¿Se contradijo el Consejo Superior de la U. Nacional en su forma de elegir decanos?

¿Se contradijo el Consejo Superior de la U. Nacional en su forma de elegir decanos?

Sept 12/24 La Nacional designó 21 decanos, pero no todos los escogidos por el Consejo Superior habían ganado la consulta estamentaria, en contra de la lógica que usó el propio cuerpo colegiado cuando “desmontó” a José Ismael Peña e “impuso” a Leopoldo Múnera en la Rectoría.

Sólo 13 de los 21 decanos fueron elegidos por unanimidad.

La situación ha generado nuevos choques de opinión al interior de la más grande universidad pública del país, de parte de voceros de estudiantes, docentes y egresados, quienes participaron en la consulta y en varios casos vieron que los profesores que fueron candidatos a las decanaturas y obtuvieron el mayor respaldo de los votantes, no fueron ratificados por el Consejo Superior.

Por ejemplo, el Comité de Representantes Estudiantiles de la Sede Manizales ha cuestionado la votación de la consejera estudiantil, quien habría incumplido su compromiso con el estamento de ratificar las votaciones de la consulta. Piden su renuncia.

“Resulta inexplicable observar como una rectoría, que anteriormente reclamó la elección del CSU y se declaró en desobediencia civil por ignorar la voluntad expresada en la consulta para la elección de rector y que ha promovido un discurso en favor de la democracia, ahora hace caso omiso de lo expresado por los estamentos”, ha dicho el profesor Mario Augusto García Dávila, de la facultad de ciencias agropecuarias, quien se postuló como candidato a la decanatura, obtuvo un amplio respaldo en las consultas por parte de profesores y egresados, pero no fue seleccionado por el consejo superior, favoreciendo un candidato que obtuvo un menor apoyo. No obstante su molestia, el profesor García aceptó la decisión ”como defensor de la institucionalidad”.

Algo similar sucedió en la Facultad de Minas, en Medellín, en donde la escogida –Eva Cristina Manotas Rodríguez– obtuvo la tercera parte de los votos alcanzados por John William Branch Bedoya. También sucedió en Manizales, Facultad de Ingeniería y Arquitectura, donde el profesor elegido decano, Gustavo Adolfo Agredo López, obtuvo el tercer resultado, de mayor a menor número de votos, en la consulta. El profesor Jairo Andrés paredes López, quien ganó la consulta sobre Agredo López, también dice reconocer la institucionalidad aunque señala no compartir la decisión por “la falta de coherencia argumentación” en su justificación.

No obstante presentarse, en palabras del rector Múnera, una participación histórica en la consulta, hay múltiples voces de respaldo y de rechazo a la actuación del CSU, que se enfrenta al reto de justificar sus decisiones, especialmente las que no guardan coherencia con su propio discurso.

Cuando el Consejo Superior designó a Peña Reyes, Leopoldo Múnera se declaró en desobediencia civil y dijo: “Desconocer la voz mayoritaria de la comunidad universitaria significa destruir la base de la legitimidad institucional y entorpecer la construcción pacífica de un proyecto común en medio de la diversidad. Se demuestra así la necesidad imperante de democratizar la vida universitaria y su sistema de gobierno, como lo comprendió y expresó el gobierno nacional con claridad, en distintos medios hoy con la vocería de la ministra de educación y las dos delegadas en el CSU”.

Vale recordar que luego que el Consejo Superior Universitario designó a Peña Reyes como rector, el gobierno nacional enfiló sus esfuerzos para impedirlo (cuestionamiento al método de votación, negación de la ministra a firmar el acta, incitación a desconocer el fallo y defender el resultado de la consulta estamentaria -en la que ganó Múnera- de parte del presidente Petro y el entonces presidente de la SAE y hoy ministro de Educación, José Daniel Rojas, y jugadas estratégicas para cambiar miembros del Consejo Superior y lograr la mayoría que permitiera desconocer el acto inicial del propio CSU y designar, entonces, a Leopoldo Múnera).

Todo esto se halla a la espera de la decisión que tome el Consejo de Estado, sobre si valida o no la designación de Leopoldo Múnera y la negación o no de la rectoría de Peña Reyes.

Lo cierto es que el respeto a los resultados de la consulta estamentaria ha sido el argumento esencial que siempre ha usado el Gobierno Nacional, a través de sus voceros en el Consejo Superior, para justificar su actuación en el caso de Múnera. Para ello, tiene la mayoría en el propio CSU, con cinco de los siete votos: el actual viceministro de Educación Superior, Ricardo Moreno Patiño, a nombre del ministro; con María Alejandra Rojas Ordóñez y Danna Nataly Garzon Polanía, como designadas del presiente Petro; con Víctor Manuel Moncayo Cruz, delegado del CESU y con Laura Vianey Quevedo Álvarez, representante estudiantil).

Los dos opositores son Verónica Botero Fernández, Decana de la Facultad de Minas Sede Medellín – Designada por el Consejo Académico, y Diego Alejandro Torres Galindo, Representante Profesoral.

Actualmente el CSU (foto) no cuenta con representante de los exrectores, tras la renuncia a dicha dignidad de parte de Ignacio Mantilla, con el respaldo de los demás rectores, por la forma como se desconoció la decisión a favor de Peña Reyes.

Lo claro es que la Universidad Nacional de Colombia cayó en un complejo escenario en el que sea cual sea el actuar de su CSU la polémica, cuestionamientos e incoherencias aparecen en primer plano.

Clic para conocer el detalle de la elección y los nombres y hojas de vida de los nuevos decanos.

Por primera vez, el CSU transmite en vivo su sesión, a través de internet, que puede ver aquí.

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