100 preguntas y verdades poco gratas que desafían la gestión universitaria

100 preguntas y verdades poco gratas que desafían la gestión universitaria

Abril 30/26 Todos quienes han hecho de la Universidad su proyecto profesional se han cuestionado o irritado con estas realidades.

No importa si Usted está en el sector público o privado, en una asociación de IES o en el Gobierno. En todos estos escenarios se puede comprobar que más allá de los principios, las declaraciones, los presupuestos o los cargos, hay unas “consecuencias”, tensiones y conflictos de intereses propios de la gestión universitaria que deben tenerse en cuenta si los directivos no quieren fracasar en su labor.

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Las siguientes 100 preguntas y verdades derivadas de la naturaleza de la universidad y del sistema de educación superior colombiana, han sido recopiladas por Carlos Mario Lopera Palacio, en su libro LOS PUNTOS SOBRE LAS  IES: Verdades, preguntas y paradojas que deben conocer los directivos de las Instituciones de Educación Superior para no frustrarse en la dirección universitaria, que en 10 capítulos analiza la génesis de la Universidad, la estructura del sistema de educación superior, el rol de cada uno de los actores en este ámbito, las tensiones y la construcción de políticas públicas, los retos del gobierno universitario público y privado, las características de un buen rector, y los retos de la universidad del inmediato futuro, entre otros.

1) ¿Cuál es la característica, acción o público más importante en una Universidad: La sociedad, la cultura, la verdad, el conocimiento, los estudiantes, la ciencia, los profesores, la investigación, los egresados, el impacto comunitario, el desarrollo personal, el pensamiento, el diálogo social…?

2) ¿Cuál de las funciones sustantivas de la Universidad impacta más positivamente: La docencia, la investigación o la extensión?

3) ¿Se enseña para aprender a investigar, o se investiga para aprender a enseñar?

4) ¿Por qué los rectores no se atreven a pedir que las autoridades entren a los campus de las universidades públicas cuando, claramente, se comprueba que allí hay personas (sean o no estudiantes, sean o no terroristas, sean o no infiltrados) que arman bombas, guardan drogas ilícitas, hacen microtráfico y hasta torturan?

5) ¿Vivir la Universidad significa permitir todo?

6) ¿Por qué si la universidad, que es crítica por naturaleza, es reactiva frente a cualquier comentario adverso sobre su actuar?

7) ¿Es exitosa una IES con prestigio que gradúa “profesionales” cuestionados éticamente?, ¿es íntegra una IES de naturaleza religiosa en la que algunos de sus sacerdotes son reconocidos por actuar contra la moral que predican, o la que promueve consumir alcohol y sustancias alucinógenas, o aquella donde las más reprochables prácticas de politiquería y de corrupción llevan a comprar votos para los cuerpos colegiados?

8) ¿En la práctica, cuál es la diferencia entre una universidad y una institución universitaria?, ¿cómo explicar que un técnico profesional, que muchas veces estudia más tiempo que un técnico laboral, tiene menor capacidad de enganche e impacto en el trabajo, que un técnico laboral?, ¿por qué ministros y altos funcionarios no pueden explicar la diferencia entre un técnico y un tecnólogo?

9) ¿Cómo saber exactamente que el título de una IES extranjera -presencial o virtual- es válido y el estudiante no perderá tiempo y dinero? Mineducación no da seguridad al respecto.

10) ¿Cuál es el techo de la acreditación institucional y de programas? Si es un logro meritocrático, ¿está bien cuestionar que “solo” un X por ciento de programas e IES la alcancen?, ¿por qué Mineducación se pone como meta incrementar estos indicadores? Y si se masifica, ¿no perdería su espíritu?, ¿habría que crear una supra acreditación?

11) ¿… y si todas las IES colombianas se ponen de acuerdo para no participar en ningún ranking?

12) ¿Qué impulsa mejor y más rápido a una universidad: Un conjunto de experimentados, reconocidos y muy bien formados profesores (incluidas sus exigencias), o un conjunto de jóvenes académicos, en proceso de aprendizaje, y con excesiva energía para trabajar?

13) ”El ejercicio académico ¿es placer o dolor?” Alexánder Gerschenkron

14) Si cada universidad pública es autónoma para darse y modificar sus estatutos, designar sus autoridades, crear, organizar y desarrollar sus programas, definir y organizar sus labores formativas, académicas, docentes, científicas y culturales, titular, seleccionar profesores, admitir alumnos, adoptar sus regímenes, y establecer, arbitrar y aplicar sus recursos (Ley 30/92), entonces ¿por qué todas deben tener igual composición en sus consejos superiores?

15) Quienes fueron rectores de la universidad en la que participan como exrectores en el Consejo Superior, ¿tienen autoridad técnica y moral para votar decisiones en torno de problemas académicos y estructurales que ellos no pudieron solucionar en su momento?

16) $$$$ ¿Quién debe tener mayor remuneración dada la responsabilidad de su cargo: El Vicerrector académico, el vicerrector administrativo, o los dos deben recibir lo mismo?, ¿alguno de los dos debe tener más peso organizacional?

17) ¿El vicerrector académico o director de docencia es el líder de los académicos, o su servidor?

18) Vincular recién egresados como funcionarios y docentes fortalece la pertinencia y el discurso institucional, y es más económico para la IES, pero ¿es conveniente?, ¿no es una forma limitada de ver la academia y desconocer otras visiones?

19) ¿Cuál es el verbo, o la acción, que mejor describe el rol de un rector: mandar, coordinar, controlar, exigir, animar, estimular, proponer, formar, ayudar, servir, liderar, ordenar…?

20) ¿Quién es mejor Rector: Un humanista o un profesional formado en números y técnica?, ¿Quién viene de la academia o quien viene de la administración?

21) ¿Qué siente y debe hacer un rector cuando descubre que el escenario profesional y de proyecto de vida que, años atrás, presentó a los nuevos estudiantes, dista mucho de la realidad de quienes ahora gradúa?

22) ¿Es realmente académico quien se inscribe como candidato a rector solo para integrar una terna y favorecer la elección de otro?

23) Si todas las IES hablan de responsabilidad social y de rendir cuentas, ¿por qué la mayoría de las privadas esconde sus estados financieros, los publica por pocos días o los ubica en el lugar más recóndito de su web?

24) Una IES exitosa es la que crece en estudiantes, logra reconocimientos de alta calidad, se posiciona en los rankings, tiene excedentes operacionales, impacta socialmente y es incluyente, muestra alta movilidad internacional, egresados bien posicionados, mejora su infraestructura, aumenta los programas doctorales… Pero, de estos u otros aspectos, ¿cuál debe ser el prioritario?

25) ¿La universidad en función de los estudiantes o los estudiantes en función de la universidad?

26) Si se admite la visión corporativista de la universidad y su ánimo de lucro, entonces, como pregunta Henry Rosovsky -exdecano de Harvard: ¿quién va a garantizar la continuidad de la cultura patrimonial que no es “comercialmente vendible en la academia” 

27) Si al rector se le prohíbe reelegirse “n” veces, ¿también debería prohibírsele eso a los integrantes del Consejo Superior?

28) ¿Debe implementarse un voto programático que obligue al rector a cumplir su propuesta rectoral?

29 $$$$ ¿La gratuidad quita o da dignidad y majestuosidad a la vida universitaria?

30) En un sistema con erróneas políticas públicas: ¿La universidad rompe o perpetúa la tendencia a que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres?

31) ¿Deja de ser pública una universidad que cada vez recibe menos recursos del Estado?

32) ¿Qué pasaría en el sistema de educación superior sin la existencia de la universidad privada?

33) ¿Podrá la universidad, como institución social, mantener o mejorar el liderazgo y protagonismo que el que hasta ahora se le ha conocido?

34) ¿Cómo medir objetivamente el producto de la universidad?

35) ¿La Universidad está sobrevalorada o subvalorada? 

36) ¿Y si las IES, por vocación u obligación legal, se comprometieran a dar una “garantía de servicio”, ofreciendo devolución de dineros, actualización gratuita o acompañamiento a sus egresados que no se logren ubicar laboralmente en el área en que se formaron? 

37) En un nuevo escenario para la Universidad, ¿cuál debe ser su nuevo “producto” estrella? 

38) Se escucha, se respira y se percibe más el espíritu y la vida universitaria en las IES del sector público que en las del sector privado

39) Casi todas las universidades (públicas y privadas) tienden a parecerse entre sí. Sus procesos, formas y hasta expresiones rectorales son muy similares. Defienden la autonomía, pero en la práctica la ejercen muy poco, y no la aprovechan para diferenciarse y ser originales y únicas.

40) Uno de los principales motivos de tensión en las IES es cuando la alta dirección, rectoría u órganos colegiados toman decisiones de impacto en la comunidad, sin consultar a sus representados. Paradójicamente, cuando se abren los canales para la participación, muy pocos opinan. 

41) “Más vale un talento sin título, que un título sin talento”: Andrés Oppenheimer 

42) “La universidad de hoy premia a los nerds y castiga o ahuyenta a los espíritus creativos y a las almas dinámicas”. Juan Guillermo Tejeda. Universidad de Chile 2013 

43) Aunque la universidad defienda el uso de la razón como su principal criterio de actuación, su cultura interna se mueve en torno de afectos y pasiones.

44) Lo menos determinante en la mayoría de elecciones de rectores de las IES públicas colombianas son las propuestas programáticas de los aspirantes, su experiencia y su formación. Son procesos que rozan cuestionables prácticas de la politiquería. 

45) “A la universidad no se la podrá convencer por medio de la lógica. Nunca sucedió así, a pesar de todas sus declaraciones en favor de la razón” Roland Barnett

46) Formación integral es un concepto tan genérico, que todos los rectores creen entender, y repiten mecánicamente en su discurso, pero pocos saben cómo llevar a la práctica.

47) Por más que una IES pretenda orientar, canalizar, dirigir o regular al docente en el aula, en el encuentro directo y personal de este con sus estudiantes, basta un gesto, una mirada, un comentario, un enfoque en los contenidos o un texto, para desdecir los objetivos escritos en el plan del curso o la intención institucional.

48) Si la Universidad no transforma vidas, no puede reconocerse como una verdadera institución de educación superior. Podría llegar a calificarse, incluso, como una estafa.

49) Técnicamente en Colombia no hay un sistema de educación superior, aunque el concepto se use. Es una agrupación o aglomeración de actores que velan por sus propios intereses (generalmente de negocio), más que por los del sector.

50) Las asimetrías del mercado y el descontrol, negligencia y ausencia de una política debidamente articulada para hacer inspección y vigilancia “premian” a las IES de bajo perfil.

51) La mayoría de funcionarios públicos de alto rango en el sector educativo y los directamente designados por el Presidente de la República, generalmente llegan al cargo a aprender.

52) En Colombia, una citación a debate de control político a un Ministro de Educación no termina en nada. Basta con que asista al Congreso, explique lo que hace o no hace, y ya. Igual pasa con las mociones de censura. Por más “escandalosa” que pueda ser una gestión, la salida del cargo de un titular de la cartera educativa se da por pedido del Presidente y no por presión del Congreso.

53) Por lo general, los rectores y directivos universitarios elogian en público al ministro de turno, pero en privado son especialmente críticos con su gestión y hasta con su personalidad.

54) Un Ministerio de Educación que, al mismo tiempo, es juez y parte; que legisla, da premios y castigos a las IES no puede liderar, con autoridad y credibilidad, un ejercicio de política pública.

55) Lo realmente importante en los proyectos de ley va más allá del texto inicial. Lo esencial está en los cambios que los congresistas hagan en los debates y en la capacidad de algunos lobistas de modificar radicalmente su sentido y aprobar algo distinto de lo que llega.

56) Los programas por ciclos propedéuticos son muy atractivos para el mercado. Las IES que no los ofertan los critican. Consideran que no brindan la misma calidad que los programas terminales (que no tienen ciclos), y los académicos dudan (el país nunca ha debatido el tema a fondo) sobre cómo manejar sus acreditaciones.

57) En las acreditaciones de programas e instituciones hay una importante incidencia de los afectos sectoriales, agendas políticas y vínculos o no que tengan los consejeros del CNA con las IES. No en vano, el histórico de acreditaciones muestra una coincidente casualidad entre las IES y regiones de origen de muchos consejeros y el crecimiento de la acreditación en ellas.

58) La acreditación no es excelencia. Es el cumplimiento de una lista de chequeo, eufemísticamente identificada como calidad. Los rectores que invierten grandes sumas esperando subir en número de estudiantes con la acreditación, se llevan una desagradable sorpresa. Está demostrado que la obtención de la acreditación no implica la llegada de más estudiantes.

59) Las asociaciones de IES son más reactivas que proactivas. Poner de acuerdo a sus rectores es tarea titánica, y cuando, después de un tiempo, hablan de temas de política pública, ya ha habido desgaste sectorial y sus propuestas escasamente son tenidas en cuenta por el gobierno de turno.

60) No es extraño ver a rectores, poco visibles en sus IES, muy activos en redes, gremios, asociaciones y eventos en los que participan, para desentenderse del día a día de la gestión, para figurar en la foto con otros rectores y el ministro o ministra de turno, para llevar una activa vida social, o para recibir reconocimientos para su hoja de vida personal.

61) No aparecer en primeros lugares de los rankings no significa no ser una buena IES. Posiblemente se puede ser tan buena universidad que ni siquiera vale la pena el esfuerzo de querer figurar en los rankings.

62) Tenga paciencia: los académicos contextualizan, argumentan, confrontan y concluyen. Se toman su tiempo, no siempre asumen una posición clara y a la hora de ejecutar se complican. Si usted, como directivo, es muy concreto, los profesores difícilmente lo son.

63) Es una mentira que el sector “inocentemente” cree, asumir que un profesor de tiempo completo puede responder con plena dedicación a 20 y más horas de clase a la semana y que en el resto de las horas investiga y hace otras actividades, con calidad.

64) Es imposible, con contratos de pocos meses y un ambiente laboral intimidante, que los académicos sean fieles al proyecto institucional. 

65) “Como grupo, los académicos son intolerantes y críticos; en sus trabajos, están acostumbrados a dar y recibir fuertes críticas, y la precisión de pensamiento y expresión es una cualidad que despierta admiración. No es sorprendente que los profesores sientan cierto desprecio por los políticos prometedores, habladores, charlatanes…” (Rosovsky)

66) El sistema de educación superior desconoce, mayoritariamente, quiénes (nombres, méritos y antecedentes) están detrás de las IES privadas, como fundadores, aportantes o miembros de sus consejos superiores.

67) La elección de los representantes a los consejos superior y académico parte de la confianza en su palabra, pero no hay forma de juzgarlos, con normas sancionatorias, por su incumplimiento, y no es excepcional que estos traicionen a sus representados

68) La masificación educativa y las restricciones en el mercado laboral universitario, permite a las universidades conseguir, más fácilmente, docentes con altos niveles de cualificación y de experiencia, por menores salarios.

69) Recibir estudiantes que no cumplen los estándares mínimos establecidos en el perfil de ingreso y no adecuar el proceso formativo a ello, es una irresponsabilidad social, casi criminal, de las IES.

70) Erróneamente se ha cuestionado la re-elección y continuidad de rectores, especialmente de las IES públicas. Esto de por sí no es bueno ni malo. Depende de la gestión. Hay rectores que en 3 ó 4 años hacen más daño que el bien que ocasionan quienes duran varios periodos.

71) En las IES públicas es muy difícil, para un aspirante, ser elegido rector por primera vez, pero reelegirse (con todo el poder que significa hacer campaña contando con la “maquinaria” institucional a su favor), resulta más simple.

72) Una de las razones por las que muchos rectores buscan la reelección es porque una vez disfrutados los beneficios salariales, laborales y el prestigio de la rectoría, personalmente les resulta muy incómodo devolverse a posiciones menos reconocidas y remuneradas. Salvo un muy alto cargo empresarial o público, muchos rectores no hallan otra forma de ascender.

73) A los rectores les gusta ser invitados a eventos organizados por el Estado, ser fotografiados y hablar con los ministros y altos funcionarios, pero no se atreven a tomar posición pública que, siquiera, sugiera alguna crítica al Gobierno.

74) Si bien las universidades tienen un origen académico, pocas veces los realmente académicos alcanzan la mayoría decisoria para su gobierno.

75) El Consejo Superior -de las universidades públicas- es “un espacio caótico, con grandes complejidades y con una inmensa capacidad de manipulación que, aunque se presenta como instrumento democrático y de participación, es precisamente lo contrario”: Moisés Wasserman, exrector U. Nacional de Colombia.

76) Si gobernar con el designio de unos pocos es complicado, es mucho más difícil dirigir una universidad plenamente democrática.

77) Las IES cambian más por decisiones electorales o por dramas (como sanciones del Ministerio, drástica reducción de la demanda, escándalos directivos o nuevos inversores…), que por convicción propia o resultado de sus ejercicios de autoevaluación.

78) Más allá de la tradición o el imaginario de calidad en una IES, son sus rectores y directivos con una actitud participativa y propositiva, en permanente relación con el poder público y visibles mediática y políticamente, quienes cosechan más frutos y beneficios.

79) Si algo ofende profundamente al sector, a todo nivel, es que el gobierno, sea cual sea, impulse políticas sin consultarle debidamente, y pretenda intervenir en su autonomía.

80) El Ministerio de Educación y el sistema de educación superior colombiano, no tienen referentes reales para saber si un programa es viable o no para el mercado laboral.

81) En la práctica, la cultura del SAC (sistema de aseguramiento de la calidad) poco existe en las IES. Hay responsables, oficinas, tareas, formularios y, si acaso, procesos. Nada más.

82) La no planificada masificación de la cobertura en educación superior solo ayuda a cualificar el desempleo y a generar desilusión en torno de la universidad como trampolín social.

83) La asignación inercial de recursos a la universidad pública premia la mediocridad institucional y es injusta con las IES que más esfuerzos realizan y resultados logran.

84) Por más llamativo y novedoso que sea el nombre, la justificación, el plan, los convenios y la infraestructura de un programa, este no puede asegurar la vinculación laboral de sus egresados en el área de desempeño indicado. El mercado de trabajo tiene una lógica diferente a la académica.

85) $$$$ ¿Cuál deuda? Rectores (SUE y RedTTU), profesores (ASPU), estudiantes (asociaciones) y defensores de la universidad pública, justifican problemas de calidad, cobertura e infraestructura en una supuesta deuda del Estado colombiano de “n” billones, como producto de unos cálculos que parten del supuesto de que todas tienen que ser como la Universidad Nacional de Colombia, sin que esto se haya oficializado ni debatido técnica ni conceptualmente

86) Ofrecer planes de estudio de larga duración y muchos créditos académicos no necesariamente es una garantía de calidad.

87) Lograr la acreditación ya no habla bien de un rector, pero perderla sí habla, mucho y muy mal, de éste. 

88) “De las vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas” se titula un libro de desarrollo organizacional, de David Brandt y Robert Kriegel, que sirve para ejemplificar lo que pasa con esos rectores intocables, inaccesibles y que se creen inmarcesibles, y de quienes toda la comunidad busca su error o caída para recrearse “comiéndoselo” vivo !!!

89) UN BUEN RECTOR debe tener el carácter para no prometer lo incumplible, debe saber dar malas noticias y no alentar sueños inviables de la comunidad académica con promesas populistas.

90) Hay IES de estratos altos que pagan mal a docentes y personal administrativo. Creen que quienes comienzan a trabajar con ellas deben pagar un “derecho a piso” (léase, bajo salario) por hacer parte de su nómina. Y hay instituciones universitarias, de estratos medios y bajos, con mejores salarios.

91) Hablar de “crisis” de la universidad no es nuevo. Las IES siempre han debido trabajar para no atrasarse ante la sociedad. Lo que pasa es que ahora la tecnología ha aumentado esa distancia entre lo que la universidad da a la sociedad y la sociedad espera de su universidad.

92) No sorprender a los estudiantes con estrategias, servicios, beneficios y retos novedosos contribuye a la desazón de quienes ingresan a las IES con expectativas que luego no son satisfechas por éstas.

93) Los procesos de calidad y de acreditación ven porcentajes de vinculación laboral de los egresados de los programas y las IES, aunque poco profundizan o reparan en que una gran mayoría de esos egresados que dicen estar trabajando lo hacen en actividades y áreas distintas a aquellas en las que se formaron.

94) El sistema de educación superior poco o nada motiva la innovación de las IES. Se premia el mantenimiento del statu quo y no la creatividad en la gestión y el desarrollo universitario.

95) Aunque cuentan con la autonomía universitaria, la mayoría de directivos de las IES son temerosos de implementar cambios que sean realmente innovadores y diferentes de las demás universidades.

96) Más que el mercado, la competencia o las políticas públicas, el principal freno para el avance de muchas IES radica en su incapacidad de superar sus prejuicios, miedos a tomar riesgos o salirse de su tradicional (pero no conveniente) zona de confort.

97) La Universidad enseña escenarios de planeación con muy diversas metodologías y ejercicios de prospectiva, y hace múltiples proyecciones y diagnósticos, pero se paraliza a la hora de planearse. 

98) “Una universidad abierta a cambiar el mundo debe ser, ante todo, una universidad dispuesta a cambiarse a sí misma”. Pablo Gentili, 2005.

99) Si las IES esperan a tener suficientes recursos para iniciar un cambio y atreverse a hacer reformas, nunca lo harán.

100) A la universidad le encanta mostrarse como una comunidad académica autocrítica y receptiva, pero internamente los comentarios adversos son vistos como declaraciones de guerra, se prefiere el silencio o el uso de expresiones “políticamente correctas”, para evitar que explote el conflicto.

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