Entre líneas, qué significan los primeros anuncios de nuevo rector de Uniandes

Oct 8/19 Recuperar las golpeadas finanzas  y mostrar una cara más amable de la Universidad son los dos objetivos clave que hay detrás de las primeras medidas de Alejandro Gaviria como rector de Uniandes.

Tras cumplir dos meses en el cargo, el exministro de Salud y ahora rector de Uniandes, Alejandro Gaviria, presentó un video a la comunidad académica con sus primeras decisiones según él, tras escuchar a los diversos actores de la Universidad y sus visiones diversas de los problemas.

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Los anuncios no giraron en torno de cambios estructurales en la Universidad (como tal vez algunos esperarían, luego de sus primeros anuncios de transformación de la esencia universitaria al ser nombrado), ajustes en el equipo directivo o atención a “otros” problemas de la Universidad.

Es decir, pareciera indicar que los problemas más determinantes para Uniandes, hoy, se relacionan con ingresos, matrículas, y relación con el público interno y su entorno.

Los anuncios y su significado

1) Aumento de la matrícula del pregrado, para 2020, será del IPC más 1 por ciento. Para Gaviria, esta decisión implica un “rompimiento con el pasado”, pues tradicionalmente la universidad, reconocido públicamente por el entonces rector Pablo Navas, cuando los estudiantes protestaron por los valores de matrícula, “siempre” subía la matrícula en dos puntos por encima del IPC.

El anuncio resulta popular para el rector, quien en distintos escenarios había reconocido que las matrículas en esa Universidad son muy elevadas (en realidad, son las de valor más alto en todo el sistema de educación superior colombiano), pero en el fondo también responde a una estrategia de evitar perder estudiantes.

 

Tras un incremento gradual permanente en el número de estudiantes en las dos últimas décadas, la Universidad comenzó a perder matrículas en los últimos tres años (ver gráfico de la propia Oficina de Planeación de Uniandes).

Y eso que Uniandes fue una de las principales beneficiadas con el polémico programa de Ser Pilo Paga, que alivió sus finanzas, pero aún así, no logró aumentar la matrícula en pregrado.

La caída de la matrícula también se ha venido dando en posgrado.

 

El valor de todos los pregrados de Uniandes en 2019 (menos medicina) es de $17.156.000.oo y según información que aparece en la web de la Universidad (foto), para 2.020 el valor será de $17.968.000.oo, lo que significa un aumento de  $812.000.oo, lo que se traduce en un aumento del 4.73 %.

El anuncio de Gaviria trae un efecto perverso para el sector: Validar y extender una práctica no recomendada por la propia norma del Ministerio de Educación (Resolución 12161 de 2015), que sugiere que los incrementos de matrícula en las IES no deberá superar el índice de precios al consumidor (inflación) en el año inmediatamente anterior.

Aunque la norma no dice que sea ilegal, sí exige que las IES justifiquen ante el Ministerio dicho aumento, en la posibilidad de que el mismo no sea aceptado.

Aunque, la verdad, es casi imposible que el Ministerio eche para atrás una decisión de éstas, pues la justificación termina siendo un saludo a la bandera, sí se abre la puerta para que cualquier IES privada diga “si lo hace Los Andes, por qué nosotros no”.

Además, si bien es mejor para el bolsillo de padres de familia y estudiantes que su matrícula suba un punto menos, lo cierto es que históricamente esos “punticos” demás, terminan bloqueando el acceso de la clase media y baja a las IES. Nada más en el caso de Uniandes, el valor de la matrícula en 2.007 (sin contar el pregrado de medicina) equivalía a 18.8 salarios mínimos legales vigentes; en 2.014 subió a 21.3 y a partir de allí la Universidad ha tenido que moderar los mismos y en 2.018 se ubicó en 19,7.

2) Regreso a la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN). Tras más de una década, Uniandes decide volver a ASCUN, de donde salió porque no estaba de acuerdo con sentarse a la mesa con universidades que, en su parecer, no eran de su nivel.

Esta situación la acercó a referentes internacionales, y al propio Ministerio de Educación, en donde antes tenía -aún más- abiertas las puertas para asesorías y grandes contratos, pero la alejó del sistema de educación superior, que a baja voz siempre ha protestado por el carácter elitista y clasista de Uniandes y sus espaldas a un sistema con problemas de calidad, cobertura y pertinencia, en donde el liderazgo de esta IES podría aportar mucho.

Ahora con dificultades de mercado, sin Ser Pilo Paga y con estudiantes más críticos y gestión universitaria cada vez más pública, cae positivamente el anuncio de Gaviria en el sentido de que “somos conscientes ahora en la Universidad de nuestra responsabilidad con el sistema”. Ojalá esta llegada de Uniandes sirva para que, también,  ASCUN redimensione su protagonismo y responsabilidad para advertir y abrir los ojos a las propias IES de los difíciles momentos que se vienen para el sector.

3) Admisión de estudiantes que independientemente de su puntaje se destaquen en su comunidad. Es decir, estudiantes con resultados por encima de la media estándar, para acceder a la Universidad, en una interesante forma de superar los criterios meritocráticos radicales o parcializados. Puede ser un resultado de la experiencia de Ser Pilo Paga y, además, otra forma de consolidar una nueva mirada de los Andes hacia la sociedad y de llegar a los patrocinadores y financiadores de sus distintos programas de becas.

Finalmente, Gaviria habla de una reforma estatutaria de la Universidad para permitir nuevos escenarios de participación, de un campus más permeable y más abierto a la comunidad, de un nuevo modelo para los gastos de viaje de profesores y administrativos, así como dos próximas campañas preventivas: Una contra el acoso y para prevención de problemas de salud mental.