Nov 23/20 Que bachilleres se gradúen y, al mismo tiempo, obtengan un título técnico, es llamativo. Así lo prometió el presidente Duque, pero llegan fuertes críticas por calidad y posible oportunismo.
La idea del Gobierno, que a través del Ministerio de Educación fomenta la articulación entre las secretarías de Educación y el SENA para que esta doble formación se dé al mismo tiempo, para obtener ambos diplomas y no sólo ayudar con la formación sino también dar elementos que ayuden a la empleabilidad, ha sido duramente cuestionada por el escritor del diario el Nuevo Siglo, y permanente analista de la agenda educativa del Estado, Mario Fernando Hurtado.
Para Hurtado “hoy esas titulaciones que afirman certificar parecen no tener un sustento de calidad. Además, cómo explica el MEN y el Sena la formación técnica en tiempos de pandemia, con un año sin clases presenciales, cuando más de la mitad de los estudiantes colombianos de colegios públicos ni siquiera tuvieron clases remotas y donde la formación técnica necesita de la práctica”.
En diciembre pasado el Ministerio de Educación informó que en aquel entonces había 143 mil bachilleres con doble título, y que “se espera que para finales del 2020 esta cifra llegue a los 650.000, según datos del Ministerio de Educación Nacional y el Sena” (ver noticia).
Aunque ese fue el anuncio de diciembre pasado, el último redujo la expectativa a 164 mil bachilleres para finales de 2.020 tras la última convocatoria conjunta de Mineducación y el SENA, y la meta de 650 mil se aplazó para 2.022.
Lea: Así funciona la doble titulación
El siguiente es el texto de la citada columna:
Hay administraciones educativas que consideran que los logros se presentan en miles o millones de (títulos, computadores, libros, participantes a convocatorias), pero reza un viejo adagio que cantidad no es calidad y algo de lo que carece la educación escolar colombiana hoy es de calidad.
Por eso, causa preocupación los anuncios del SENA -Servicio Nacional de Aprendizaje- y el MEN -Ministerio de Educación Nacional- sobre “30.000” mil cupos de doble titulación para 2021 y más de cien mil titulados en 2020. Es decir, estudiantes que al parecer se graduarán de bachilleres y al mismo tiempo recibirán un título técnico del Sena.
Además, el Sena afirma que 164 mil estudiantes recibirán en 2020 el título de bachiller y a la vez una titulación técnica ¿Cómo? Parece que no hay información más engañosa y trasmite el mensaje errado de dar cifras por miles sin ningún soporte real.
La educación técnica escolar no es nueva, pero antes se tenían componentes de calidad. Los colegios técnicos se crearon en el país en la década del sesenta del siglo XX y tenían una misión central, crear centros tecnológicos en los colegios donde los estudiantes recibían clases de electricidad, mecánica, dibujo técnico, artístico o contabilidad entre otras áreas. En una época del crecimiento industrial del país, donde existían la opción de llegar solo hasta noveno e ingresar al Sena o las fuerzas armadas. Y quienes continuaban la media vocacional (10 -11) tenían un mayor énfasis de formación técnica.
En los colegios técnicos, los estudiantes en octavo grado debían inclinarse por una línea técnica y hacían una profundización. Recibían el título de bachilleres técnicos y en muchos casos alcanzaban altos niveles de empleabilidad. Pero el avance del bachillerato académico, la pérdida de los énfasis técnicos se diluyó. Muchos colegios técnicos del país estaban entre los mejores de las pruebas Icfes, hoy Saber, la desaparición paulatina de los mismos llevó a una pérdida de la calidad.
Hoy esas titulaciones que afirman certificar parecen no tener un sustento de calidad. Además, cómo explica el MEN y el Sena la formación técnica en tiempos de pandemia, con un año sin clases presenciales, cuando más de la mitad de los estudiantes colombianos de colegios públicos ni siquiera tuvieron clases remotas y donde la formación técnica necesita de la práctica.
La situación de la educación escolar del país pasa por uno de sus peores momentos, las pruebas Pisa lo evidencia y las Saber lo reconfirma, bajos niveles de comprensión lectora, vacíos en matemáticas básicas, dificultades para resolver problemas, limitaciones frente a estudiantes de otros países para establecer relaciones, obtener conclusiones, plantear hipótesis, definir objetivos.
Ya la OCDE lo había recomendado en la administración anterior. No es viable ofertar este tipo de titulaciones cuando los estudiantes tienen deficiencias en lecto escritura, cuando les cuesta resolver problemas o relacionar situaciones. ¿Cómo es que se puede afirmar que un estudiante con estas características y sin recibir clases presenciales técnicas recibe un título que lo certifica en formación técnica? El Sena no puede caer en el juego de hablar de miles de titulaciones y generar una imagen engañosa a jóvenes y familias que creen que sus hijos se graduaron con unas habilidades y unas competencias, pero salen al mundo laboral y se evidencia que no saben nada.
Antes de la pandemia ya varias empresas veían con preocupación los bajos niveles de competencia que tienen los tecnólogos del Sena de los que hacen titulaciones rápidas, mucho más grave afirmar que hay jóvenes de 16 o 17 años graduados de tecnólogos.
¿Existen cifras de empleabilidad de estos bachilleres? ¿Se ha medido el aprendizaje con el que salen los graduados? Antes de ofrecer cifras de miles, como su fueran tabletas o cupos. Se requiere que los interesados MEN y Sena trabajen por la calidad de la educación tan ausente en estos momentos, y por cerrar las brechas sociales que al parecer este tipo de anuncios y las realidades generadas por la pandemia han aumentado.
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