Crisis en la UNAL: Continúa el paro y la división del Consejo Superior Universitario

Crisis en la UNAL: Continúa el paro y la división del Consejo Superior Universitario

Mayo 8/24 Sigue la incertidumbre sobre si Peña Reyes es o no el rector titular de la U. Nacional de Colombia. Ayer había Consejo Superior Extraordinario para tratar el tema, pero no hubo quórum, y se desconoce qué pasará mientras el paro continúa.

La comunidad universitaria sigue paralizada, tanto por el no desarrollo de actividades académicas, como por la sensación de incapacidad de qué hacer frente a la crisis que los tiene polarizados.

En teoría, José Ismael Peña Reyes (foto centro) es el rector, luego de su polémica posesión, en una Notaría y sin la firma oficial del acta de la sesión del 21 de marzo cuando obtuvo 5 de los 8 votos que se requerían para ello.

Pero el desconocimiento de su rectoría, de parte del gobierno nacional, tiene en jaque la institucionalidad.

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Unos piden que se ratifique su rectoría y pueda asegurar gobernabilidad, pues aunque está actuando como rector y posesionó a su nuevo equipo directivo, continúan las protestas y, especialmente, comunicados públicos de algunos decanos y profesores que lo desconocen.

Otros, quienes más protestan, insisten que el gobierno se imponga en su criterio, que la ministra Aurora Vergara Figueroa no firme el acta, y que se designe un rector en encargo mientras se resuelve el tema, que podría ir -creen- por la vía de repetir la votación del Consejo Superior.

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La ministra, quien fue la que citó de forma extraordinaria el Consejo Superior para ayer, para intentar enmendar la falta de gerencia suya, como presidenta del Consejo Superior al haber permitido que la situación llegara hasta estos extremos, se quedó esperando a los tres consejeros que abiertamente apoyaron la elección de Peña Reyes, pues estos se excusaron, dejando a los consejeros amigos del gobierno, esperando de brazos cruzados. Sí llegó Peña Reyes, y no lo dejaron participar.

Bueno, propiamente no fue la ministra sino que mandó a su viceministro de Educación Superior, Alejandro Álvarez Gallego, quien el día anterior (lunes) tuvo un enfrentamiento con el representante de los docentes, Diego Alejandro Torres (ver video), quien le reclamó por las actuaciones del gobierno nacional e insistió en su seguridad, razón por la cual (entre otros motivos) justificó su ausencia del CSU. 

Según Torres, el gobierno quiere romper la institucionalidad y el marco jurídico y desconocer la decisión del CSU del 21 de marzo, cuyas actas y grabación han autorizado, los demás consejeros, que sean públicas, para verificar, dice, que dicha sesión transcurrió en normalidad, y que la propia ministra no tuvo ninguna objeción al respecto, en ese momento. 

Cambio de jugadores  

Con respecto a la sesión del 21 de marzo, hoy el Consejo Superior tiene otros jugadores que han cambiado radicalmente la estrategia.

A Peña Reyes lo eligieron con 5 de 8 votos del Consejo. Todo indica que los cinco votos fueron los de Torres (representante de los docentes), Ignacio Mantilla (de los exrectores) y Verónica Botero (de las directivas académicas) -estos tres se muestran en la foto en el costado izquierdo de la tormenta-. Los otros dos fueron los del representante del Consejo Nacional de Educación Superior CESU -Humberto Rosanía– quien terminó su periodo en abril pasado y fue reemplazado por el exrector Víctor Manuel Moncayo (foto derecha), quien fue rector y trabajó con Leopoldo Múnera como vicerrector general, y quien pretendía inaugurarse en el CSU Extraordinario, apoyando la crítica a la designación de Peña Reyes. 

María Alejandra Rojas y Danna Nataly Garzón Polanía (las dos designadas del presidente Petro), con la ministra Vergara Figueroa (foto derecha), pasan a completar los -ahora- cuatro votos en contra de Peña Reyes.

Así las cosas, el “nuevo” CSU está integrado temporalmente por 7 personas y no 8, tras la renuncia de la representante estudiantil, Sara Jiménez, por las amenazas que recibió, por ser acusada por parte de los críticos de la elección, de haber votado por Peña Reyes y no por Múnera.

Con 7 u 8 integrantes, el CSU necesita, para sesionar, a mínimo 5, y el gobierno sólo cuenta con cuatro, y no se ha definido el proceso de selección del nuevo consejero de los estudiantes, que traerá, seguramente, más tensiones .

Qué pasará es la gran interrogante de todo el mundo. 

Anoche la ministra Vergara emitió un mensaje en el que habló de la “voluntad que tiene el Gobierno Nacional de buscar una salida consensuada a la situación actual de la Universidad Nacional de Colombia, a través de un ejercicio democrático, transparente y público. Respetando el marco de la autonomía universitaria, instamos nuevamente a los miembros del CSU a actuar con la responsabilidad que requiere este momento, privilegiando el bienestar de toda la comunidad educativa que está ávida de respuestas claras y de un liderazgo digno y legítimo, que represente a las mayorías”.

Lo que no dice la ministra es qué hará ahora que todo el CSU le autorizó a la secretaría general atender la petición de la ministra de detallar el acta y mostrar las grabaciones.

Es decir, si la ministra firma el acta, el debate podría superarse y validar la designación de Peña Reyes, aunque no el malestar de la comunidad universitaria. Lo que no se entiende es por qué no se firma el acta y cuál es la actuación que sigue de parte del Gobierno.

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