Enero 27/20 Mayoría de estudiantes quieren regresar a clases, pero líderes rechazan diálogo con gobernadora y rector. Arzobispo de Barranquilla, monseñor Pablo Emiro Salas, aceptó servir como mediador en los diálogos.
La Universidad completó tres meses sin actividad académica tras el paro decretado el pasado 25 de octubre, y que tiene sin clases a cerca de 24 mil estudiantes.
Hoy se espera volver a la mesa de diálogo, suspendida el viernes pasado cuando la gobernadora y presidenta del Consejo Superior, Elsa Noguera, se levantó tras no llegar a un acuerdo con representantes de un pequeño grupo de estudiantes (identificados como “tomistas), que tienen bloqueados los accesos a la universidad en la sede norte. El diálogo se frustró luego que los estudiantes se negaran a aceptar otros estamentos (trabajadores y académicos) para debatir el cambio de los estatutos.
Los estudiantes piden una reforma estatutaria, que lleva más tiempo del que ellos piden, en la que se modifique la forma de elección de rector para que ellos tengan un mayor protagonismo.
Para el renunciado rector de la U., Carlos Javier Prasca, “los tomistas, secuestradores de la UA, son absolutistas; se consideran la única autoridad, y no admiten la existencia de otros estamentos; son la copia más parecidas a las actuaciones paracas; quieren el sometimiento de la Universidad”.
Por su parte, un grupo cercano a los 40 estudiantes de la Universidad del Atlántico realizó una manifestación en las instalaciones de la Catedral Metropolitana de Barranquilla este domingo a las 8:00 de la noche pidiendo la intervención del arzobispo de la ciudad, Pablo Salas, para que sea mediador entre ellos, la gobernadora Elsa Noguera y el rector de la institución, Jorge Restrepo Pimienta, para la normalización de las clases en la IES.
Uno de los jóvenes se encadenó a una de las columnas de la iglesia, y la situación solo fue superada cuando la Policía hizo presencia en el lugar y los convenció de salir, hacia las 11:00 de la noche, a lo cual accedieron en forma pacífica.
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