El Observatorio de la Universidad Colombiana




El daño o beneficio de ubicar a la Psicología como un programa del área de la Salud

Junio 8/21 Aunque las facultades de psicología saben que deben cumplir condiciones docencia-servicio, propias de los programas de Salud, muchas no lo aceptan, por el concepto o por el impacto en la demanda.

Desde hace más de dos años el Viceministerio de Educación Superior, a través de las salas de Conaces, acogió la norma (recogida en el decreto 780 de 2016) que señala que los programas de Psicología, por la dimensión clínica que deben considerar dentro de esa disciplina, deben cumplir con los debidos convenios docente-asistenciales en instituciones prestadoras de salud, y que antes no se pedía en los procesos de registro calificado.

Esta situación llevó a que estos programas tuvieran que ajustarse y, sobre todo, salir a buscar espacios de práctica clínica, con lo que además de Mineducación, es Minsalud quien entra a participar en el proceso de evaluación y aprobación.

El otro gran impacto para las IES es que al ser evaluados como programas del área de la salud (aunque tradicionalmente la psicología esté concebida en  el área de las ciencias sociales), en el registro calificado se condiciona y limita el número de cupos para atender, con lo que la libertad que tenían los programas, en desarrollo de la autonomía, de aumentar el número de estudiantes se afectó y, con ello, algunas programas, especialmente las de distancia – virtual, en muchas regiones del país, se vieron afectados también en sus ingresos económicos.

Algunos responsables del registro de estos programas, en varias IES, consideran que los Ministerios (de Educación y de Salud, que para estos efectos se integran en la Comisión Intersectorial para el Talento Humano en Salud) señalan que no se ha dado un debido debate, puesto que se está considerando el programa como clínico y no de salud, lo que implica dimensiones diferentes. Aunque en la Ley 1090 de 2006, por la cual se reglamenta el ejercicio de la profesión de Psicología, se considera al psicólogo también como un profesional de la salud.

El debate, muy discutido en 2.019, se reanimó el pasado viernes en el “Conversatorio registros calificados y acreditación de programas académicos del área de la salud”, organizado por Mineducación, con las asociaciones de facultades de Salud, Conaces y CNA, para comentar las características de los procesos de registro y acreditación, tras las recientes normatividades al respecto.

Miguel Badillo, coordinador de la Sala de Ciencias Sociales, Periodismo e Información de CONACES, confirmó que la organización de actividades académicas docencia – servicio representa la condición que más impacta negativamente para el logro de los registros calificados en programas de psicología. Esto es, la dificultad que han enfrentado los programas para asegurar los adecuados y suficientes convenios con entidades prestadoras de salud para los convenios de práctica clínica.

La docencia – servicio es uno de los requisitos previos a la obtención del registro calificado de los programas de educación superior del área de la salud que impliquen formación en el campo asistencial.

No obstante, Kattya Margarita Baquero Baquero, de la Dirección de Desarrollo en Talento Humano de Minsalud, abrió la posibilidad de generar un espacio, próximo, para debatir el tema, luego que ella misma sugiriera que podría ser opcional el tema, tal y como se deduce de su intervención.

Vale recordar que según el Decreto 780 de 2016, Decreto Único Reglamentario del Sector Salud, que entre otros regula los aspectos atinentes a la relación docencia-servicio en programas académicos del área de la salud, “sin importar el grado de participación o ausencia de ella en la propiedad que las instituciones educativas tengan sobre los escenarios de práctica o la naturaleza jurídica de los participantes”, define los escenarios de práctica para los estudiantes.

Según el análisis, que en 2.019, hizo Cruz Elena Vergara Medina, en el texto “la práctica profesional en psicología. Un abordaje reflexivo”. “Esta modalidad trae consigo exigencias que pocas IES (en programas de psicología) han acogido, por las implicaciones contractuales y académicas que dicho convenio implica. Implementar en las prácticas de psicología la modalidad docencia servicio (con el mismo esquema de medicina y enfermería) resulta bastante complejo, no solo por los costos y asuntos administrativos, sino por las demandas del contexto que pide a las facultades de psicología apoyo con practicantes, no solo en salud y clínica sino, en otros campos como social, jurídico, educativo, organizacional, etc.”

En últimas, el fundamento de ley es que si bien la práctica clínica es una de las opciones profesionales de los psicólogos, el título profesional habilita a todo psicólogo a ejercerla, si así lo desea, por lo que los escenarios de docencia-servicio se vuelven obligatorios para su formación.

Posiblemente cuando el Ministerio actualice estadísticas de 2020 se podría ver reflejado el impacto de esta decisión en cuanto a matrículas. Cifras del SNIES señalan que los distintos programas de pregrado y posgrado en psicología en el país sumaron, a 2.019-2, 113.316 estudiantes, lo que representa una participación del 4.8 % de todos los estudiantes del país. En 2.014 representaba el 3,85; en 2.009 era de 2.89 %.

 

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