Urgente, se necesitan los marcos de cualificaciones en Colombia

Por: Carlos Emilio Barrera León, rector de varias IES y de educación técnica por mas de 20 años, miembro de juntas directivas de gremios (Fenalco y Asenof) y actual presidente ejecutivo de Asfotec, Asociación Colombiana de Instituciones de Educación técnica. @carlosebarrera

En una buena parte de espacios se ha venido construyendo un consenso sobre la necesidad de establecer en Colombia  un sistema de Formación técnica similar a lo que ocurre en la mayoría de países de la OCDE, pues bien en esta oportunidad ampliaré la discusión concentrando nuestra atención en la necesidad de tener un marco de cualificaciones MNC, dice este organismo de la mejores practica que: los MNC son “un instrumento para el desarrollo, la clasificación y el reconocimiento de habilidades, conocimientos y competencias según una escala continua de niveles acordados con base en un conjunto de criterios”. Añade que “el alcance de los marcos puede comprender todos los logros y las rutas de aprendizaje o se puede circunscribir a un determinado nivel educativo o sector en particular; por ejemplo, educación inicial, educación y capacitación para adultos, o a un campo ocupacional”. Sostiene, además, que “los marcos de cualificaciones proporcionan una base para mejorar la calidad, la facilidad de acceso, los vínculos y el reconocimiento público o del mercado laboral de cualificaciones, dentro de un país o internacionalmente”. “Cada país debe arribar a una definición propia y acordada entre los distintos protagonistas del proceso que considere las necesidades, objetivos y ejes del diseño”.

Y sobre este asunto en especifico recomienda la OCDE y el Banco Mundial ( 2012) a Colombia: “Debería desarrollarse y aplicarse como prioridad un Marco Nacional de Cualificaciones (MNC) complementado con un sistema nacional de transferencia de créditos, para promover la movilidad de los estudiantes y crear canales a través del sistema”. El equipo recomienda que Colombia se fije en las experiencias a nivel internacional para encontrar modelos eficaces y formas de implicar a las otras partes interesadas en la definición de los resultados del aprendizaje y el diseño del MNC, especialmente las IES privadas, que tienen mayores vínculos comerciales, y las empresas.

En ese orden de ideas recogiendo una parte de la entrevista de Semana a Andreas Schleicher, Director de Educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), afirma que el sistema educativo en Colombia “está muy fragmentado, muy atomizado y muy localizado para tener la calidad suficiente”.

Haciendo un inventario podemos decir que Colombia tiene algunos avances lamentablemente desarticulados, uno de ellos es la Clasificación Nacional de Oocupaciones que es un documento que el SENA ha mantenido vigente y actualizado y que es una base importante que sin embargo no tiene la fuerza legal para cumplirse, a duras penas el Ministerio de Educación lo ha hecho casi obligatorio a través de circulares y guías, otro avance exitoso son las mesas sectoriales desde donde se definen la normas de competencia laboral igual ocurre con el esquema de certificación de calidad de las instituciones y programas de la IETDH y la acreditación de programas para el caso de los programas técnicos profesionales y tecnológicos, igualmente podríamos decir que el plan de desarrollo del anterior gobierno aprobó la concepción de un sistema de educación terciaria donde un pilar importante sería el sistema de formación técnica con sus diferentes niveles, esto se dio al traste por intentar trasladar de la educación superior los programas T y T a la formación técnica, finalmente en este inventario de hechos positivos debemos recordar que en los últimos años se han invertido cientos de recursos del presupuesto nacional en el diseño de varios marcos de cualificaciones, destaco el sector de TICs.

Ya lo habíamos dicho, soplan vientos frescos y es posible que estén a favor de la educación técnica y seguimos insistiendo en la necesidad que este sistema sea una realidad y el principal instrumento es la adopción por medios institucionales ( Ley o decreto) del marco nacional de cualificaciones que ayudan al sector productivo en la  selección y obtención en forma trasparente acorde con los certificados y diplomas un talento humano acorde a sus requerimientos, a los desempleados y a quienes desean mejorar o visibilizar una ruta de inserción y movilidad laboral, a las instituciones a diseñar programas ajustados a la realidad del mercado laboral y al Estado a racionalizar la aplicación de los recursos y distribución de competencias tanto sectoriales como territoriales.

Es urgente que el gobierno nacional a través de los ministerios de Educación, Trabajo y Comercio con el SENA y las IETDH y las IES oferentes de programas TyT conformen una mesa técnica o un consejo nacional de política pública que de una vez por todas consoliden, recopilen y ordenen todos los insumos que le permitan a Colombia ingresar al club de las buenas prácticas en materia de formación técnica y ajustado a los estándares reconocidos en materia de empleo digno, educación a lo largo de la vida y formación con aseguramiento de su calidad, tarea que deberá superar el primer obstáculo que es definir qué cartera es la responsable: Educación o Trabajo?.

Agosto de 2018