El Observatorio de la Universidad Colombiana




Gobierno saldrá debiendo en su ofrecimiento de Matrícula Cero

Junio 8/21 Las expectativas y demandas de la opinión pública frente a los resultados de la matrícula cero son mucho mayores a los recursos y respuestas que Mineducación podrá dar.

Como en las cláusulas de los contratos, el ofrecimiento del Gobierno tiene implícito el término de “aplican condiciones” o cláusulas, con lo que la gratuidad es sólo un ofrecimiento limitado, que -para infortunio del Ejecutivo- causará más molestias que agradecimientos de parte de la opinión pública.

Si bien el Gobierno Nacional ya oficializó, por lo menos en las piezas publicitarias del Ministerio, que la llamada Gratuidad Educativa para los estratos 1, 2 y 3 en las 63 IES oficiales del país se extenderá hasta 2022-2 (último periodo que podrá cubrir el actal gobierno, por el periodo constitucional del presidente Duque), aún falta ver si el Ejecutivo cumple su anuncio, y lo logra, de convertir esta iniciativa en una política pública, a través de una ley de la República que apruebe el Congreso.

Por ahora, el Ministerio intenta concretar las condiciones de la gratuidad para presentarlo formalmente en próximos días – semanas, y para ello viene lidiando con muchas variables, tales como:

1) Si los gobiernos departamentales y locales van a continuar con sus aportes como lo vienen haciendo hasta ahora,

2) Si las IES van a contribuir con sus propios recursos para el programa,

3) El impacto marginal o sustancial que se dé con la variación en el comportamiento de la matrícula y la deserción por la pandemia, la alternancia y los semestres iniciados tardíamente,

4) Si en vez de estratos se aplica la métrica del Sisbén como sugieren otros,

5) Cómo se “controlarán” los cupos gratuitos por IES,

6) Cómo medir la movilidad estudiantil que genere la sola propuesta

7) Cómo evitar el posible fraude documental de algunos estudiantes de estratos mayores que pretendan alterar la información para presentarse como de estratos menores,

8) De dónde obtener los recursos para cumplir la promesa.

9) Qué pasa con las IES oficiales que vienen creciendo en matrícula desde el inicio de la pandemia y con aquellas con programas virtuales

10) Cómo apoyar aquellas IES con capacidad de infraestructura para aumentar la atención de más estudiantes, y cómo evaluar y controlar la migración o transferencia de estudiantes dentro de las propias IES oficiales.

Desde el Viceministerio de Educación Superior ya se han iniciado acercamientos con entidades territoriales para medir el tema y suscribir acuerdos que garanticen el compromiso de palabra de algunos gobernadores. En Antioquia, terreno en el que se mueve la exrectora y asesora del viceministro Gómez, María Victoria Mejía, se comenzó a tantear a los rectores. Allí el gobierno la tiene más fácil, pues es público el compromiso permanente de la Alcaldía de Medellín y de la Gobernación con las IES públicas, pero no pasa lo mismo en otras regiones del país.

Las limitaciones de la propuesta gubernamental

Cláusula 1: No aplica para estudiantes de estratos bajos de las IES privadas, con lo que no sólo deja descubierto a un importante sector de la población (que paradójicamente termina pagando matrículas más altas), sino que además de inequitativa afectará (por lo menos en el corto plazo), la demanda en parte de las IES privadas que verán cómo estudiantes no se matricularán allí por primera vez o no renovarán su matrícula en la esperanza de irse a una pública, a cero costo. Muchos de estos estudiantes no podrfán acceder al beneficio en las públicos y generarán un incómodo ruido de opinión para el Gobierno. Tampoco atiende a la problemática de cientos de miles de jóvenes “ninis”, ni estudian ni trabajan, y muchos de los cuales están engrosando los grupos de protesta en las calles.

Cláusula 2: Los recursos de Mineducación están condicionados por los montos que mantengan los gobiernos departamentales, municipales y las propias IES. La propuesta se hizo sobre la base de que estos se mantendrían, y con las restricciones fiscales, no es fácil que el gobierno pueda crecer el impacto de la misma.

Cláusula 3: No fomenta la movilidad de estudiantes de privados a públicos, ni de técnicos o tecnólogos públicos a profesionales universitarios en lo público, ni de TyT a universidades. Tampoco el aumento de cobertura.

Cláusula 4: Si no se logra convertir en política pública, los estudiantes beneficiarios de ahora corren el riesgo de perder la gratuidad en el próximo gobierno (es una hipótesis). Además, la propuesta sólo cubre matrícula, mas no gastos de sostenimiento, conectividad, desplazamiento y alimentación de los más necesitados. Tampoco cubre postgrados.

Cláusula 5: En la propuesta se mantiene el polémico modelo de financimiento de la educación superior pública que, aunque es consenso, nada que se atreve el Estado a cambiar modificando los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992. Si el gobierno fomenta la gratuidad y ésta mejora la demanda en las IES oficiales, éstas aumentarán gastos de funcionamiento y terminarán presionando por más recursos. Es un boomerang.

Problemas de estrategia y de visibilización

Si bien este gobierno ha dado importantes recursos para la educación superior, el balance social, político y mediático lo castigan. Ha transferido más recursos de los que, en su momento, el propio candidato Iván Duque prometió, pero no ha logrado convencer suficientemente sobre sus acciones. El paro se mantiene y la gratuidad ya no parece un gran esfuerzo sino la extensión, atrasada, de un derecho que debía llegar.

Por lo menos en temas de educación superior, en estos casi tres años de gobierno, el haber actuado siempre de forma reactiva, más que proactiva, le está costando mucho al binomio Duque-Angulo (en desgaste, dinero y costo político).

Si desde el inicio de gobierno (que tuvo tiempo para hacer una comisión de empalme en educación superior) éste hubiera rediseñado una propuesta integral, ambiciosa y mediáticamente mejor vendida para educación superior, con los cerca de 5 billones de pesos adicionales que hoy ha dado, frente a lo que se daba a comienzos de 2.018, posiblemente hoy tendría mayor acogida, pero no ha sido así.

Generación E es mejor que Ser Pilo Paga, pero la opinión pública lo ve como un programa reencauchado y con menor impacto (aunque no sea así).

Los multimillonarios recursos comprometidos, y cumplidos, con el Paro Nacional de Estudiantes y Profesores en 2.028, a los que otro gobierno les hubiera sacado mayor provecho mediático, se muestran como un logro del movimiento estudiantil que logró sacarle dinero a un gobierno que podría dar más.

El Plan Padrino fue una respuesta, algo tardía, a la pandemia, sin que poco le agradecieran al gobierno.

La propuesta de reforma del Icetex puede ser conveniente, pero no cambia, de fondo, el problema que realmente afecta a suss deudores.

Y la propuesta de matrícula cero, que hubiera sido un hit antes de 2021, se vio como una salida desesperada del gobierno para intentar controlar la propuesta social.

Lástima!. Recursos se han dado, pero el cómo, cuándo y por qué han sido los que han fallado.

 

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