UIS: autoridades tienen la obligación de investigar y sancionar el vandalismo

Editorial del diario Vanguardia Liberal, de Bucaramanga, a propósito de los actos de vandaliusmo de la semana pasada que, a su juicio, no pueden relacionarse con los estudiantes.

Bucaramanga vivió un incidente más en el interior de las instalaciones de la UIS, llevado acabo por un pequeño grupo de personas que usaban capuchas para ocultar susidentidades y poder cometer delitos y actos vandálicos a sus anchas. ¿La razónde lo ocurrido? Cualquier hecho sirve de mampara para provocar el caos.

Tres cosas ponen de relieve tales incidentes: en cada nuevo episodio es más evidenteque se trata de un reducido grupo de personas encapuchadas que cada vez actúa con más violencia y audacia anárquica. Las explicaciones y medidas de las autoridades universitarias tienen más sabor a palabras huecas que a otra cosa.Los hechos están ocurriendo ya en las barbas mismas de las fuerzas policivasdestacadas en los alrededores de las instalaciones de la universidad.

¿Quiénesson los encapuchados? Algunos, ingenuamente, insisten en que son personasajenas al estudiantado. No, es imposible que entre ellos no haya estudiantes; puede ser un comando mixto entre universitarios y terceros ajenos a la universidad, pero tiene que haber alumnos de la UIS. Se afirma que entre ellos puede haber personas que comercian con estupefacientes entre universitarios.Tienen la obligación los organismos de inteligencia del Estado de investigar cuál es la realidad en tal sentido. Otros consideran que estas expresiones delictuales son impulsadas por grupos de extrema izquierda que tienen influencia en algunos sectores del estudiantado. Ello debe ser objeto de una investigación seria, no genérica, para acusar a sus autores.

De lo ocurrido algo hay claro: de los hechos es ajeno el grueso del estudiantado, los autores son un minúsculo grupo que actúa con tácticas de comando, aparece en cualquier momento, provoca una “lluvia de papas explosivas”, destroza a la universidad y desaparece.

Algo más: las cámaras de seguridad deben continuar en el interior de la universidad por muchas razones y, además, a nivel mundial la seguridad pasa hoy por el meridiano de los avances tecnológicos.

¿Qué pasó con la Policía que permanecía en los alrededores de la UIS? Últimamente su presencia se redujo a uno o dos agentes en las puertas de entrada de tal centro de educación. Los resultados están a la vista.

Las autoridades universitarias tienen la obligación de investigar y sancionar ejemplarmente aquienes cometen delitos e incitan al vandalismo.

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