Áreas de desarrollo en el pacto por la ciencia: Jairo Torres – Sept/19

Columna del rector de Unicórdoba y presidente del SUE, Jairo Torres Oviedo, en el Meridiano de Córdoba, denominada “Pacto por la ciencia, la tecnología y la innovación”:

Colombia es uno de los países de América Latina que ha venido realizando esfuerzos para lograr mayor inversión en investigación científica; aunque el esfuerzo es meritorio, aún falta mucho para que el país priorice la importancia de invertir en ciencia, tecnología e innovación; esto, si realmente quiere encausarse por las sendas del desarrollo que exigen las sociedades que aspiran llegar a la modernidad.

Esta realidad se puede verificar revisando la inversión que hacen otros países como: Estado Unidos, que invierte $746 billones de dólares en actividades de ciencia, tecnología e innovación; en ese orden, China con una inversión de $370.6 b; Japón $170.5 b; Uruguay $240 millones de dólares; Perú $406 m; Bolivia $78 m; Cuba $ 1.1 b; Chile $1.5 b; Argentina $5 b; México $11.6 b; Paraguay $61 m y Colombia con $1.6 billones. Colombia pasó de tener 0,51% del PIB en ciencia, tecnología e innovación en el año 2010 a tener 0,68% del PIB en el año 2019, y proyecta invertir para el año 2022 1,50% del PIB en actividades de ciencia, tecnología e innovación.

Se suma la transformación que evidencia hoy Colciencias, entidad encargada de promover las políticas públicas para fomentar la ciencia, la tecnología y la innovación en Colombia. En este sentido, se construyó el pacto por la ciencia, la tecnología y la innovación; un sistema que permitirá construir el conocimiento que Colombia necesita para jalonar el progreso. Por ello, el país tiene que priorizar cuáles son sus áreas estratégicas de desarrollo en las que debe centrarse todo el esfuerzo investigativo y producción de ciencia, tecnología e innovación en los próximos años. Ejemplo de lo anterior lo encontramos en los referentes internacionales como son: Corea del Sur, que le apostó como país a las TIC, inteligencia artificial y economía creativa; China a las manufacturas, ecoagricultura, cuidado del agua y energías renovables; Alemania a la innovación, movilidad inteligente, seguridad y defensa, ciencias de la salud e inteligencia artificial; Israel a la industria aeroespacial y a la industria de seguridad; Chile a la ecoagricultura, sociedad y ciencias de la salud; por último, Argentina, la cual promovió las energías renovables, la ecoagricultura, las ciencias de la salud y el cuidado del agua.

En este sentido, Colombia ha definido en el marco del pacto por la ciencia, tecnología e innovación y el trabajo realizado por la misión de sabios, lo que el país debe priorizar en términos de áreas de conocimiento y focos; como ciencias naturales y ambientales; ingeniería y tecnología; ciencias médicas y de salud; ciencias agrícolas y biociencia; ciencias sociales, artes y humanidades.

Cabe resaltar que estas son las áreas que el país ha definido y en las que debe centrarse el esfuerzo investigativo y científico en los próximos años. Lo anterior toma forma con el presupuesto bienal de regalías que asciende a 1.5 billones de pesos, que se destinarán por parte de Colciencias, a la formación de 986 doctores en los próximos 5 años. Inversión en infraestructura física, técnica y tecnológica de las Instituciones de Educación Superior de carácter público, proyectos de inversión para el fortalecimiento de la investigación de las instituciones en mención. Además, se invertirán recursos a través de convocatorias para formación de magíster, fortalecimiento de centros e institutos de investigación, pasantes posdoctorales y proyectos de investigación para la generación de nuevos conocimientos. Todo lo que aquí se menciona tendrá un enfoque e intervención para resolver los problemas y necesidades de los territorios.

Esta apuesta por la ciencia e investigación muestra la hoja de ruta de lo que el país necesita para generar los procesos de desarrollo y transformación social. Este es un nuevo escenario de la ciencia en Colombia propuesto por Colciencias, que se convierte en una oportunidad requerida hace muchas décadas por la comunidad científica nacional, con el fin de transformar el país.

El Sistema Universitario Estatal, SUE, tendrá una gran oportunidad para seguir fortaleciendo los procesos científicos; de esta forma, continuar aportando al desarrollo de nuestro territorio.