Sobre la democracia representativa y participativa en la Universidad: Juan Guillermo Angel Mejía

Sobre la democracia representativa y participativa en la Universidad: Juan Guillermo Angel Mejía

Abril/23 Intervención del exrector de la UTP, exalcalde de Pereira y expresidente del Senado, Juan Guillermo Angel Mejía, en el Foro Democracia, Autonomía y Buen Gobierno, realizado por esa Universidad y su análisis del modelo de gobernabilidad de la universidad pública.

El Consejo Superior de la Universidad Tecnológica de Pereira ha decidido convocar a dos foros para que la institución, de cara a la ciudad y a todo aquel que quiera enterarse y participar,  analice la manera de seleccionar a la mejor persona como representante legal de este ente de derecho público, creado por la ley y gracias al esfuerzo y trabajo de esta ciudad.

La Universidad, en solo 60 años, ha llegado a ser una de las instituciones de educación superior mejor calificada en Colombia, orgullosa de ser reconocida como de alta calidad, no solo en nuestro país sino en el concierto internacional, todo ello gracias a un manejo acertado por parte de los entes de gobierno de la entidad, donde además de la cabeza administrativa, hay una efectiva participación de toda la comunidad, como son los consejos que se ocupan de la parte académica, de los que se dedican a la investigación, de los encargados del bienestar universitario, de quienes se ocupan del manejo financiero y de compras, de la gente de mantenimiento y sostenimiento, de una correcta planificación y formulación de las metas y planes de desarrollo, concertados y construidos como resultado de un esfuerzo amplio de participación y consultas con todos los estamentos, en fin de todo aquello inherente a una entidad tan grande y poderosa como la nuestra.

Es la misión de la universidad crear y transmitir conocimientos, conservar el patrimonio cultural, ambiental y social  y formar a seres humanos, dotados no solo con la curiosidad, que es la madre de la investigación y la creación, con la capacidad de trabajar en concierto con otros actores, dotado con altos valores éticos y morales y con la vocación de servicio que caracterizan a los buenos ciudadanos; así las cosas la universidad sirve a muchos que de ella se lucran y recibe apoyos y respaldo que también hacen parte de ese dar y recibir que caracteriza a entes educativos de derecho público y que por lo tanto no son propiedad privada de nadie o mejor lo es de todos los Colombianos, ya que ella es parte del patrimonio nacional.

La comunidad universitaria es una élite de la sociedad donde se asienta, de ella, como hemos dicho, devengan su sustento trabajadores, empleados, profesores, contratistas los estudiantes que reciben apoyos y hacen uso de todo lo que la universidad ofrece, no solo de las clases y laboratorios sino de las instalaciones deportivas, culturales, de alimentación y de un entorno que es envidia en muchos pueblos que carecen de todo.

La universidad además beneficia a la sociedad al ofrecer, a unos la posibilidad de educarse en una institución de alta calidad y a todos los habitantes de una región por la mejor calidad de vida como resultado  del trabajo de los profesionales, quienes, al insertarse en la comunidad, elevan sus condiciones sanitarias, de servicios, de empresas, de la cultura, en la conservación del patrimonio público y de otra parte la universidad se nutre del presupuesto tanto de la nación como de los entes territoriales, del trabajo de sus profesores y estudiantes quienes con sus investigaciones y estudios le aportan ingresos, de los estudiantes que pagan por sus matrículas y servicios de manera que, si nos preguntan a quien pertenece la universidad, como antes dijimos pertenece en primer lugar a todos los colombianos, incluso a aquellos que nunca han pisado su campus ya que ejecuta un presupuesto que se irradia en todo el entorno; para formarnos una idea de la importancia que para el tesoro público tiene la entidad, basta recordar como el presupuesto que ejecuta es de 332.800 millones de pesos y muchos más que se incrementan con ingresos temporales, recursos que aporta en un 54% la nación, y que ella misma logra el 46% restante con su producción intelectual, con las matrículas y servicios, capacidad de gasto que supera al del segundo municipio del departamento, Dosquebradas, el cual es de 332.252 millones de pesos, para una ciudad que alberga una población que es diez veces la de nuestra universidad.

El rector de la universidad es elegido por el Consejo Superior, es decir por un ente democrático participativo en el cual concurre en primer lugar el estado con tres miembros, dos designados por el Presidente de la República, quien es electo por todos los colombianos, por el señor gobernador del departamento también electo de manera directa por todos los habitantes de la comarca, además de los representantes del pueblo, la comunidad académica participa en la dirección de la universidad con el representante docentes, quien es elegido por los profesores, con un representante de las autoridades académicas también electo por sus pares, por un delegado de parte de los estudiantes también elegido directamente por la comunidad estudiantil, por un delegado de los egresados, también como resultado de un proceso electoral abierto y por un ex rector también electo por quienes han ocupado ese cargo, finalmente participa un representante del sector productivo electo, que será al fin y al cabo el mayor empleador de los profesionales formados en las instituciones de educación superior, así las cosas el ente rector de la institución es electo con la participación, tanto de los usuarios, como de quienes aportan: dinero, experiencia, conocimientos, y quienes tienen la responsabilidad constitucional de velar por ofrecer la oportunidad de calificarse a la mayor cantidad de ciudadanos que así lo deseen y con énfasis en quienes carecen de los recursos económicos para migrar e incluso para atender sus necesidades vitales, todos los estamentos e instituciones mencionadas tienen o responsabilidades o necesidades y por lo tanto el mejor gobierno de la universidad es aquel que atienda en la mejor forma posible su misión y las tareas que el país le ha encomendado.

Si la democracia representativa, que es la que hoy decide sobre los temas fundamentales de la institución, incluida la selección del rector, es insuficiente, un criterio ampliamente analizado en este foro, la alternativa es la democracia participativa, la cual como dijera Churchill, es el peor sistema de gobierno, exceptuando todos los demás, manera de expresar que esta valiosa conquista popular que derrotara a las monarquías y tiranías, no es perfecta, que lamentablemente ha sido penetrada y contaminada por agentes extraños y a veces perversos, tema sobre el cual se ha ocupado suficientemente la opinión pública y cuyos ejemplos no es del caso recordar.

Dicho lo anterior, la innegable penetración de los dineros en la dirección de los entes públicos, problema del que no están libres entidades como la nuestra, que maneja los más altos presupuestos regionales, y las otra dolamas que alteran la libre expresión de los electores somo son el clientelismo, ofrecer privilegios a cambio del sufragio, la serie de promesas que se incumplen pero que sirven para lograr mayorías y tantas cosas más; de la misma manera tenemos que admitir que no hay una fórmula que reemplace a la democracia participativa, sus defectos y abusos han conducido a la creación de normas y sobre todo de entes que sirvan para controlar y garantizar la legitimidad y honestidad en el manejo del estado; las otras dos ramas del poder sirven de contrapesos y equilibrios, mismas que han demostrado ser indispensables para sostener el sistema democrático y que cuando caen bajo el dominio del ejecutivo, aparece la tiranía, la dictadura.

De nuestra parte consideramos que una mayor participación de la comunidad universitaria es la alternativa necesaria pero no suficiente, es positivo que el representante legal de la Universidad sea alguien quien tenga arraigo en la comunidad universitaria, pero ese mejor representante legal no solo tiene que atender a las necesidades académicas, también ha de ocuparse de actividades de gerente, debe tener el buen juicio para equilibrar el manejo y trato a cada una de los sectores de entidad, del correcto manejo de los dineros, con la suficiente capacidad de incidir en el gobierno central, quien al fin y al cabo entrega la mitad de los dineros necesarios para funcionar y atender los requerimientos y deberes consagrados en la constitución y las leyes; así las cosas es nuestro criterio que conseguir la mayor cantidad de votos es una actividad política que terminará siendo eso, un ejercicio político, el cual  como hemos dicho tiene defectos, pero no conocemos alternativas viables y por ello pensamos que la participación de la democracia directa complementada por aquella representativa, la cual convoca, otra vez, a la academia y también a los otros actores, quienes le aportarán más elementos de juicio sobre las calidades a considerar al revisar las diferencias entre los aspirantes a tan importante posición; como en todas las instancias democráticas las segundas instancias permiten un mejor y responsable juicio,  contando con la participación de los esquemas legítimos de gobierno, para lograr el objetivo propuesto, elegir a ese mejor ser humano disponible para dirigir algo tan complejo y difícil como es la universidad, que es de la nación, que es de Pereira, que es de los estudiantes, que es de los profesores, que es de los egresados, que es de sus empleados y trabajadores, que es de la gente.

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