El investigador y docente Carlos Arturo Cáceres Castañeda evalúa por qué baja el número de alumnos y los retos de las IES que no gestionan bien sus recursos.
Artículo titulado: “Reto de las universidades al contratar docentes para contrarrestar la emancipación de sus estudiantes”.
Introducción
Es sublime para el estudiante el ingreso a la universidad, motivo de orgullo y un mundo nuevo a encontrar para explorar; difícil de escalar y posible de derrumbarse y no alcanzar a cubrir académicamente los conocimientos para competir, (Sánchez, Padilla 2015). Existen estrategias y políticas académicas para ayudar a cumplir los sueños de un universitario, quien debe aprovechar el aprendizaje, teorías y prácticas que se ofrecen, con base en el compromiso institucional y sus recursos.
La teoría de los cinco enfoques, aciertan en los motivos principales de la deserción estudiantil de este nivel, (Quintero V, I, 2016); son ellos: Psicológico; Sociológico o Ambiental; Económico; Organizacional e Interaccional, (Tinto, 1975 y 1982); considerando los enfoques económico y organizacional como base para apoyar éste escrito; el económico hace alusión, a la relación costo beneficio, partiendo de lo que realmente recibe el estudiante del claustro universitario, frente a lo esperado y frente a lo pagado por matrículas y otros costos; respirar aire contaminado del campus, escritorios oxidados y deteriorados, paredes y ambientes de clase con expresiones grotescas que no invitan a una relación con el aprendizaje, es aquí donde lo invertido por el estudiante no compensa lo recibido en logística del servicio universitario; el otro enfoque, es el organizacional, demuestra que la falta de calidad académica, es la que da el origen a una grave y gran deserción universitaria (Quintero, V, I, 2016).
Consideraciones
Los estudiantes se están yendo, ¿Para dónde?, los competidores organizados y la legislación, apoyan con beneplácito el interés de estudiantes por buscar otros nombres de marca, infraestructura y niveles académicos, para satisfacer sus necesidades de aprendizaje. En Infraestructura, los grandes campus, que cada día se quedan más solos, menos utilizados para lo que realmente fueron inventados, con un costo alto de mantenimiento y en algunas universidades un escondite para satisfacer otro tipo de necesidades diferentes al de compartir, departir y estudiar para lo cual el estudiante va a la universidad, se convierten en un rublo a evaluar en las universidades; es tiempo de valorar el uso del campus y generar una política de reducción de costos en este renglón contable y financiero, (Cáceres 2013). Los edificios y construcciones para aulas de clase y asuntos académicos, que antes eran para 40 y 50 estudiantes, situación antipedagógica y de desgaste para el maestro, hace algunos años bajaron a 25 alumnos de ocupación en promedio y hoy por hoy se ven grupos de 5 u 8, quizás 10 alumnos, que en el futuro inmediato estarán vacías; porque la virtualidad y el mundo moderno versátil, va a velocidades que hacen de los estudios con un computador y acceso a internet, un cambio a la modernidad y el desarrollo; entonces pregunta, ¿Para qué más edificios, aulas y campus en las universidades?, esas inversiones solo dejan un mal aire de manejo y trato, y fuera de ello posibles investigaciones que en salvaguardia no escapa ningún directivo universitario. Solo grandes y eficientes laboratorios, con buena cantidad de elementos y condiciones propias para el ejercicio de la tarea práctica del estudiante, es la real inversión que el claustro debe hacer, en aras de mantener siempre en acogida y con relevo al alumnado. Las pruebas de laboratorio o cualquier otro sistema de apoyo para cada una de las ciencias existentes, debe estar acompañada de su correspondiente profesor o maestro, cuya pedagogía y destreza en las áreas a orientar, dignifiquen y se agradezcan por la satisfacción de aprendizaje por parte de sus estudiantes.
En cuanto a niveles académicos, el enfoque organizacional en la falta de calidad académica enfrenta el problema de la deserción estudiantil; las universidades se encuentran en este dilema a través de: la vinculación de profesores de planta con un perfil ajustado a las practicas estudiantiles en laboratorio, fuera de él o en práctica empresarial tema por tema, no asignatura por asignatura, porque un solo maestro no tiene todas las destrezas que un plan académico contiene y porque las competencias laborales son diferentes en cada unidad laboral, (Harmon, 2005). El cumplimiento de planes académicos, como elemento constitutivo para el desarrollo de la actividad académica, es otro elemento a considerar; escoger y administrar académicamente el perfil docente, es el tiempo en el cual un coordinador invierte, al inicio, durante y al final de cada periodo académico, con el fin de que lo enunciado en el plan académico se cumpla en las fortalezas de los estudiantes y exista plena satisfacción de las necesidades mutuas; no son catedráticos de una o dos horas de clase, ni profesores de medio o tiempo completo con carga académica de investigación y otras labores, ni mucho menos profesores de otras disciplinas similares que se atreven con complicidad del coordinador de orientar desastres técnicos y académicos dentro de un aula, laboratorio o practica de clase; fallas que se presentaran y darán origen a indisciplina estudiantil, mala conducta en aprendizaje y el claustro quedará en entredicho, por ello la deserción universitaria se presentara de la forma como la velocidad del viento corre, (Berenguer, 2008).
Malas inversiones, proyectos de crecimiento exagerado sin control, como sedes en cada municipio, mal manejo de recursos, desenfoque de la actividad académica frente al afán de mostrar un nuevo edificio o nuevo campus, son algunos de los motivos a la falta de liquidez de las universidades y su miedo frente a las realidades de deserción, es decir se presenta un abandono de la esencia del aprendizaje, a cambio de ofrecer un mejor, confortable y costoso mueble, que ningún alumno de acá para adelante va a utilizar. La esencia de la academia resulta ser el centro o núcleo del aprendizaje para la vida del alumno, para el ejercicio de su profesión, la vida digna familiar y el don de gentes que destaca a un individuo en el medio productivo y de familia; por ello los recursos, ingresos, donaciones, prestamos, apoyos y todo lo que llegue a una universidad debe ser invertido en esta fuente; porque cuando se saca un producto, ¨estudiante graduado¨; resultara ser la imagen propia con pos firma de quien le precede, la felicidad de hacer las cosas bien, centradas en su hacer, fundamentadas en solo lo académico, el resultado será la rotación de los factores productivos; el egresado hablará bien del claustro, recordará las ¨explosiones¨ del laboratorio de aprendizaje, sus maestros y el resto del entorno como empresas, organizaciones e instituciones, se comprometerán en convenio con la universidad para desarrollar el aprendizaje de los alumnos venideros, acorde a las nuevas tendencias globales, (Hammer y Champy, 1993).
Cuando el dinero ingresado, se destina a otros ¨menesteres¨, como: pago de deudas contraídas por otros rectores, edificaciones costosas, viáticos y viajes sin razón de ser, otras sedes para demostrar crecimiento desorbitado, bibliotecas que no se usan por estudiantes ni por profesores, bonificaciones sin control, contrataciones por compromiso político regional y poca investigación real acorde al tipo de institución universitaria, entre otras; no hay dinero que alcance, es ahí, donde el rector del claustro decide en pleno consejo académico, seleccionar y contratar catedráticos sin experiencia docente ni experiencia empresarial; no contratar ni mantener a sus profesores ocasionales de tiempo completo o medio tiempo, que son la fuente directa con el estudiante y el recurso académico más importante que otorga aprendizaje requerido; entregar al profesor de planta una carga académica ínfima en términos de horas de clase, más una carga de investigación, que probablemente no se ve reflejada en las necesidades de aprendizaje estudiantil; existirá un conjunto de malas decisiones que no van con la correcta inversión académica, que no satisfacen necesidades en la población estudiantil y su entorno, y que a la final producen deserción universitaria, (Berenguer, 2010).
En cuanto a universidades de renombre y marca, las hay pequeñas o grandes, con intereses marcados en sus estudiantes, con inversiones en tecnología para el aprendizaje, programas ajustados a las necesidades del mundo moderno, vinculadas con proyectos de cooperación internacional, sus rectores y equipo académico viajan al exterior a aprender, profundizar y desarrollar academia, son universidades que cambian todos los días, tienen un comportamiento eficiente a la óptica del interesado, se mueven más rápido que el mundo global, no esperan recursos demorados ni regalos del estado, solo equilibrio legal y normas para competir frente a la universidad local y foránea, traen dentro de su virtualidad académica interesantes y versátiles plataformas dirigidas a las necesidades académicas de los estudiantes, profesores especializados para cada tema o unidad situados en cualquier parte del mundo, videos precisos al tema cursado, foros, webinarios para intercambio del conocimiento, actualizaciones, clases presenciales virtuales con llamado a lista para tratar puntos específicos, compromiso académico del profesor, coordinador, director y decano del programa y un fortalecimiento tecnológico de lujo que hace que desde casa o lugar de trabajo, el estudiante profundice sus estudios; instituciones de respaldo con esquemas académicos responsables por un ejercicio de proyectos y competencias laborales, para fortalecer al alumnado, enamorarlo del nuevo virtual sistema y generar cambio acorde a las condiciones de vida de la nueva época.
En conclusión, en competencia global, los estudiantes, se matriculan en un programa académico en una universidad regional, al igual en una universidad virtual internacional de Estados Unidos, España u otro país, con programas propios y programas oficiales, estos últimos convalidables en sus títulos, aprobados bajo convenios internacionales de excelente calidad, que entregan al estudiante un programa en plataforma, no solamente para resolver cuestionarios, actúa de forma presencial a horas precisas con profesores de talla mundial, que en 30 o 40 minutos resuelven de forma directa y en vivo por el computador del estudiante, un modelo para aplicar en la práctica empresarial o en el laboratorio contratado por la universidad virtual en el país e incluso en la sede del estudiante matriculado; es ahí, donde se encuentra la diferencia, mientras unas universidades generan conflicto por recursos del estado, para utilizarlos en tapar huecos con origen grave, otras universidades del mundo, silenciosamente cautivan y avanzan en la formación profesional del estudiante.
Referentes Bibliográficos
– Berenguer, 2008 Ciclo de mejora de procesos, como hacer organizaciones más productivas, editorial UNIR, La Rioja, España
– Cáceres, Carlos, 2013 Creación de departamentos de comercio exterior en un programa académico universitario, editorial UNIR, La Rioja España.
– Hammer y Champy, 1993 Reingeniería, editorial Mc Graw Hill, Estados Unidos
– Harmon, 2005 Mejora continua, editorial Mc Graw Hill, Estados Unidos
– Quintero, V, Ingrith, 2016 Análisis de Causas de deserción universitaria, tesis de grado, UNAD, Bogotá, Colombia.
– Sánchez, Padilla, 2015 Boletín académico de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, España.
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