¿Se embarcó Uniatlántico en la acreditación institucional sin contar con las condiciones para ello?

Agosto 30/18 El Diario La Libertad, de Barranquilla, insiste que la Universidad del Atlántico “no hizo bien la tarea que el CNA le puso en 2016 y puede que tenga que repetirla”, con respecto a su proceso de acreditación institucional.

Para ello, se confrontó la información de las recomendaciones de mejora que, en noviembre de 2016, hicieron los consejeros del CNA tras su visita de aprobación de condiciones iniciales para el proceso, con las recomendaciones que hace unos días hicieron los pares enviados por el CNA para ello, encontrándose que aún -aparentemente- existen considerables aspectos que deben mejorarse para lograr ese propósito.

El siguiente es el informe de La Libertad:

Pese a que el Consejo Nacional de Acreditación(CNA), le recomendó en 2016 a la Universidad del Atlántico implementar doce mejoras para lograr la acreditación institucional, en la evaluación de 2018 se encontró que algunas no las hizo y en otras se quedó corta.

Así se puede evidenciar al compararse el informe del CNA de 2016 y el borrador del documento que surgió de la visita de los pares realizada el 15, 16 y 17 de agosto y que fue leído a los miembros del Consejo Superior por el par coordinador del equipo Franco Alirio Vallejo Cabrera.

El informe de la visita de ‘Apreciación de Condiciones Iniciales’ para acreditación institucional  de 2016 conocido por DIARIO LA LIBERTAD fue firmado por los pares Jairo Alfonso Téllez Mosquera, Cecilia Dolores Correa de Molina, Jhonier Gilbert Guerrero Erazo, Guillermo Murillo Vargas, Fernando Cantor Rincón, Álvaro Andrés Motta Navas y Álvaro Acevedo Tarazona.

En el mismo documento el CNA le dijo a Uniatlántico que “reunía las condiciones iniciales para iniciar(sic) el proceso de Autoevaluación con fines de acreditación institucional”.

Por supuesto la universidad recibió la noticia con regocijo y trabajó con empeño durante estos dos años. Cuando consideró que estaba lista hizo la Autoevaluación y la radicó el 23 de abril de este año en el CNA en Bogotá.

Así que los pares vinieron a ver si se habían implementado las mejoras y en efecto encontraron que se había avanzado en algunas áreas pero que en otras todo estaba tal cual lo habían dejado en 2016.

Gobernabilidad

La primera recomendación que hizo el CNA en el 2016 fue trabajar en la gobernabilidad de la universidad un tema que calificó como prioritario. Por eso recomendó:

  • … solucionar los problemas de gobernabilidad de la institución que permita definir lineamientos estratégicos de largo alcance y mejorar el clima organizacional y la visibilidad de la institución en el contexto regional y nacional.
  • “Promover acciones que faciliten el nombramiento en propiedad de las máximas directivas de la institución así como implementar programas que fomenten la convivencia y la tolerancia al interior de la comunidad universitaria”.

Incluso al cierre del documento el CNA insiste: “…En consecuencia, con lo anterior se recomienda que la Universidad del Atlántico, avance en el mejoramiento de su gobernabilidad…”

Pero en la visita de agosto de 2018 los pares encontraron que en esa materia la universidad sigue empantanada. Dice:

  • “La institución misma reconoce la necesidad de mejorar en los aspectos de sugobernabilidad, que resultan determinantes para una gestión guiada por la autorrenovación y la autogestión; específicamente, es necesario avanzar en la reforma de estatutos, en estos momentos en la integración del Consejo Superior se extraña la participación del representante del sector productivo, previsto en los estatutos. Esto será mucho más importante al momento de que en dos años culmine el acuerdo de reestructuración de pasivos y la institución pueda demostrar que se trata de una institución lo suficientemente madura para autogobernarse.”
  • “De manera prioritaria, continuar trabajando para la solución, para solucionar (sic) los problemas de gobernabilidad, la convivencia, la tolerancia, el clima organizacional. Actualizar los estatutos: general, docente, estudiantiles, de contratación, con el fin de colocarlos a tono con la realidad superior del país, de la región.”
  • “Modificar el estatuto estudiantil atendiendo a las nuevas dinámicas de la educación superior, las diferencias entre los niveles de formación y las mejores condiciones para abarcar las tasas de reproducción y graduación.”
  • Actualizar los estatutos: general, docente, estudiantiles, de contratación, con el fin de colocarlos a tono con la realidad superior del país, de la región.

Una evidencia del desgobierno y de las guerras intestinas de carácter político y académico que no han permitido avanzar en este punto se dio ayer cuando el rector Carlos Prasca cazó una pelea con la Delegada del Presidente de la República en el Consejo Superior, Lourdes Gonzalez.

Aprovechando que hay nuevo Presidente de la República, Prasca quiere que Iván Duque no ratifique a González. Por eso le pidió al Ministerio de Educación que el delegado presidencial “no sea la cuota política” de un congresista, al parecer refiriéndose de forma tácita a Miguel Amín amigo de la delegada.

El asunto es que González se opone a que se dé la elección de decanos por las irregularidades cometidas en el proceso de selección de los candidatos. Además, quiere que se democratice la elección del representante de los gremios pues ese cargo parece que estuviera escriturado al Comité Intergremial del Atlántico del que hacen parte los grandes industriales locales desconociendo a los pequeños.

Profesores

En 2016 el CNA identificó serios problemas con los profesores, sus condiciones laborales, su carga académica, su formación, entre otros. Por eso recomendó:

  • “Aumentar el número de profesores de tiempo completo con formación doctoral y de magister obtenidas en universidades nacionales e internacionales del más alto nivel de acuerdo con la información dada por la institución para el año 2015 el total de docentes era de 1.249 de los cuales el 36% eran de tiempo completo y el 8.97% tenían título de doctorado para el periodo 2.015 II, la relación fue de 50 estudiantes/docentes de tiempo completo y de 43 y de 43 estudiantes/docente de tiempo completo equivalente.”
  • “De caracter prioritario redistribuir la carga de todos los profesoresde tal manera que se favorezcan la preparación de clases, el acompañamiento a los estudiantes y la investigación y se reduzca el número de catedráticos”.
  • “Impulsar decididamente en la formación de profesores y estudiantes en una segunda lengua, que para los programas que ofrece la institución se recomienda el inglés.”

Pero, aunque se había pedido aumentar el número de profesores de tiempo completo con formación doctoral, ni el mismo rector Prasca tiene doctorado. Y esto porque los requisitos de la universidad no lo exigen para ese cargo como tampoco para ser decanos ni profesores.

De ahí que en 2018 el CNA pida cambio en los estatutos porque, como se recordará, en el proceso de elección de decanos se descabezó a candidatos que tenían PhD pero que no tenían los cinco años de experiencia administrativa, directiva y ejecutiva. Por eso el CNA reitera:

  • “En cuanto a debilidades, en este campo nosotros hemos identificado las siguientes: La carga laboral de los docentes no se corresponde con la importancia que se les da a las funciones sustantivas, la dedicación a las funciones administrativas de los docentes, que se dedican a las actividades de investigación y de extensión. Existen una baja absorción de los profesores que compiten por ingresar a la planta, se presentan asimetrías en las facultades en cuanto al número, el tipo de vinculación, la dedicación, la formación de los profesores que es necesario corregir teniendo presente el número de estudiantes. No se visualizan los reconocimientos y distinciones que se hacen a los profesores.
  • Las recomendaciones para este factor serían las siguientes: Dada la importancia que se le asigna a la investigación en el presente y en el futuro desarrollo institucional, valdría la pena pensar en un Estatuto del Investigador que simule la verificación, compromiso en la calidad de los procesos investigativos y la formación posgradual, paralelo a una reforma de Estatuto Docente que haga que la docencia, entendida como acción formativa que apunta al aprendizaje y al desarrollo humano integral, siga en relación y cumplimiento misional. Medir el impacto de las acciones de perfeccionamiento y desarrollo profesoral, cómo es su incidencia en la transformación de los currículos, en las prácticas pedagógicas, en la incorporación de las TIC, en los procesos de enseñanza y aprendizaje, en la elaboración de objetos virtuales para el aprendizaje. Reforzar la formación y las competencias en lengua extranjera de los docentes y estar monitoreando los niveles alcanzados por todos los profesores. Estimular la producción de materiales que apoyen la docencia y lograr su respectivo reconocimiento. Diseñar estrategias que permitan incorporar a los profesores ocasionales que sean destacados por su desempeño y producción a la planta docente, de modo que se vaya disminuyendo la condición de “ocasional” y se vaya logrando una mayor dedicación a la docencia y a la investigación y, sobre todo, lograr una mejor relación entre el número de estudiantes y profesor. Mejorar los espacios de trabajo asignados a los profesores como son los cubículos, las salas de reuniones y los puntos de atención a los estudiantes.”

Investigación

Desde el 2016 el ente evaluador de las instituciones de educación superior le había dicho a Uniatlántico que debía investigar.

  • “Apoyar decididamente la actividad investigativa de los grupos, las líneas y proyectos aportando los recursos financieros suficientes y el estímulo a la participación de estudiantes en los semilleros de investigación, permitiendo el reconocimiento de grupos en categorías destacables en Colciencias. De los 60 grupos de investigación clasificados en Colciencias en A1, 6 en A, 9 en B, 32 en C y 10 en D.”

Con las mejores intenciones en la Autoevaluación, Uniatlantico se autodenominó como una “universidad de investigación” pero el CNA encontró que no es así:

  • Universidad de investigación “puede entenderse como un propósito que la institución busca alcanzar, debe corresponderse con la realidad institucional o de lo contrario se convierte en un postulado que no se podría cumplir. Encararse como una universidad de investigación significa que aspectos como la oferta académica y su apoyo a la investigación, a través de, especialmente, los programas de doctorado, la calidad y la cantidad de los profesores como insumo determinante para realizar investigación, los recursos financieros que apoyan la investigación, los arreglos administrativos, entre muchos otros, deben estar en sintonía con la investigación, la cual en estos momentos no ocurre”.

Incluso, como lo vimos antes, dice que “valdría la pena pensar en un Estatuto del Investigador que simule la verificación, compromiso en la calidad de los procesos investigativos y la formación posgradual”.

También en 2016 el CNA había animado a la universidad para que estimulara “la producción académica de los profesores a través de la publicación de artículos en revistas indexadas de alto impacto, libros, capítulos de libros, innovaciones tecnológicas, patentes y material docente, lo cual redundará positivamente en la visibilización y categorización de los docentes como investigadores en la plataforma ScienTI de Colciencias.”

Aunque los investigadores no necesariamente deben publicar en las revistas científicas de la universidad sí es muy diciente el hecho de que hoy día de las tres que existían solamente sobrevive ‘Historia Caribe’ que de la categoría A fue bajada a C por el Sistema Nacional de Indexación.

Pruebas Saber

En el 2016 al CNA no le gustó el resultado obtenido por la Atlántico en las Pruebas-Saber de los años 2013-2014 debido a que estaba por debajo del promedio nacional. Por eso recomendó “mejorar sustancialmente el desempeño de los estudiantes en las Pruebas Saber-Pro.

  • En los siguientes programas en las competencias evaluadas: Lectura Crítica:Arquitectura y Urbanismo. Bellas Artes, Ciencias Naturales y Exactas, Ciencias Sociales, Economía y Humanidades. Razonamiento Cuantitativo: Arquitectura y Urbanismo, Bellas Artes, Ciencias Naturales y Exactas, Ciencias Sociales, Economía y Humanidades. Competencias Ciudadanas: Arquitectura y Urbanismo, Bellas Artes, Ciencias Naturales y Exactas, Ciencias Sociales, Economía y Humanidades. Inglés: Bellas Artes, Ciencias Nautrales y Exactas, Ciencias Sociales, Economía y Humanidades. Comunicación Escrita: Arquitectura y Urbanismo, Ciencias Naturales y Exactas, Ciencias Sociales, Economía, Educación y Humanidades.”

Y para sorpresa de los evaluadores del 2018, en esta ocasión no se les aportó “información estadística sobre las pruebas Saber-Pro, ni se detallaron los procesos o acciones adelantadas para superar los resultados”.

A pesar de esta falla los evaluadores hicieron una serie de recomendaciones sobre las Pruebas como:

  • “Realizar seguimiento sistemático al nuevo proceso de admisión a partir de las pruebas Saber 11 como nuevo mecanismo de selección. Definir el peso de cada programa dará a los componentes de la prueba, examinar la relación entre estos puntajes y el rendimiento académico del estudiante e incluir en estos componentes el dominio del inglés.”

Además, el CNA le dice a la Universidad que:

  • “Es necesario promover desde la alta dirección de la universidad una conversación institucional sobre los resultados de aprendizaje de los estudiantes a partir de la información de Saber Pro, el seguimiento al progreso académico de los estudiantes en cada programa y el desempeño de los egresados, entre otros”.

Por fortuna en los resultados de las Pruebas publicados en enero de 2018, cuatro de la Atlántico se metieron entre los primeros mil de los 242.629 estudiantes de 583 programas de todo el país. Pero en general, estuvo por debajo de la media, igual que en 2016.

En cuanto a movilidad la preocupación del CNA viene desde el 2016 pero sigue animando a la institución para que “incremente la movilidad entrante, saliente, tanto de estudiantes como para profesores”.

Por el lado de visibilidad los evaluadores sugieren “realizar un esfuerzo por mejorar la comunicación interna sobre la reglamentación y los procesos en la universidad y externas sobre las actividades que desarrolla, con ello se podría obtener una mejora en la convivencia de la visibilidad sobre la universidad”. Incluso, “actualizar y mejorar la página web de la institución con miras a incrementar la visibilidad institucional”.

Así las cosas a Unitlántico puede que le toque repetir la tarea que le puso el CNA en 2016.