Universidades que transforman regiones. Liderazgo que construye futuro: Carlos Hernando Forero

Universidades que transforman regiones. Liderazgo que construye futuro: Carlos Hernando Forero

Mayo/25 Forero Robayo sigue pensando la responsabilidad de la educación superior. Ahora menciona cómo las universidades pueden contribuir a la solución de los problemas estructurales de su entorno.

Juan Carlos Casco: Si buscas aliados o capital, olvídate de vender “una gran idea”. Necesitas un prototipo, un producto funcional y un equipo comprometido”. “Si deseas producir algo nuevo, concentra elementos (personas, recursos, tecnología, …) y agítalos. Como resultado se generará algo innovador (economía, valor, tendencias, nuevas realidades, escenarios de futuro…)”

La asociatividad de la educación superior con sus múltiples expresiones está hoy en día en la obligación de presentar propuestas detalladas de la manera como puede contribuir a la solución de los problemas estructurales de su entorno, en medio de condiciones altamente volátiles (ver la cita inicial de Casco). En el caso de Colombia, tendremos elecciones generales en el año próximo y es fundamental conocer el pensamiento de los conjuntos de Instituciones de educación superior (IES), con análisis y compromisos que recojan los escenarios cambiantes en que navegan las sociedades. Acá presento algunos elementos para esa urgente tarea.

En la columna anterior mencioné a una serie de desafíos globales que las universidades no pueden eludir y requieren nuevos tipos de respuestas. En esta presento una mirada sobre América Latina y el Caribe, a partir del planteamiento hecho desde la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) para celebrar sus 75 años, que actualmente cuenta con el costarricense José Manuel Salazar como secretario ejecutivo y al colombiano Javier Medina como secretario ejecutivo adjunto y con una larga carrera en la Universidad del Valle.

Universidades se convirtieron en un problema más de la sociedad: Carlos Hernando Forero

En el contexto de los profundos desafíos estructurales que enfrenta América Latina y el Caribe —desigualdad, cambio climático, rezago tecnológico, crisis educativa y productiva—, la CEPAL ha propuesto 11 grandes transformaciones para impulsar un modelo de desarrollo más inclusivo, sostenible e innovador. En este escenario, las universidades de la región tienen una responsabilidad histórica y una oportunidad ineludible de convertirse en actores centrales del cambio.

En la publicación “Repensar el desarrollo en América Latina y el Caribe”, 2025, explica las 11 grandes transformaciones sobre las que es prioritario trabajar para avanzar hacia un desarrollo más productivo, inclusivo y sostenible. De forma transversal la región enfrenta una undécima brecha de capacidades institucionales débiles y de gobernanza poco efectiva. Estas son las otras 10.

  1. Crecimiento económico bajo, volátil, excluyente y no sostenible
  2. Elevada desigualdad y baja movilidad y cohesión social
  3. Sistemas débiles de protección social
  4. Sistemas educativos y de formación profesional débiles
  5. Elevada desigualdad de género
  6. Desarrollo ambientalmente no sostenible y cambio climático
  7. Lenta transformación digital
  8. Flujos migratorios intrarregionales crecientes
  9. Insuficiente integración económica regional
  10. Espacios fiscales limitados y altos costos de financiamiento.

Con ayuda del chat GPT, se proponen para la discusión los siguientes llamados a las universidades latinoamericanas y caribeñas para atender esas transformaciones enunciadas:

  1. Reorientar la formación académica hacia competencias alineadas con la sostenibilidad, la justicia social, la innovación tecnológica y la resiliencia territorial.
  2. Impulsar la investigación aplicada y transdisciplinaria que dialogue con los sectores productivos, sociales y gubernamentales, contribuyendo a resolver problemas reales desde una perspectiva de desarrollo regional.
  3. Fortalecer los vínculos con comunidades y territorios, generando conocimiento situado que potencie las capacidades locales, especialmente en zonas históricamente excluidas.
  4. Liderar la transición digital mediante programas que reduzcan brechas tecnológicas y fomenten una cultura de innovación abierta e inclusiva.
  5. Consolidarse como espacios de pensamiento crítico y prospectivo, capaces de anticipar desafíos y proponer políticas públicas transformadoras.
  6. Promover alianzas regionales que favorezcan la integración académica y científica, contribuyendo a una voz común desde la región frente a los retos globales.

La transformación estructural de nuestros países no será posible sin una educación superior comprometida con el bien común, sin universidades que se entiendan a sí mismas como motores de cambio. Es tiempo de actuar con visión, responsabilidad y urgencia.

En un momento crucial para nuestra región, la CEPAL nos recuerda que el desarrollo sostenible, justo e inclusivo solo será posible con cambios estructurales profundos. Las universidades no pueden quedarse al margen. Hoy, más que nunca, necesitamos instituciones de educación superior comprometidas, innovadoras y profundamente conectadas con su entorno. En este escenario es necesario que:

  • Formen profesionales para transformar, no únicamente para adaptarse.
  • Investiguen para incidir, no únicamente para publicar.
  • Vincúlense con sus comunidades, no solo con rankings.
  • Lideren con propósito, con valentía y con visión regional.

La universidad no es solo un espacio de conocimiento; es un motor de esperanza, equidad y futuro. Hoy, la historia las llama a actuar. Y no puede esperar: Universidades que transforman regiones. Liderazgo que construye futuro.

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