Agosto 31/23 No son pocos y, por el contrario, muchos, los casos de pares académicos mal programados, mal tratados y que tienen que poner de su dinero para ir a hacer una visita de registro calificado o esperar demasiado para que paguen sus honorarios.
Ser par académico del Ministerio de Educación Nacional, en los procesos de visitas de registro calificado (incluso en los de acreditación de alta calidad), es un honor académico que reconocen estudiantes y familias de los pares, pero entre los académicos y directivos, cada vez es menos prestigioso ser un par. No por el reconocimiento a su experticia y conocimiento para representar una de las funciones del Estado en materia educativa, sino por el tortuoso camino que significa participar de los procesos y superar las fases de coordinación, agenda, viáticos, pagos, informes y afines.
De entrada, si bien los honorarios que se reconocen representan un ingreso adicional, a la mayoría de profesores e investigadores que se han registrado como pares, el monto final muchas veces termina siendo poco en consideración del tiempo, las carreras y el volumen de trabajo que significa atender una visita como par académico.
A El Observatorio de la Universidad Colombiana han llegado muy diversas denuncias que coinciden en dos cosas: Uno, el “despelote”, en términos colombianos, para referirse a los problemas de planeación de parte del Operador o incluso del propio Ministerio (visitas iniciadas sin haberse transferido los viáticos al par y hasta varios meses en la demora para el pago de los honorarios, luego que los mismos pares, de su bolsillo, han tenido que asumir costos de seguridad social, entre otros), y dos: la coincidencia en la situación cuando se habla con la mayoría de pares, pero el temor de los mismos a que su nombre aparezca en la denuncia, bien porque temen represalias para ellos o para las IES que representan.
Todo comienza porque, tradicionalmente, el propio Ministerio de Educación no cuenta con la logística adecuada para programar visitas, seleccionar pares académicos, orientarlos y adelantar todo el trámite administrativo de su agenda, pago de viáticos, coordinación de tiquetes y pago final. A veces lo ha hecho, con más dificultades que éxitos, incluso cuando las visitas se han programado de forma virtual.
Por ello, el Ministerio termina contratando a uno o varios “operadores” logísticos, que son empresas a las que les encargan casi todo el proceso, pero que por las demoras en la contratación terminan gestionando las visitas en unas pocas fechas al año, sin mayor planeación. Algunas veces en momentos en los que ni estudiantes hay en la IES.
Como producto de una licitación pública, el pasado 13 de junio el Ministerio de Educación Nacional firmó un contrato, por 185 días, con la Unión Temporal “VISION MEN 2023”, por un monto de $4.139 millones de pesos, con el objeto de “prestar servicios para el desarrollo de las actividades que conllevan a la implementación de las visitas de verificación de registro calificado y acreditación de alta calidad”. La UT Visión MEN ya ha tenido otros contratos con el Ministerio, y está direccionada desde Medellín, con Sonia Jaimes Cobos y/o Quinta Generación, como representante legal.
Tanto con ésta como con anteriores operadores, los pares más afortunados son invitados a participar de las visitas con varias semanas de anticipación, pero es muy común que se les invita a participar con muy pocos días de anticipación (y el consiguiente impacto en que no siempre el par llega debidamente preparado al programa que va a visitar).
Incluso, es muy común -lamentablemente- que se invite a pares de una disciplina o profesión a evaluar programas ajenos a la misma. Bien por desconocimiento de parte de los operadores del ámbito académico de los programas a evaluar o por el desespero de asegurar los profesionales que se le midan a ir a una visita. Resultado: No todos los pares que hacen visitas están plenamente actualizados en las normas y los procedimientos o, incluso, no todos cumplen al pie de la letra los requisitos que se piden, pues un buen número de estos profesionales han desertado de la actividad y muchos años después los siguen contactando para que hagan visitas.
Así, no es extraño ver que, por ejemplo, un ingeniero de telecomunicaciones sea convocado (y a veces estos aceptan) a evaluar un programa de comunicación social; un administrador evalúa un programa de sociología, y hasta hay pares que “se le miden” a cuanto programa les asignen (independientemente de su titulación), porque sirven de “relleno” de programación de parte del operador.
Los testimonios hablan por sí solos
“A la fecha no han realizado el pago de la visita y nadie responde por eso, solo dicen que se radica para trámite y nadie responde”, dice un par.
“A comienzos de julio hicimos una visita presencial -dicen dos pares- que a la fecha no nos han pagado. Los Pares colocamos gastos de viaje por que pidieron eso como condición para aceptar y a la fecha tampoco han pagado ni siquiera ese dinero de gastos de viaje”, dicen otros.
“Los informes ya fueron aceptados por el comisionado de Sala… ¿y el pago?”
“Creo que tienen un gran problema administrativo financiero en la Dirección de Calidad y la Subdirección de Calidad”
“No dan pie con bola. Conmigo se han comunicado tres operadores distintos a horas diferentes”
“Asumen -de forma autoritaria- que todo va a funcionar bien cuando hay que tomar un vuelo con dos horas de anticipación al inicio de la visita”
“Con preocupación vemos como el MEN tiene represados pagos a pares académicos desde hace mas de 2 meses por visitas realizadas a diferentes instituciones. Además para nuevas visitas solicitan que los pares asuman inicialmente el monto de los desplazamientos y los viáticos”.
“Cuando el par hace la consulta sobre cuando realizaran el pago no obtienen respuesta. Nadie responde”.
Todas estas historias no son nuevas, y no pasan sólo en el actual Ministerio de Educación sino que son heredadas de varias administración atrás, y confirman -desde otra óptica- la urgente necesidad de replantear el modelo de registro calificado, de selección y cualificación de pares y sus informes de pares, así como de las agendas de las visitas entre otros muy diversos aspectos.
A propósito del SAC y sus dificultades, mucho espera el sector de una eficiente labor en desarrollo del contrato, por $2.439 millones, suscrito en mayo pasado por el Ministerio con Bizagi Latam SAS, para la “adquisición de servicios de actualización de licencias, soporte básico, mantenimiento y soporte especializado premium (bizagi) para la gestión de los sistemas de información nuevo saces, gestión de pares y convalida del Ministerio de Educación Nacional”.
Aunque estas cifras parecen pequeñas frente a los 42 mil millones contratados, también en mayo pasado, con Correagro SAS para “contratar la sociedad comisionista miembro de bolsa que celebrará en el Mercado de Compras Públicas – MCP – de la Bolsa Mercantil de Colombia S.A. – BMC- la negociación o negociaciones necesarias para adquirir la prestación de servicios especializados de operador logístico para la planeación, organización, producción y ejecución de los eventos y actividades de carácter local, nacional e internacional que se requieran en desarrollo de los planes, programas, proyectos y metas del Ministerio de Educación”, o los $6.212 millones contratados en marzo pasado con Satena, para los viajes aéreos de los funcionarios del Ministerio.
![]()
