Para el investigador Josué Norberto Ramón Suárez, el Covid demandará importantes cambios en la gestión de las universidades.
El Covid-19 y la Educación Superior
El Covid-19 fue detectado en Wuhan, provincia de Hubei, China en diciembre de 2019 y cierra mayo con más de 6 millones de afcetados y más de 375 mil muertes. Este hecho ha afectado prácticamente todos los ámbitos de la vida humana, lo cual ha generado que muchos paradigmas se derrumben. La educación superior no es la excepción en este proceso.El OBSERVATORIO DE LA UNIVERSIDAD COLOMBIANA (mayo 19 de 2020) ha propuesto “125 cambios que provocará el Covid a las instituciones de educación superior”. De estos 125 cambios he tomado algunos para reflexionar sobre el tema.
En forma general, hay cambios que afectan seriamente el quehacer académico, especialmente los procesos de enseñanza y de aprendizaje:
• La Instituciones de Educación Superior (IES) experimenta disminución en la matricula académica por lo tanto las Universidades dejan de percibir ingresos.
• Cae la demanda por algunos programas.
• Cae fuertemente el valor económico promedio de las matrículas de todos los niveles.
• Las IES deben reformar sus planes de desarrollo en sus metas de crecimiento al corto, mediano y largo plazo, siendo la subsistencia financiera y el ajuste en el “modelo de negocio” los dos primeros objetivos.
• Las IES debe asegurar la conectividad plena en casi todos los entornos de sus instalaciones, incluidos escenarios deportivos, cafeterías y plazoletas, de tal manera que se favorezca el distanciamiento social. Eso incluye, también, tomas eléctricas y estaciones alámbricas o no, para recarga de teléfonos celulares y equipos de cómputo.
• Las IES deben invertir en adecuaciones que permitan retomar la presencialidad por razones de prevención; adecuar espacios físicos y adoptar rigurosos protocolos sanitarios para el acceso, la higiene y la permanente desinfección de todos sus espacios y control de asistentes.
• Las IES tienen que invertir en tecnología; en capacitación de empleados, alumnos y profesores en el uso de tecnología en proceso de formación.
• La matrícula en los posgrados puede caer estruendosamente.
• Los procesos de acreditación, tanto de programas como institucional, deben ajustarse a las nuevas circunstancias.
• Las instituciones nacionales y extranjeras con alta capacidad de gestión comienzan a ofrecer de programas educativos, cursos online de corta duración y a bajo precio.
• Los salarios, tanto de académicos como de administrativos, pueden ser renegociados, y los mejores pagos serán quienes estén en condiciones de innovar y de generar matrículas y otras fuentes de ingreso.
• El teletrabajo llevará también a rediseñar la ubicación y espacio físico de las oficinas de personal académico y administrativo, para optimizar recursos y
ganar escenarios y aulas para actividades académicas. Menos cubículos y oficinas administrativas y más espacios a disposición de quien llegue a laborar.
• Se requiere menos personal de apoyo, tales como los de seguridad, mantenimiento, cafeterías….
• El paso de la docencia presencial a las diversas versiones de virtualidad va a presionar la pronta y no planeada jubilación y retiro de docentes que no se sienten a gusto con la metodología virtual y las habilidades necesarias para ello.
• La pandemia está demandando enormes retos de gestión administrativa, financiera, de mercado, de tecnología y de rediseño del propio “modelo de negocio”.
• Los directivos deben desarrollar y dominar habilidades tecnológicas.
• Los estudiantes con discapacidad para la comunicación audiovisual requieren de estrategias personalizadas.
• Los periodos académicos de 16 semanas cambian.
• Los currículos, los planes de estudios, las asignaturas, la clase presencial, los métodos de enseñanza, las formas de aprendizaje, la evaluación, los horarios, entre muchos otros aspectos del quehacer académico, entran en crisis.
• Una de las decisiones para evitar el contagio es la cuarentena, el confinamiento, la suspensión de las clases presenciales y allí la virtualidad es la gran alternativa.
Sin embargo, la crisis generada por el Covid-19 también oportunidades:
• Aparecen los curadores de contenido, diseñadores instruccionales y tutores virtuales como nuevos profesionales en las plantas administrativas y académicas de las IES.
• Los académicos comienzan a replantear sus teorías y buscar soluciones más prácticas que reflexivas.
• Las oficinas de pedagogía e innovación comienzan a construir respuestas a para ayudar a los docentes.
• Se comienza a hablar de la necesidad de desarrollar nuevas competencias en los docentes.
• Comienza a cuestionarse la forma de formar integralmente asumiendo que se imponga la virtualidad.
• Las IES comienza a pensar en contar con expertos mundiales como profesores en sus clases, a costos mucho más bajos de lo acostumbrado.
• Las multinacionales que comercializan a desarrollar plataformas, desarrollo de contenidos y gestión de cursos de e-learning, así como los grupos de mercadeo, call centers, …
• Aparecen proyectos de investigación que comienzan a platear respuestas a preguntas como: ¿Cuál debe ser el número óptimo y máximo de estudiantes que, en los diversos modelos virtuales, debe atender como máximo un docente, tanto en lo sincrónico como en lo asincrónico?; ¿Qué nuevas
normas deben implementarse para el manejo de la salud de las clases presenciales’?; ¿Cómo asegurar que quien está detrás del computador, en sesiones virtuales, efectivamente es el estudiante?; ¿La virtualidad requiere de cambios en hábitos de estudio, nuevas capacidades, nuevas competencias?; ¿Qué nuevas competencias debe desarrollar el docente? …
Por lo anterior, propongo generar al interior del observatorio una reflexión sobre la posibilidad de generar procesos de investigación en las universidades alrededor de aspectos (entre muchos otros) como:
1. Curaduría de conocimientos
La curación de conocimientos es la capacidad por parte del docente universitario para encontrar, organizar, filtrar y dotar de valor a los saberes para que el estudiante pueda enfrentar el logro de sus metas (objetivos).
El proceso de curaduría de conocimientos debe llevar a una propuesta para darle relevancia, significatividad al proceso de formación de los estudiantes e implica el manejo de herramientas digitales educativas (plataformas, redes sociales, …) para la búsqueda y sistematización de información digital relacionado con el logro de objetivos del estudiante y de acuerdo a la necesidad de planes de estudio emergentes construidos con los estudiantes.
2. Construcción de planes de estudio emergentes.
El Plan de estudio emergente (PEE) es un producto de negociación donde los estudiantes y los maestros deciden estrategias para utilizar estudiar información digital y descubrir las habilidades requeridas para alcanzar sus metas. Esto requiere de un proceso que permita descubrir capacidades por parte de los estudiantes.
3. Construcción de Mapas de Capacidades.
El mapa de capacidades (MC) les permite a los estudiantes descubrir sus habilidades (inteligencias, conocimientos, actitudes, mentalidades) para enfrentar desafíos y ejecutar tareas relacionadas con sus proyectos personales y colectivos. El MC permite definir estrategias para desarrollar habilidades requeridas para el logro de objetivos propuestos en el plan de estudios.
La curaduría de conocimientos, los planes de estudio emergentes y el mapa de capacidades podrían transformar los procesos de educación superior.
En resumen, el Covid 19 ha logrado:
• Camios en educación: Se acabó la hora clase con objetivos, contenidos, estrategias de aprendizaje y formas de evaluación impuestas por el profesor, el horario, las actividades pedagógicas tradicionales, los planes de estudio diseñados por un grupo de personas sin la participación de estudiantes, …
• La tecnología se vuelva indispensable.
• Que desde las estudiantes se comience a pensar seriamente en la personalización de la enseñanza, la formación centrada en el estudiante.
• Que desde los docentes se comiencen a pensar en el desarrollo de nuevas competencias para enseñar. A partir del Covd-19 se vuelve casi que imposible reunirse para transmitir los saberes del docente. Trabajar con un grupo de estudiantes para el que profesor, desde su casa, “enseñe”.
• Que la Institución Educativa sea flexible para enfrentar los cambios.
• Que el gobierno comience a pensar en la formulación de nuevas políticas educativas.
En resumen, el Covid 19 genera cambios en la educación superior. Una estrategia para producir soluciones debe ser mediante procesos de investigación que asuman integradamente soluciones desde los procesos de enseñanza y de aprendizaje y centradas en los intereses, sus necesidades, sus proyectos de vida y en sus objetivos y metas.
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