Los argumentos a favor y en contra de reconocer el Trabajo Social aprendido a distancia


Abril 1/19 Son dos mil estudiantes a distancia que se afectarían si prospera pedido a CONACES del Consejo Nacional de Trabajo Social para que formación en Trabajo Social sea sólo presencial.

36 IES ofertan el programa en el país, de las cuales 4 lo hacen a distancia.

El Observatorio presenta los argumentos de las partes.

¿Por qué debe ser solo presencial?

Bajo el título “La obligatoriedad de la formación presencial en Trabajo Social”,  Nora Eugenia Muñoz Franco,
Presidenta del Consejo Nacional de Trabajo Social y su asesora jurídica, Ana María Zafra Arias, presentaron ante Conaces, el pasado 26 de marzo, los siguientes argumentos (resumidos):

– Para salvaguardar la calidad de los programas de educación superior en Trabajo Social, se exige la obligatoriedad de la formación presencial en los mismos, atendiendo a la responsabilidad central del Consejo Nacional de Trabajo Social, referida a la vigilancia del ejercicio profesional.

– La Ley 53 de 1977 (reglamentada por el Decreto 2833 de 1981) explicita que los títulos obtenidos por correspondencia no son válidos (parágrafo del artículo quinto de la misma Ley). Esta última norma deja en claro que la formación debe ser presencial y no virtual. El Consejo entiende la correspondencia como un tipo de formación a distancia, y asumiendo la intención que tuvo el legislador de invalidar los títulos por correspondencia, es decir a distancia, concluye que lo que realmente invalidaba el legislador en la norma son los títulos obtenidos con formación a distancia, pues se reconoció que gran porcentaje de la formación de un trabajador social debe desarrollarse a través de prácticas presenciales; hecho que ni la correspondencia ni la virtualidad garantizan

– El Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social (CONETS), se respalda la obligatoriedad de la formación presencial y defiende el uso de la virtualidad y de nuevas tecnologías (las TIC) como estrategias didácticas y, por tanto, como herramientas de apoyo docente, pero no como modelo pedagógico que sustituya la necesaria presencialidad y las prácticas académicas de los estudiantes, que exigen la vinculación y el acompañamiento permanente de un docente-supervisor, debido precisamente a las implicancias sociales que tienen nuestros procesos de intervención profesional, en tanto se sustentan en las relaciones con familias, grupos sociales y comunidades, por el peso de nuestras acciones en sus comportamientos, conductas y formas de relación.

– Es deber ético salvaguardar la integridad personal y social de los sujetos con los cuales se construye una relación profesional, lo que exige el desarrollo de prácticas académicas supervisadas, para lograr las destrezas requeridas en cualquiera de los campos de desempeño.

– El medio en que se desarrolla la profesión de Trabajo Social, resaltan la intervención y las relaciones humanas, por lo que las habilidades que adquieran los profesionales se adquieren básicamente en las prácticas presenciales.

– Si bien la virtualidad para la formación es un medio que permite acceder a otros espacios, para la profesión de Trabajo Social no es el ideal medio de formación, ya que exige como mínimo que el 80% de la formación sea por medios virtuales, lo cual no garantiza la intensidad de las prácticas a lo largo de la carrera y la metodología para las mismas.

– Este Consejo manifiesta que la postura de no otorgar registro profesional a los titulados en Trabajo Social que se hayan formado académicamente bajo la modalidad a distancia, se hizo de conformidad con la norma y el debido cuidado, procurando que el impacto que ésta cause sea en beneficio de la profesión, de los profesionales y la sociedad.

¿Por qué Trabajo Social se puede estudiar a distancia?

El Observatorio de la Universidad Colombiana tuvo acceso a la comunicación que la Universidad Católica Luis Amigó remitió al Ministerio de Educación Nacional envió a la Subdirección de Aseguramiento de la Calidad, dando los argumentos por los cuales considera que la pretensión del Consejo Nacional de Trabajo Social afecta sus registros calificados, del programa en la modalidad a distancia.

Estos son algunos de sus argumentos (resumidos):

– La Ley 53 de 1977 y el Decreto 2833 de 1981, que fundamentan la petición del Consejo, se hacen inaplicables en razón del principio de “inconstitucionalidad subsiguiente”, por ir en contra de la Constitución y particularmente del artículo 4 de la misma, que indica que la máxima norma del Estado es “norma de normas”, y las leyes y otras de menor jerarquía no pueden ir en contra de ésta, además de que no reconoce el artículo 69 de la propia Constitución, sobre la autonomía universitaria.

– También indican que se está desconociendo la Ley 30 de 1992, y todo el procedimiento del Ministerio y el CESU para la respectiva expedición de títulos, y la autonomía de las IES para crear programas académicos.

– Llaman “interpretación anacrónica”, la hecha por el Consejo al desconocer, posterior a la Ley 30, las condiciones de ofrecimiento de programas, como el Decreto 2566 de 2003, la Ley 1188 de 2008, el Decreto 1295 de 2010; normatividad que hace parte del Decreto Unico de Educación, el 1075 de 2015. “De igual manera, violenta evidentemente lo relacionado con acreditación de alta calidad y su último acuerdo CESU 01 de 2018”.

– La Ley 1188 de 2008 derogó la citada Ley 53 de 2007, por ser contraria a la más reciente.

– El Consejo no puede contrariar ni colocar más requisitos que los establecidos en la Constitución, la Ley General de Educación y la Ley 30 de 1992.

– La pretensión del Consejo Nacional de Trabajo Social es una transgresión de la Constitución Política de Colombia al desconocer el trabajo como un derecho y una obligación social, así como una discriminación de las personas (art. 13 de la Constitución).

– En síntesis, dice la Universidad, “el Consejo Nacional de Trabajo Social no puede colocarse por encima del mismo Estado en su función de inspección y vigilancia de la educación superior, no puede aplicar normas anacrónicas desconociendo la normatividad vigente para el ofrecimiento de programas de Educación Superior en Colombia y su respectiva titulación, no puede fungir como juez de control constitucional realizando interpretación de normas por fuera del criterio teleológico, sobre bases exegéticas que se convierten en un totalitarismo jurídico, por fuera del reconocimeinto incluso de derechos fundamentales, lo cual es de primacía en su protección constitucional dede 1991 y con mecanimos preferentes y sumarios de amparo y defensa”.

La decisión última parece estar en manos del Ministerio de Educación Nacional.

Información de referencia: Polémica por intento de desconocimiento de la formación virtual y a distancia en Trabajo Social