Abril 1/19 El drama humanitario que vive Venezuela también afecta a sus profesores universitarios: Mal pagos, mal alimentados, con enfermedades y debiendo caminar laras distancias para llegar a su trabajo.
Así, es imposible hablar de calidad educativa.
En un estudio realizado por el Observatorio de Universidades (OBU) en el estado Lara, en Venezuela, reveló que los docentes están mal alimentados. Señalaron que los profesores padecen enfermedades crónicas y no cuentan con la dieta necesaria para mantener estable su organismo.
Del total de entrevistados, la investigación arrojó que más de un tercio sólo come carne y pollo, una a tres veces al mes, y más del 15% nunca come estos productos. Con respecto a la ingesta de pescado es mayor la ausencia del consumo, 42% nunca lo come y 34% apenas come de una a tres veces al mes.
Así mismo, el informe señala que el 36% de los docentes universitarios en la región sufren de enfermedades crónicas, siendo las más comunes la diabetes y la hipertensión.
La investigación arrojó que el 72% no consume de forma regular sus medicamentos. Es decir, “7 de cada 10 profesores que padecen enfermedades crónicas que no se trata de forma correcta y continua su enfermedad”.
“Para mediados del mes de enero del presente año un blíster de 10 tabletas de Losartan Potásico de 50mg, medicamento para tratar la hipertensión, costaba Bs.S 9.600,00 el equivalente a 10 días de tratamiento para personas que requieran la dosis exacta. Para completar un mes se necesitarían $9.6, es decir, más del 50% del salario de un profesor titular a dedicación exclusiva; sin contar que dicho profesor pueda necesitar completar la dosis con un diurético. Entonces ¿Cómo hace para mantener su presión arterial controlada? La incapacidad salarial y la escasez de medicamentos destruyen día a día la salud de nuestros educadores”, señala el informe.
“Estamos ante la presencia de un cuadro complejo de salud, docentes con enfermedades crónicas, que no adquieren su medicamento de forma continua, mal alimentados y que se están trasladando a la universidad caminando y sin las condiciones adecuadas. Según nuestros propios datos el 32% de los profesores caminan distancias largas para llegar a las universidades, y el 76.1% tiene entre un año y dos años que no compra calzados”, afirmó la socióloga Yelena Salazar coordinadora del OBU.
Adaptación de Elimpulso.com
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