Junio/25 Portocarrera, director ejecutivo de ACIET, advierte que “llegó la nueva ola de la educación T&T para quedarse, desmitificando la errada e inoportuna concepción que se tiene de ésta”.
Después de haber publicado el 31 de marzo del presente año el artículo de opinión ‘LA NUEVA OLA DE LA EDUCACION SUPERIOR TÉCNICA Y TECNOLÓGICA -T&T-‘, algunos colegas del sector, me han expresado que “matamos el tigre y nos asustamos con el cuero”, en el sentido de que hay que inferir sobre que deben hacer las carteras de educación, las Instituciones de Educación Superior – IES, el sector empresarial, como la sociedad en general, respecto a esta problemática que encara la educación superior T&T actualmente, donde algunos países le dan el trato, categoría y la dimensión que se merece, pero no pasa así en otras naciones, específicamente en Colombia y en regiones latinoamericanas y del Caribe, donde justamente la formación T&T sigue siendo mirada en el marco del laberinto conceptual de “opción secundaria, de “bajo nivel” y, en algunos casos “educación para pobres”, que no solo es un despropósito o desdén, sino acto de, descortesía e irreverencia, desconociendo la realidad e importancia que tiene este tipo de educación en el concierto del sistema mixto de la educación superior de los países, más cuando es soporte estructural de las economías emergentes y desarrolladas de las naciones, en el marco laboral de las tareas de la producción empresarial.
Nueva ola de la educación técnica y tecnológica: Lorenzo Portocarrero
El futuro del trabajo expuesto en el foro económico mundial recientemente realizado en Davos, Suiza en enero 2025, estima que para el 2030 se crearan 170 millones de empleo en sectores emergentes integrados por la inteligencia artificial, blockchain, ciberseguridad y ocupaciones verdes, es decir, muchas personas podrían quedar fuera de los mercados laborales si no adquieren las competencias y habilidades que demanda el futuro, es decir, especialistas, que no tienen obligatoriamente que ser profesionales (ingenieros, administradores, economistas, sicólogos, trabajadores sociales, …), si no, expertos, he allí un gran espacio laboral para los profesionales graduados en formación T&T.
De otra parte, no es un secreto que llegó la plena revolución de la educación denominada 6.0, como lo plantea Juan Domingo Farnós, “representa una vanguardia en la pedagogía contemporánea, caracterizada por la integración sinérgica de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial general (AGI), la realidad aumentada, los hologramas y los principios de la física cuántica en los procesos educativos. Este paradigma metodológico promueve una personalización del aprendizaje sin precedentes, ajustándose meticulosamente a las necesidades individuales de cada estudiante mediante algoritmos adaptativos y análisis de big data, potenciados por capacidades cuánticas”.
De igual manera, se debe expresar que más allá del conocimiento técnico y enciclopédico, es perentorio y obligatorio allegar también algunas competencias, conocimientos y experticias en habilidades blandas, Vr. Gr. resolución de conflictos, razonamiento lógico, manejo de una adecuada prosodia, relacionamiento interpersonal, competencias que garantizan atender los cambios tecnológicos como la adaptabilidad de la vida laboral, desde luego sin desconocer los retos más acuciantes, confiando siempre en la capacidad para proyectar e impulsar soluciones con visión de futuro con el lema propio de Davos “colaboración para la era inteligente”, es decir, causa común por la vanguardia tecnológica que finalmente no da espera ni mucho menos pasos atrás.
Peor aún, con la realidad demográfica en el mundo de las parejas que no quieren tener hijos, como fue el caso de Colombia que en el rango de los años 2024 con respecto al 2022, hubo una reducción de nacimientos de 28.9%, es decir se pasó en dos años de una población de nacimientos de 573.625 a 450.011 cunas, según el Departamento Nacional de Estadísticas – DANE, tendencia que si no se toma medidas oportunas, puede generar consecuencia e impactos de proporciones inimaginables en la oferta de recurso humano calificado, como es el caso de los profesionales con formación T&T, lo que podría generar un verdadero caos en el sistema pensional.
Por eso, se debe entronizar y apropiarnos de la nueva ola de la formación T&T, para aprovechar positivamente esta coyuntura de las IES que la ofertan como de quienes emprenden este laudable camino, también hacer extensiva esta educación en las regiones apartadas de los grandes centros urbanos con programas académicos de apetencia, pertinentes y de impacto para el desarrollo subnacional, que tanto requiere de esta sentida necesidad. Por tanto, a manera de síntesis se describen algunos planteamientos que pueden orientar el acontecer de la educación T&T en nuestras naciones en este hogaño momento, como en los días venideros en el contexto del gobierno multinivel.
¿QUÉ DEBEN HACER LAS CARTERAS DE EDUCACIÓN DE LOS PAÍSES?
• Promoción efectiva de la educación dual: implementar de manera efectiva y eficaz sistemas similares al modelo alemán, en los que los educandos combinen su preparación teórica con prácticas en empresas, lo que permitiría mejorar la empleabilidad y el reconocimiento social de la educación T&T, para ello los empresarios deben facilitarse para este cometido con la convicción clara de la rentabilidad social agregada e impulsando a las nuevas generaciones con la corresponsabilidad que les asiste en el triángulo, Universidad, Empresa, Estado – UEE.
• Estructurar y flexibilizar normativas que estimulen de manera fáctica, el estudio de las disciplinas que se oferten en correspondencia con la enseñanza T&T, claro está, sin descuidar naturalmente la calidad, pero si en procura de ahondar en la modernidad de la educación superior actual, la que reviste aspectos valiosos pero, pueden ser vistos rígidos y verticales, esa no es la educación para estas generaciones que entronizan y vislumbran otra visión y reflexión del mundo, su foco de prioridad formativa esta puesto en otra mirada de la taxonomía académica actual.
• Establecer un diálogo serio, productivo y permanente con los rectores de las IES públicas y privadas, con estudiantes y con el sector empresarial, para dar línea consistente y práctica sobre las necesidades reales de la sociedad, la economía, los avances tecnológicos y el medio ambiente, para buscar la forma de soluciones de la manera concertada que redunde en impactos positivos del desarrollo nacional.
¿QUÉ DEBEN HACER LAS INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR – IES?
• Reconocer verdaderamente, que llegó la hora de la creación de las escuelas, facultades o direcciones de carreras T&T, o si se quiere Tecnológicas, (ayer era impensable que algunas instituciones de élite miraran esta categoría académica como fuente estratégica para su sostenibilidad), como pilar fundamental de su quehacer académico, que para el caso de Colombia, la formación por ciclos propedéuticos reglamentados normativamente permiten llegar hasta el nivel profesional de formación, y eso está bien, son las exigencias de nuevo orden mundial en el marco de los avances tecnológicos y de otras áreas que no dan espera ni mucho menos pasos atrás, allí está la oportunidad para las IES y ese camino hay que emprenderlo, más cuando nos encontramos con los advenimientos propios de una nueva juventud que reclama en coro y en voz alta, la implementación de nuevas modalidades de pedagogía, currículos flexibles y acordes con el nuevo orden mundial, eliminación de tanta teoría sin utilidad e importancia, como de una visión diferente del modus operandi de su formación académica y su futuro en esta humanidad tan fracturada por los desórdenes de distintas índoles.
• Otro aspecto bien importante, es el diseño e implementación de programas académicos modernos, cortos y conectados con los requerimientos de los avances tecnológicos y la ciencia, currículos cortos inmersos en las prácticas empresariales, que se evite tanto enciclopedismo, que, si bien es necesario, en muchos casos se sobredimensiona, por ello es importante estructurar programas académicos desde esta perspectiva en el marco de las 5 principales tecnologías de hoy y, seguramente de largo acontecer: ciberseguridad, blockchain, internet de las cosas, informática cuántica, como la ineludible e imperiosa inteligencia artificial.
• Un reto mayor en la necesaria y oportuna inversión en innovación y tecnología: la educación T&T en Colombia debe modernizarse y enfocarse en sectores estratégicos como la tecnología, la sostenibilidad, la inteligencia artificial y la automatización, asegurando que los graduados estén preparados para los retos y desafíos del futuro, promoviendo la personalización del aprendizaje y, naturalmente ajustándose meticulosamente a las necesidades individuales de cada estudiante mediados por la nueva ruta de los algoritmos adaptativos, el análisis de big data, apoyados por capacidades cuánticas para estar a la vanguardia de los nuevos paradigmas pedagógicos.
• Finalmente, no se puede dejar de lado el núcleo de profesores como los ambientes de aprendizaje, que, para el primer caso, se necesitan profesores comprometidos, más cercanos a los estudiantes, buenos consejeros, éticos, como dueños de una moral, valores y principios a toda prueba, desde luego con la formación y experiencia académica relacionada con el dominio pleno de una segunda lengua como del área de enseñanza. Igualmente, no se puede pasar por alto, los escenarios de aprendizaje con laboratorios, bases de datos, plataformas, y ayudas educativas que deben estar debidamente actualizadas, es decir, al orden del día, todo ello incorporado en el marco del bienestar institucional.
¿QUÉ ROL DEBE ABORDAR EL SECTOR EMPRESARIAL?
• Es fundamental que las instituciones de educación establezcan alianzas sólidas y de largo aliento con las empresas para garantizar que las trayectorias académicas correspondan a las verdaderas necesidades del mercado ocupacional para la inserción laboral de los graduados, es decir, la articulación con la industria debe ser no una quimera, si no por el contrario, debe ser una realidad de apuño, naturalmente con la voluntad de la alta dirección empresarial que debe caracterizar el compromiso serio del sector con los estudiantes y profesionales de la formación T&T.
• Establecer escalas de remuneración salarial un poco mejor de las actuales, justas y con tablas de incentivos para los trabajadores, como la permanente cualificación en centros académicos y de prácticas de reconocido prestigio, como el impacto en bienestar social para sus familias.
• La sigla APEGO debe ser el molde ideal para la articulación de la oportunidad de empleo para los profesionales con formación T&T, reclamando a las IES el Acceso, la Permanencia y Graduación, para que los empresarios honren la última letra de la sigla, permitiendo la Ocupación de los egresados universitarios con la huella o traza T&T.
¿CÓMO LA SOCIEDAD DEBE DISCERNIR EL TEMA?
• Como la percepción social ha sido arraigada en que la educación T&T “es de mala calidad y menor prestigio” en comparación con la educación universitaria clásica, pues desde ya, con el acompañamiento de los ministerios de educación de los países, emprender una cruzada de diálogos, conversas cercanas, difusión en medios de comunicación oficiales y privados que dé cuenta de la nueva ola de la formación T&T, para romper el imaginario de la estigmatización por la que pasa este tipo de educación.
• Los gremios, asociaciones, grupos de interés u organizaciones que llevan la vocería de las IES en los Sistemas de Educación Superior – SES de los distintos países, son grandes aliados con la causa y metamorfosis de la educación T&T y, por ello, tienen que enarbolar la bandera muy alta por esta tipología de educación superior que tanto requiere hoy mas que nunca el sector productivo.
REFLEXIÓN FINAL
La Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior – ACIET, reafirma indeclinablemente el compromiso con la recategorización social de la educación y el redireccionamiento que debe darse desde la corresponsabilidad de actores inseparables: ministerios de educación de los países, instituciones de educación superior, sector empresarial y comunidad en general, sin este nudo activo, será muy difícil lograr los postulados propuestos.
ACIET, cree firmemente que la educación T&T tiene el potencial de transformar vidas, cerrar brechas sociales y construir países más educados con capital intelectual bien capacitado y presto para enfrentar los desafíos que innegablemente y de manera perentoria tenemos que superar en este convulsionado siglo XXI.
Con orgullo y sin presunción, en buena hora debemos declarar en tono alto y a voces, que llegó la nueva ola de la educación T&T para quedarse, desmitificando la errada e inoportuna concepción que se tiene con la educación superior T&T, que, desde luego, esa página debe doblarse y convertirse literalmente en periódico de ayer.
LA CORRESPONSABILIDAD CON LA EDUCACIÓN ENALTECE LA FORMACIÓN T&T.
Correos para comentarios: aciet@aciet.org.co – direccionejecutiva@aciet.org.co
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