El MIDE es un sistema de medición inequitativo


Eduardo Flórez Jaspe, vicerrector de Investigaciones de Unicolombia (en Cartagena), muestra las inconsistencias del MIDE y las preocupantes evidencias de falta de consistencia en el sistema de educación superior

El MIDE es un sistema de medición inequitativo porque puso en evidencia muchos elementos a considerar: un Ministerio de Educación Nacional con muchas improvisaciones y contradicciones, ya que no existió una pedagogía clara para las IES acerca del modelo de medición y cómo este las impactaría. Puso en evidencia que entre el Ministerio de Educación y entidades como Colciencias hay total desarticulación, no se ven, no se hablan y no se escuchan.

Lo anterior conllevaría a validar la información de las IES consignada en la plataforma Science tic. Me pregunto ¿cómo medirían aquellos grupos de investigación que en protesta por los términos de referencia de la 693 no presentaron información en la última convocatoria? ¡Cosas para reflexionar!

Puso en evidencia a un Ministerio que cree que es más valiosa una universidad que forma a los estratos 5 y 6, que otra que hace el milagro de sacar de la pobreza a miles de jóvenes en Colombia. Puso en evidencia las inequidades salariales de los profesionales salidos de universidades de elite, con respecto a aquellos salidos de universidades que trabajan con población vulnerable. Verdaderamente lamentable.

Puso en evidencia que el MEN tiene unos criterios para acreditar la calidad de la educación pero otros para el desempeño. El concepto de calidad tiene un carácter holístico mucho más profundo. Puso en evidencia que formar personas de estratos 0, 1 y 2 y de las regiones más apartadas de Colombia, la mayoría de primarias y bachilleratos con mala calidad académica, es una tarea ardua, casi imposible.

Puso en evidencia que universidades como La Nacional y la de Antioquia, por nombrar sólo dos referentes nacionales, hacen milagros con la tipología de estudiantes que reciben. Puso en evidencia que el MEN debería ayudar a las universidades en vez de compararlas con instituciones que parten de condiciones muy distintas. Puso en evidencia que la reflexión pedagógica siempre ha sido posterior a la aparición de un nuevo modelo, medio o recurso presentado como una solución universal a los problemas de la educación en Colombia. La crisis en la educación, según algunos críticos, se debe precisamente a este tipo de propuestas poco efectivas al aplicarlas, y existe la necesidad de cambio en todo el sistema educativo colombiano y que este cambio transcienda más allá de una medición de instituciones en un ranking bastante cuestionado por la academia por la forma como fue estructurado y aplicado.

Los invito a ver el análisis del Observatorio de la Universidad en Colombia.