, la economía del cuidado, el deporte, la recreación y la actividad física.

Seguramente este mapa se puede completar y partir de la base de las cooperaciones académicas que ya realizan las comunidades científicas de los diferentes países. Pero si no somos capaces de operar colectivamente en los temas enunciados, no podremos tener las contribuciones que esperan las sociedades de la C, T e I. Esto tiene que ser un esfuerzo de los Estados, la educación superior, empresarios y sociedad civil, en favor del bien común, para atender los inmensos desafíos y riesgos que ya están con nosotros. Esperamos hacer la tarea de manera cooperativa en el campo internacional, lleno de oportunidades y con nuevas formas de trabajo asociativo. La política pública y las políticas institucionales de las IES y sus asociaciones pueden ayudar a concretar estas posibilidades, en un marco de cooperación más que de competencia. Ahí está un espacio internacional para Colombia.

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