Modelos educativos para estudiantes que no existen: Ricardo Torres – Sept/19

Por Ricardo Torres, rector de la U. Santo Tomás, en Medellín, en el diario El Mundo, de esa ciudad.

El mundo digital hoy les está pidiendo a las instituciones de educación que centren su atención en construir un modelo educativo a partir de tres escenarios: enseñar a pensar; enseñar a convivir y enseñar a comunicar

Ya es una premisa decir que la educación está cambiando, que las didácticas se están transformando, que los entornos digitales están generando las grandes transformaciones del sector educativo y de otros sectores. Si estas cosas están cambiando, claro es que su consecuencia son las mismas personas que han cambiado y están cambiando.  De hecho, no sería atrevido decir que los modelos educativos tradicionales fueron diseñados para los estudiantes de las generaciones anteriores. ¿Cómo es esto? Si, ya no existen los estudiantes que respondan a esos modelos, simplemente porque estos fueron pensados en un momento diferente, en una época mucho más estable, menos cambiante. Hace poco lo hablaba con un docente de la universidad Santo Tomás de Medellín, quien me decía que el gran trabajo de muchos investigadores consistía en cómo adaptar a esta generación los modelos educativos ya conocidos y que me permito en llamarlos tradicionales. Puede que ese sea un error, yo me pregunto si mejor no será hacer todo lo contrario: crear un nuevo modelo educativo que se adapte a las necesidades de hoy. “Los modelos educativos son visiones sintéticas de teorías o enfoques pedagógicos que orientan a los especialistas y a los profesores en la elaboración y análisis de los programas de estudios; en la sistematización del proceso de enseñanza-aprendizaje, o bien en la comprensión de alguna parte de un programa de estudios”. Yo creo que este problema debemos tomarlo muy en serio, ya que precisamente en las reuniones de los académicos se tiende a teorizar, problematizar, reflexionar, pero finalmente nada se hace. Yo particularmente he escuchado de todo: cómo crear un modelo 4.0 de la educación. Cómo implementar un currículo inteligente para la actualización de todo el sistema educativo. Cómo entender la revolución 5.0 y los nativos digitales como agentes de desarrollo. Como desescolarizar algunas competencias y áreas de conocimiento para reducir los tiempos de titulación. Entre otras, muchas cosas se dicen y lo peor es que ahí nos quedamos, hablando mucho y haciendo poco.

Según Gimeno Sacristán, el modelo educativo es una representación de la realidad que supone un alejamiento o distanciamiento de esta. Esa es la pregunta que nos cabe acá, ¿será que nuestro modelo educativo nos acerca a la realidad? ¿será que cuando un joven ingresa a una institución educativa se siente conectado, en relación, integrado con la realidad? ¿será que las instituciones educativas no están desfasadas de la realidad de sus estudiantes o si no les están desfasando la realidad misma? En el caso de los colegios, es inconcebible que muchas instituciones se siguen resistiendo al bilingüismo, hace poco una rectora me decía que ella no ofrecía bilingüismo sino énfasis en el idioma. Ese cuanto mi querida rectora nadie se lo come… un colegio debe plantearse 3 cosas urgentes: ser bilingüe, los colegios deben migrar hacia la implementación de la media técnica o de la formación dual y deben estar integrados al sistema de educación superior. Queridos amigos, poco le interesa a un papá que el colegio este certificado en calidad, eso ya debe ser una condición mínima de las instituciones.

El mundo digital hoy les está pidiendo a las instituciones de educación que centren su atención en construir un modelo educativo a partir de tres escenarios: enseñar a pensar; enseñar a convivir y enseñar a comunicar. Con esa base, la educación debe plantearse los nuevos problemas y competencias. Una universidad, por ejemplo, ya debe dar por sentado que quienes ingresan en ella son bilingües, porque los colegios que hacen bien su tarea los están entregando con esa competencia. Se les debe garantizar mucho más tiempo de trabajo virtual y se deben diseñar los recursos que esa interacción demanda. Ya no será necesaria la evaluación de selección múltiple con única respuesta, ahora debemos verificar las fuentes de información, la utilización de bases de datos, la capacidad que tengo de comunicar. Un examen parcial debería ser de tres minutos, ¿cómo? Si, tres minutos para que en un video compartido en el canal de YouTube el estudiante comunique lo aprendido, haciendo las descripciones que deba hacer y asumiendo posturas críticas. Hoy es más fácil identificar desde dónde se cimienta el modelo educativo, identificar su contexto, saber a quienes va dirigido, reconocer al docente como actor fundamental de esta tarea, orientar los desarrollos con metas claras y accesibles, saber qué es realmente lo que debemos enseñar, cuándo hacerlo, con qué recursos y cómo. Grandes preguntas surgen, la que más nos preocupa sigue siendo la de la equidad, aun así, estamos llegando al punto en que o se toman acciones o seguimos educando a una generación que simplemente ya no existe.