Por Jorge Yarce. Presidente ILL
El corazón de los problemas colectivos del país es la falta de cohesión. Aquí cada uno dispara por su lado, y no nos ponemos de acuerdo en un modelo de convivencia que nos permita salir adelante como nación. Sobre destacar el papel de la Universidad en la búsqueda de esa cohesión, que parte de la pertinencia de sus programas, de su misión, objetivos y valores para inculcar en sus estudiantes este propósito fundamental para una nación: construir país, trabajar por un modelo de nación viable, no dejar que los motivos ideológicos o políticos primen sobre las grandes metas sociales.
Chile nos da muestra de lo que la cohesión logra para desarrollar un país más allá de quien gobierne, más allá de las diferencias económicas, culturales o políticas. Hay un objetivo común que todos respetan, una conquista de metas económicas que todos avalan y una contribución de todos los sectores que no dejan que se menoscabe ante las amenazas o dificultades de todo orden. Argentina da ejemplo de lo contrario, en la misma línea de Colombia.
El Consejo de Europa define la cohesión como La capacidad de la sociedad para asegurar el bienestar de todos sus miembros minimizando las disparidades y evitando las polarizaciones. O sea, se crea una plataforma de acción común compartida por todos, gobierno y ciudadanos de modo que juntos avancemos a un modelo de sociedad que busque que se cumpla la justicia, se tenga una convivencia en paz y exista solidaridad entre todos. Nunca será un modelo perfecto y plenamente logrado, pero si un modelo comprobable en sus conquistas básicas.
Lo primero que necesitamos es una visión compartida de país. No la de los estudios quiméricos del gobierno (Colombia 2019) sino de de los consensos reales sobre cómo desarrollar los soportes básicos de la vida social, que van desde la definición de grandes temas políticos, como el de la reelección presidencial hasta la forma del gasto público, o las políticas de seguridad social, de salud o de educación. Por ejemplo,aquí el gobierno decide tercerizar los hospitales y se procede por las buenas sin que la comunidad tenga arte ni parte en el asunto.
Pero la clave de la cohesión es la identidad como colombianos, sentida y vivida en todos los niveles, no como resultado de un romanticismo patriotero, sino como fruto de la voluntad común de construir país. Y eso debe corresponder a un empeño deliberado de los gobernantes y de la sociedad civil. No esperar a que sean los medios de comunicación los que definan nuestros patrones culturales como nación, que lo único que hacen es desfigurar cada vez más esa identidad con sus mensajes contradictorios.
Y un valor decisivo para lograr esa cohesión es la confianza que debemos desarrollar y fortalecer: en la familia, en las organizaciones empresariales, en la política y el Estado. La confianza es la columna medular que hace posible creer en el país porque creemos en las personas, creemos en nosotros mismos, creemos en nuestros valores y esperamos en conseguir unas metas de igualdad de oportunidades y de calidad de vida, si somos verdaderamente solidarios..

Jorge Yarce – universidad@universidad.edu.co
![]()
