¿De quién y para qué es la ciencia?: Ricardo Gómez Giraldo

¿De quién y para qué es la ciencia?: Ricardo Gómez Giraldo

Julio/25 Gómez Giraldo, rector de la Corporación Universitaria Iberoamericana, Ibero, advierte que la ciencia aplicada impulsa desarrollo sostenible; Colombia debe invertir estratégicamente y articular empresa, universidad y Estado para crecer sostenidamente.

Hace pocos días cerraron un laboratorio de investigación que funcionó durante 16 años, propiedad de una de las empresas más grandes del país.

Es un hecho lamentable, pues era un centro de investigación y desarrollo tecnológico que tenía un gran respaldo, el de una empresa manufacturera que vende billones de pesos al año.

¿Por qué es mala noticia? Porque el único crecimiento económico y social sostenible es el que se basa en la ciencia, especialmente en la ciencia aplicada, la innovación y el y desarrollo tecnológico, no en ciencia teórica o en artículos de investigación.

Los países que aprendieron y comprendieron esto hace tiempo, cada uno a su manera, le llevan gran ventaja a países como el nuestro. Cito algunos ejemplos:

  1. La industria farmacéutica alemana, imposible sin la investigación y desarrollo (I+D) en la química que viene desde el siglo xix. Alemania no sería la potencia económica que es sin ese sector, a su vez basado en un sistema científico poderoso y líder mundial.

  2. Sin aprecio por la ciencia y el conocimiento, sin cooperación entre la ciencia básica, la universidad, la empresa y el gobierno, no estaríamos pensando en visitar Marte. La llegada del hombre a la luna, gran ejemplo de estrategia y liderazgo político fue, por ejemplo, fuente de nuevos materiales, que a su vez han generado industrias enteras que antes ni imaginábamos, es decir, empleo cualificado y creación de riqueza. Por su puesto, también fue la punta de lanza de la preminencia de los Estados Unidos de América como potencia mundial en todos los sentidos.

  3. Los franceses, según sus propias reflexiones, entendieron que la invasión nazi que sufrieron durante la segunda guerra mundial y su estado de postración al final de esta, fueron, entre otras, consecuencias de su debilidad científica y tecnológica anterior a la guerra. Hoy son potencia económica y nuclear y líderes en la fabricación de aviones (Airbus, en alianza con la Unión Europea).

  4. Corea del Sur, que hace 60 años tenía peores indicadores económicos y sociales que los de Colombia en aquel momento, hoy en día es reconocida como uno de los Tigres Asiáticos y, una de sus claves está en que el 80% de sus científicos con título de doctor están en las empresas, en el sector productivo.

En Colombia, existen loables esfuerzos por el desarrollo con base en la ciencia; los principales son, por ejemplo, Connect Bogotá https://www.connectbogota.org/ , y el Comité Universidad Empresa Estado de Antioquia, https://cueeantioquia.com.co/ el primero con 15 años de existencia y el segundo con 22 y otros “CUEES” en diversas regiones. También está Cotectmar, corporación de ciencia y tecnología de gran impacto en la industria naval del continente.

En ellos, los empresarios trabajan hombro a hombro con los investigadores universitarios para generar innovación, lo que a su vez produce riqueza sostenible. Son entidades que merecen todo el acompañamiento y fortalecimiento, iniciativas que han sido útiles para las empresas locales y de otras partes del país que generan empleo calificado, es decir, tienen impacto muy positivo en los lugares en que están asentados y, por su puesto, para los científicos que ven la utilidad práctica de su conocimiento.

Las lecciones de casos como los que acabo de citar, de otros países y del nuestro, pueden resumirse en lo siguiente:

  1. Se debe ver la CTeI como una inversión y no como un gasto. Así deben entenderlo tanto los empresarios como los gobiernos.

  2. Hay que plantearse y diseñar programas científicos y de desarrollo tecnológico ambiciosos y de largo plazo, no pequeños y cortos proyectos, tal como recientemente lo planteaba Jorge Iván Gonzales, exdirector del DNP.

  3. Recursos si hay: la inversión de regalías en Ciencia, Tecnología e Innovación, permitida desde hace 12 años, ha irrigado billones de pesos, algunos de los cuales si se han invertido bien, pero en la gran mayoría de los casos, para pequeños proyectos de alcance muy local. Hay que invertirlas en grandes proyectos de desarrollo científico y productivo, que transformen la base económica y la estructura social de las regiones y del país entero.

  4. Se deben consolidar las capacidades y el liderazgo gubernamental. En particular, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación está lejos de tener las capacidades de liderar y direccionar el sistema respectivo. Y, por otro lado, se debe dar un nuevo aire a Innpulsa y articular el buen trabajo que en el pasado ha hecho con el Minciencias.

Siento que todos queremos un país que genere más riqueza, pero requerimos pensar más ambiciosamente y trabajar unidos, en este caso, entre las empresas, las universidades y los gobiernos. No una vez, si no de manera permanente, para que tengamos un país que crezca más y de manera sostenible.

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