Abril 24/24 Para Edna Bonilla Sebá desconocer el aporte de la educación superior privada y ofrecer nuevas sedes universitarias ausentes de la visión de un sistema de educación, no es la vía para asegurar cobertura y calidad.
Además, estima que el momento que vive el gobierno, el tiempo que ha recorrido el mismo y la falta de claridad y objetivos comunes e el sector para una reforma de la Ley 30 de 1992 no auguran un exitoso desenlace para la misma.
En diálogo con El Observatorio de la Universidad Colombiana, quien fuera secretaria de Educación de la entonces alcaldesa Claudia López, en Bogotá, expresó sus preocupaciones por la forma como la gestión del actual gobierno nacional, en temas de educación superior, no responde a las necesidades y expectativas reales del sector.
Bonilla Sebá (foto) conoce bien el tema, no sólo porque desde la Secretaría de Educación manejó el más grande presupuesto de todas las secretarías del país, lo que le permitió mejorar el acceso a la educación superior en Bogotá, con programas como Jóvenes a la U y Todos a la U (para programas cortos y de formación para el trabajo), en los que convocó a decenas de IES públicas y privadas para asegurar cobertura, sino también porque es docente de la Universidad Nacional de Colombia (IES a la que aspiró a ser rectora en 2018) y conoce muy bien la problemática del sector.
Una de sus principales inquietudes radica en la manera como el silencio y ausencia de programas del gobierno nacional hacia las instituciones de educación superior privadas no sólo contribuye a desestructurar el sistema, sino que constituye una vía para incumplir las promesas del Ejecutivo de incrementar la cobertura en 500 mil cupos en el cuatrienio.
Las cifras, señala, confirman que es imposible lograrlo sólo con la oferta oficial, y con un Icetex que están alejando de una educación superior privada que puede garantizar condiciones de calidad y acceso que permitan cumplir las metas.
Por ello, advierte que la mirada integral del sector no puede hacerse únicamente desde el aumento de la oferta sin considerar que el sistema demanda una imperativa articulación de todos los actores y, especialmente, sin considerar que hay otros elementos esenciales para garantizar la matrícula, la permanencia, la graduación y el posterior empleo. No basta con construir nuevas sedes (cuyo proyecto y condiciones de operación aún se desconocen y no hay certeza sobre su presupuesto) para lograr el objetivo. Advierte de la importancia de trabajar directamente con las poblaciones más vulnerables para lograr el real impacto deseado.
Asimismo, enfatiza en la importancia de que se dé una integración en el trabajo entre los gobiernos locales y nacionales, como requisito esencial para mejorar cobertura y calidad.
Al respecto, en una de sus columnas de opinión Bonilla Sebá recordó que “la construcción de sedes apenas es una de las dimensiones constitutivas del complejo sistema educativo. Las edificaciones son necesarias, pero allí no radica el saber del espíritu universitario”.
Educación superior, expectativa que no se cumplirá: Edna Bonilla Sebá
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