Sistema de educación superior necesita más de las IES paisas

Sistema de educación superior necesita más de las IES paisas

Agosto 27/20 Ojalá Bogotá y las otras regiones tuvieran, en promedio, la integración, las apuestas y los resultados que alcanzan quienes piensan la educación superior en Antioquia.

Esto va más allá de una mirada de admiración o de envidia por lo que hacen los paisas. Si bien ellos se precian de su regionalismo, cuánto bien haría a la educación superior colombiana que sus estrategias, logros y proyectos fueran más y mejor comunicados y sus buenas prácticas más compartidas con rectores y funcionarios del gobierno nacional, para impulsar estos desarrollos en otras regiones.

Aunque en la capital del país está el gobierno central y el mayor número de IES, así como la sede de las dos universidades más reconocidas en el contexto internacional (la pública Universidad Nacional y la privada Universidad de Los Andes), lo cierto es que el ambiente universitario en Bogotá poco se siente, el diálogo e integración de sus rectores es mínimo y, por el contrario, se respira más una competencia y clasismo inútil para el sistema.

Mientras en Bogotá las IES se miran de soslayo y algunos rectores “ricos” no se sientan con los “pobres” y los ven por encima del hombro, en Medellín (aunque haya diferencias sociales y de resultados entre sus IES), estos se colaboran más.

En Bucaramanga y Barranquilla también se ve algo de integración, así como en Manizales con la Red Suma, y hay intentos de redes en otras ciudades, basadas en el amiguismo, pero aún distan de ofrecer resultados (en volumen) como los que se ven en Medellín.

Hablan los hechos

En calidad, hay una interesante competencia para lograr acreditaciones entre las IES públicas y privadas. Ya tienen la acreditación institucional las universidades de Antioquia, Eafit, UPB, CES, EIA, Medellín, Nacional, San Buenaventura, Tecnológico de Antioquia, la Católica de Oriente, el ITM y Colegio Mayor de Antioquia. Y varias de las restantes avanzan en sus procesos con el CNA.

Las públicas se integran en el denominado G7 + D, del que hacen parte el Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid, el Tecnológico de Antioquia, la Escuela Superior Tecnológica de Artes Débora Arango, la Institución Universitaria de Envigado, el Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM), la Institución Universitaria Pascual Bravo, la IU Digital de Antioquia y el Colegio Mayor de Antioquia, que son las TyT oficiales.

A su vez, las que primero obtuviern más desarrollos de calidad, se reúnen en torno del G8: Universidad de Antioquia, Universidad CES, Universidad EAFIT, Universidad EIA, Universidad Lasallista, Universidad de Medellín, Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín y Universidad UPB. Aunque su organización puede sentirse presuntuosa para otras IES, lo cierto es que han logrado alguna incidencia en políticas del Ministerio, y el país quisiera compartir más esas prácticas.

Igualmente existe ASIESDA, o Asociación de Instituciones de Educación Superior de Antioquia, que aunque ha sonado poco, ha logrado integrar cerca de 20 IES privadas en torno de objetivos regionales en época de pandemia.

Incluso, hasta los rectores de las universidades católicas de Antioquia se integran para expresar sus preocupaciones en torno del rol de estas IES ante los retos de la sociedad.

También, de tiempo atrás hay una beneficiosa colaboración a veces (disputa otras) entre la Gobernación de Antioquia (como cabeza de la Universidad de Antioquia, el Politécnico Jaime Isaza Cadavid y el Tecnológico de Antioquia) y la Alcaldía de Medellín (con el Colegio Mayor de Antioquia, el Pascual Bravo y el ITM), por dar más y mejores beneficios a sus IES. Por ejemplo, la ciudad avanza en la construcción de una importante edificación, denominada ciudadela universitaria, en las que integrarán esfuerzos e infraestructura, y que en próximos meses se espera que esté terminada.

Esto ha llevado a un importante compromiso de las respectivas secretarías de Educación para asegurar más recursos y trabajar en proyectos como Sapiencia, o agencia de educación superior, y Ruta N (como agencia de innovación), entre otros.

Así mismo, debe destacarse el CUEE, o Comité Universidad Empresa Estado que, como un acto solemne, de forma mensual reúne a los altos gobernantes de la región con rectores y empresarios, para diseñar estrategias de consolidación de la región desde estos ámbitos.

Y, por si fuera poco, hay un  buen número de académicos de esa región que participan de Conaces, CNA (dos consejeros, Cornejo y Treffz), CESU (rectora de la UCC y rector del Tecnológico de Antioquia), el presidente del Icetex (Manuel Acevedo), entre otros.

Todo esto no significa que la educación superior en Antioquia sea óptima. Aún tiene importantes retos de calidad y cobertura, pero, indiscutiblemente, avanzan a pasos más rápidos que la mayoría de regiones del país.

El pecado de todo esto, si lo hay, es que hacen mucho ruido, pero básicamente en Antioquia. Si superaran el ámbito del diario El Colombiano y de Teleantioquia, el sistema de educación superior colombiano los conocería mucho más y valoraría, mejor, sus esfuerzos.

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