Oct/24 Tito Crissien, exministro de Ciencias y cogestor de IES en el Atlántico, entre ellas la Universidad de la Costa, de la que resalta su protagonismo en el ranking Times Hihger Education.
En un mundo ampliamente globalizado, competitivo y cambiante, que exige innovación y compromiso con el desarrollo, para las universidades, los rankings internacionales se convierten en una herramienta de evaluación, posicionamiento y reconocimiento, pero no en el fin mismo de sus actividades misionales.
Estas herramientas permiten una mirada externa y objetiva de su contribución al mundo desde variables casi universales, como el aporte a la calidad de la docencia, la investigación, la socialización y divulgación del conocimiento, la internacionalización, entre otras.
Sin embargo, llama la atención la relevancia que tienen, para los rankings internacionales, las variables asociadas a la generación, difusión y citación del conocimiento científico, pues al aplicar las metodologías estadísticas para las calificaciones y eventuales ordenamientos por desempeño, la ponderación suele ser mayor en dichas variables.
Esto tiene sentido para rankings como el Times Higher Education (THE), dado que la generación de conocimiento científico es una muestra fehaciente de las capacidades instaladas de las instituciones, no solo en términos del talento humano, sino también de la infraestructura física y tecnológica, además de un sistema administrativo y lógico que lo propicie.
En ese mismo sentido, las publicaciones en revistas científicas son tomadas como pruebas de los temas en los que investigan las universidades, y dado que las publicaciones en revistas reconocidas ameritan una exhaustiva validación por parte de pares científicos, se da fe del trabajo que hay detrás de cada “artículo”.
Por su parte, las citaciones de los artículos muestran la pertinencia y relevancia tanto de la investigación como de la publicación misma, pues al ser altos los índices de citación, se sobreentiende que las investigaciones son referentes para otros estudios científicos y aportan valor en el mundo científico y académico.
Todo lo anterior no excluye la relevancia de otras variables como la apropiación social del conocimiento o la internacionalización. Sin embargo, esta priorización de la generación de conocimiento también responde a la premisa de que para internacionalizar, difundir socialmente el conocimiento y conectar con empresas y la sociedad en general, primero es necesario generar dicho conocimiento.
Universidades relativamente jóvenes, medianas y con presupuestos limitados enfrentan desafíos mayores, pues deben competir con instituciones más longevas y de presupuestos más elevados. No obstante, la creación y sostenimiento de ecosistemas de investigación, extensión y docencia, que se articulen sinérgicamente, permiten que instituciones como la Universidad de la Costa (CUC) ocupen un segundo lugar a nivel nacional en el THE World por segundo año consecutivo. Desde la CUC, se ha comprendido la importancia de nutrir estos ecosistemas y orientar los esfuerzos institucionales hacia la capacitación de sus investigadores, la creación de redes de conexión internacional, la apertura constante a espacios de cooperación internacional, la adquisición de accesos a bases de datos especializadas de talla mundial y la formación en doctorados.
Todo esto, al final, permite no solo generar conocimiento visible, sino que también conlleva a que los profesores que desarrollan investigación estén en un permanente proceso de aprendizaje y actualización académica, lo cual a su vez permite que el conocimiento llevado al aula de clases sea reciente, actual y tenga fundamentos tanto científicos como basados en la experiencia. De esta manera, se logran mejores índices de calidad en la formación de los estudiantes, quienes se convertirán en agentes de transformación de la sociedad, que al fin y al cabo, es la misión de la universidad.
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