El Observatorio de la Universidad Colombiana




IES, claves para prevenir el suicidio… aunque también lo pueden fomentar

Sept 10/20 Hoy es el Día Internacional de la Prevención del Suicidio. Qué deben hacer las IES para prevenirlo y no fomentarlo.

Las instituciones de educación superior son, por excelencia, ambientes que ofrecen múltiples factores protectores frente a los comportamientos autodestructivos y contribuye de una manera muy potente a la afirmación de la vida. No obstante, como en el resto de escenarios sociales, también presentan elementos que pueden operar como factores de riesgo frente a esta problemática.

Así lo advierte el profesor de la Universidad de Manizales, Jaime Alberto Carmona Parra.

El académico aclara que si bien el término suicidio se utiliza para hacer referencia a la forma como una persona se causa su propia muerte de manera deliberada, todo suicidio es una construcción social en la cual la víctima es coautora en un proceso que se gesta en los vínculos con las personas allegadas, como lo son la familia, la pareja, los amigos y compañeros de su entorno, académico, laboral y social.

¿Por qué las IES pueden ayudar a evitar los suicidios?

  • El ingreso a la educación superior en sí mismo, se convierte para los jóvenes en una razón para vivir y salir adelante.
  • Adicionalmente, los jóvenes en las universidades encuentran vínculos de calidad: afinidad con otros que comparten el sueño de hacerse profesionales; “no es gratuito que muchos hayamos conocido el amor de nuestras vidas en la universidad, así como amigos que nos han acompañado a lo largo de nuestras vidas”, afirma Carmona Parra.
  • Los proyectos que adelantan las universidades en materia de formación integral, también pueden influir, de acuerdo con el profesor, como factores positivos para prevenir en los jóvenes el suicidio y otras acciones autodestructivas.
  • Otro aspecto que resalta el experto como factor protector en el contexto universitario, tiene que ver con “las ideas o ideales, la ilusión de que en unos años se va a ser profesional, aportarle a la sociedad, darle mayor calidad de vida a su familia”, tienen un peso relevante en que los jóvenes deseen seguir adelante.

¿Por qué las IES pueden incentivar conductas suicidas?

No obstante, las universidades también tienen implícitos riesgos que pudieran, en un momento determinado, favorecer ideas o comportamientos autodestructivos:

  • Las carreras en las que hay una mayor competitividad, una rivalidad hostil entre los estudiantes y unos niveles particularmente altos de estrés asociados a la actividad académica, presentan mayores índices de suicidio.
  • Las tensiones y malas relaciones entre los profesores y entre estos y los estudiantes, se convierten en un detonante de pensamientos negativos en los estudiantes vulnerables o que ya tienen una predisposición a los comportamientos autodestructivos, que pueden llevarlos a ser más propensos a desarrollar pensamientos o acciones suicidas.
  • Aquellos estudiantes que son expulsados de las universidades, por ejemplo, después de perder tres veces un mismo curso, quedan en una condición de riesgo, en el que la expulsión de la institución favorece la aparición de comportamientos autodestructivos.

“A veces, gestos muy sutiles como una sonrisa irónica, una palabra inadecuada, va generando una dinámica en el aula que favorece ciertas violencias simbólicas. En el mundo universitario no se da como en la escuela a través de empujones y riñas, sino que se producen formas sutiles de exclusión”, afirmó el experto Carmona.

La humillación pública, la descalificación y otros gestos de rechazo en el aula, pueden lastimar profundamente a los estudiantes. En ocasiones, los universitarios son excluidos en el propio entorno familiar, cuando la familia o pareja, no ha tenido la posibilidad de acceder a la educación superior, es común que surjan comentarios satíricos e irónicos frente al proceso formativo que ha iniciado el universitario. Frases como: “yo he logrado más sin estudiar”, “estudiar no sirve para nada”, “ojalá tanto sacrificio sirva”, y otras expresiones denigrantes frente a la vida universitaria, pueden convertirse en situaciones problemáticas para el estudiante.

Algunas claridades

  • El suicidio no es exclusivamente la consecuencia de una enfermedad mental, hay personas completamente sanas que no tienen ningún tipo de trastorno y se suicidan.
  • No todas las personas que realizan comportamientos autodestructivos poseen una predisposición al suicidio, si bien la historia personal influye, los comportamientos autodestructivos también responden a factores circunstanciales, es decir, que todos seres humanos son susceptibles de tener ideas suicidas en cualquier momento de la vida debido a alguna coyuntura.
  • El suicidio hace parte de los que se denominan comportamientos autodestructivos, entre los que se encuentra: el ocasionarse lesiones, la sexualidad insegura, el abuso de sustancias psicoactivas y las negligencias en el autocuidado.
  • La familia es, a la vez, el mayor factor protector y de riesgo ante comportamientos autodestructivos.
  • Los vínculos académicos y de amistad de calidad pueden ser un factor muy importante en la prevención de comportamientos autodestructivos y en la afirmación de la vida de los estudiantes.

Para concluir, el profesor Carmona, sugiere que en este momento en que se empieza a salir del aislamiento causado por la cuarentena, es necesario estar atentos y cuidarse mutuamente, ya que las crisis de distinto orden, generadas por la pandemia, pueden contribuir a un incremento de las tasas de suicidio, como ya se ha visto con cifras concretas en algunos departamentos del país.

Información con aportes de la Universidad de Manizales

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