Calidad educativa en tiempos de pandemia: Darío Mejía – junio/20

Calidad educativa en tiempos de pandemia: Darío Mejía – junio/20

Análisis de Darío Antonio Mejía Pardo, analista de El Observatorio y exrector de la Universidad de Caldas, y asesor de la UPC, a propósito de los retos de la calidad de la educación superior en momentos de pandemia.

En los trámites asociados con el aseguramiento interno de la calidad, las diferentes instituciones deben realizar previamente un ejercicio de autoevaluación y autorregulación, en el cual deberán desarrollar las estrategias y herramientas que proporcionen los instrumentos, la información y los espacios de interacción con la comunidad académica, necesarios para soportar las diferentes decisiones que correspondan, como la solicitud de Registro Calificado para ofrecer un nuevo programa, la renovación o modificación del Registro Calificado existente, la obtención de Acreditación Institucional, o la transformación o cambio de carácter de una IES; este Factor o condición de calidad sobre la “cultura de la autoevaluación”, se ha venido consolidando en los diferentes procesos de aseguramiento de la calidad que se adelantan en Colombia en los últimos 3 años y será definitivo con los ajustes y modernización de su reglamentación en el presente año 2020; igualmente esta condición de calidad, se fortalece a partir de la estructuración  en las diferentes IES del sistema interno de aseguramiento de la calidad y de su arquitectura institucional;  el primero de los conceptos corresponde al conjunto  de instancias y normas, que se articulan mediante políticas y procesos, para asegurar la calidad, y el segundo elemento, sobre la arquitectura institucional, es entendida como la articulación entre procesos, organización y cargos para el cumplimiento de la misión y los objetivos institucionales.

Es justamente a partir de la “Cultura de la autoevaluación y autorregulación” que las diferentes IES, construyen sus planes de mejoramiento continuo, los cuales demandan su ejecución, control y el seguimiento permanente de los mismos, a partir de lo cual se genera una cultura académica de auto revisión de su quehacer, en los miembros de la comunidad universitaria y se constituyen en la base, para la construcción de los ejes estratégicos del Plan de Desarrollo Institucional, que deben orientar conjuntamente con los planes de gestión de las administraciones que correspondan, el derrotero de las actuaciones cotidianas en la gestión académica, administrativa y financiera de las entidades, para que sean más eficaces, eficientes y transparentes, y permitan articular los diferentes sistemas, políticas, y reglamentos con el modelo de gestión, que facilite y hagan más agiles los diferentes procesos.

Recientemente y en relación a estos aspectos, los expertos participantes (líderes y académicos) del Foro Internacional por el aseguramiento de la calidad en tiempos de la pandemia, organizado por la UNESCO, el IESALC (Instituto Latinoamericano de calidad  en Educación Superior en Latinoamérica y el Caribe) y el MEN, mencionaron que los principales retos del sistema de Educación Superior son: “Fomentar la cultura del mejoramiento continuo, independiente de la modalidad; generar cultura académica para los docentes y estudiantes, y, articular los procesos administrativos, académicos y sistemas de información. La estrategia más relevante consistió en plantear objetivos dinámicos que orienten el Plan de Desarrollo Institucional y el Plan de gestión, alineándolos con el plan de mejoramiento institucional”[1].

Dentro de las deficiencias que se plantean en el Foro mencionado, relacionados con el sistema de Educación Superior se encuentran las siguientes: Deficiencias en la articulación y consolidación de los Sistemas Internos de Aseguramiento de la Calidad, entre los lineamientos de acreditación y el registro calificado; requerimientos por el fortalecimiento a la permanencia, el bienestar y la formación del estudiante; mayor énfasis en el Fortalecimiento a la práctica docente y a los Resultados de aprendizaje; Incentivar un mayor acompañamiento estratégico a las Instituciones de Educación Superior en la gestión por el cambio; procurar mayor reconocimiento de la diversidad Institucional; brindar mayor confianza institucional e incrementar la transparencia y en general, la cultura de la autoevaluación y la autorregulación; también se presentan opiniones en el Foro indicado,  en relación a las dificultades por parte de los estudiantes en la época del COVID19, en aspectos sobre equipamientos en nuevas tecnologías, conectividad a internet, aislamiento social, ansiedad y preocupaciones económicas, dificultades de comunicación con pares y profesores, incapacidad para aprender a aprender regularmente (autorregulación), entre otros(Catedra UNESCO 2020). Según la misma fuente en Colombia los hogares conectados a Internen solo alcanzan un 57%.

Según el Libro Memorias del I Foro Internacional, de las conversaciones estratégicas del evento se resalta el concepto de Diversidad Institucional, asumida desde tres puntos referentes a saber: el contexto de la región, la identidad y la misión institucional; alrededor del tema se construyeron algunos objetivos como: reconocer las particularidades, las diferentes modalidades y los propósitos institucionales; promover el flujo de conocimientos, y definir con entidades públicas, privadas y empresarios, temas de investigación para el desarrollo regional que produzcan mayores impactos y pertinencia de sus actividades; todo  lo anterior, orientado al mejoramiento de la calidad, a potencializar la diversidad de los saberes, y a contar con un mayor acercamiento a las empresas e industrias, en procura de lograr un impacto positivo en las regiones.

Es en este contexto de reorganización de los sistemas de Educación Superior en Colombia, que se genera la emergencia sanitaria global, como consecuencia de la pandemia que ocasiona el “coronavirus19” y que de forma repentina colapsa el trasegar académico administrativo de nuestras Instituciones de Educación Superior, ocasionando el cierre inmediato de toda actividad y obligando en un periodo muy corto de tiempo, el cambio de una organización presencial, a una nueva institucionalidad remota, no presencial, centrada en los métodos de la modalidad de la educación a distancia, apoyada en nuevas tecnologías de la información y comunicación (principalmente a través de videoconferencias), y en unos procesos de enseñanza aprendizaje, fundamentados en didácticas y pedagogías diseñadas para una comunidad de profesores y estudiantes acostumbrados a la presencialidad, y los cuales no estaban preparados, ni dotados de los métodos y recursos tecnológicos requeridos; aunque este nuevo paradigma “transitorio”, que asumen las IES colombianas, difieren de una modalidad de educación virtual en sentido estricto, la mayoría de instituciones han hecho un gran esfuerzo que es digno de reconocimiento, facilitando unos procesos con una serie de limitaciones, que han mantenido “activa” y ”abierta” a las entidades, permitiendo que a través de las redes se realicen las actividades docentes-estudiantiles, principalmente para entregar los contenidos de las clases teóricas, correspondientes al I semestre del año 2020; aunque son muchas las restricciones de la metodología asumida, que afectan los procesos de calidad de las IES, se resaltan las afectaciones sobre las Instituciones Técnicas y Tecnológicas, centrados en programas de formación con contenidos principalmente prácticos y funcionales, operativos, técnicos  y tecnológicos; lo mismo ocurre con los programas de formación en otras IES, Universidades e Instituciones Universitarias, que ofrecen programas de formación en ciencias básicas, ciencias de la salud, recreación y deportes, gastronomía, hotelería y turismo, e Ingenierías, entre otras, las cuales demandan laboratorios, plantas piloto, centros de practica deportivas, comerciales, industriales y hospitalarias, entre otros; el balance final y la evaluación correspondiente, queda como una labor aplazada, una vez se cumplan las actividades en este semestre, y se implementen las medidas anunciadas por el gobierno nacional sobre “alternancia” académica en las IES, que define un esquema progresivo de retorno a las modalidades presenciales, las cuales se combinarán con los esquemas de estudio en casa, cuyo objeto es dar continuidad a los procesos educativos y así poder terminar las practicas programadas, previo el cumplimiento de los “protocolos sanitarios” que correspondan.

En todo caso, los efectos de la emergencia en las demás funciones misionales como el bienestar, la investigación, la proyección, extensión, educación continuada y servicios, movilidad académica e internacionalización, ya están causados y son de gran impacto sobre la calidad, así como en los ingresos de las IES, como consecuencia de la rebaja en cobertura por  la elevada deserción estudiantil en pregrado y posgrado, la disminución en ingresos especialmente por servicios relativos a matrículas y venta de servicios, y en general, el retiro de un importante recurso humano calificado,  como consecuencia de la disminución en la contratación docente. Un balance final es una tarea pendiente en el sistema educativo cuando las circunstancias lo permitan, que podrán incluir el cierre y declaración de la “bancarrota” y la “recesión económica” en varias de las IES.

[1] Libro Memorias del I Foro Internacional de Sistemas de Aseguramiento de la Calidad para la ES 2019 MEN: Tomado el día 1 de junio/2020 de https://forocalidadesdetodosmen.tufabricadeventos.com/areaPrivada/798755819/documentos-de-interes.html pagina 5.

 

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